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DESDELDESVAN

LA TÍA MARIETA... según Plá

LA TÍA MARIETA... según Plá

“ De repente se ha presentado en mi memoria__ no sé bien por qué__ el recuerdo de la tía Marieta de Calonge. ¡Qué aparición más recortada y clara! Pienso en la vida de aquella pobre mujer, absolutamente pobre pero sin equívocos: madrugar, trabajar la tierra,  dar de comer a las adorables bestezuelas, cocinar un poco de cocido con el tocino entreverado, dos patatas y un hoja de col, pasar las veladas al lado del fuego, leer con un interés fabuloso los cuentos del “Patufet”, los domingos ir a Calonge para ganar un jornalillo secando las copas del café y ver un momento el baile por la rendija de una puerta… Veo la pequeña masía perdida en el despoblado, con la base del tejado puesta al filo del bosque, la riera delante, el mochuelo en las tejas, el gato tumbado al sol del poyo y las cuatro gallinas para adr color. Esto, quizá__ ¡quizá!__ es una vida sabia y tranquila…”

                              (Josep Plá, “El cuaderno gris”, Pag. 472)

PÍO BAROJA, según Plá

PÍO BAROJA, según Plá

 

Sigo leyendo la obra de Josep Plá, "El cuaderno gris" y dice sobre Baroja: "En el curso de su obra, Baroja ha expuesto muchas ideas, muchos puntos de vista. Ha sido muy combatido e insultado y, socialmente, dejado al margen. Hablando seriamente, Baroja tiene las ideas de un europeo normal, Ante la religión, la ciencia, el arte, la vida social, las relaciones humanas profesa las ideas que en Europa son corrientes entre millones y millones de seres humanos. La revulsión que produce su visión de España viene precisamente del hecho de que Baroja mira a España como hombre europeo normal.
Y más adelante dice sobre Unamuno:
"Unamuno ha dado una conferencia __política__ en el Ateneo de Madrid sobre el alma. ¡Qué delirante galimatías es este hombre y este País!"

 

TRADICIÓN ORAL EN ARAGÓN

TRADICIÓN ORAL EN ARAGÓN

Presente y futuro de los estudios sobre tradición oral en Aragón
Jornadas organizadas por el IEA a propuesta de su Área de Ciencias Sociales
Tiempo 21·10·2023
Tiempo Salón de actos del IEA (Instituto de Estudios Altoaragoneses)
Tiempo 10:00

CHEZ BOURDIEU

CHEZ BOURDIEU

CHEZ BOURDIEU
Pierre Bourdieu serait le sociologue du déterminisme social par excellence. L'institution scolaire, écrit-il, avantage les avantagés et désavantage les désavantagés. Les possibilités de changement sont réduites. Pourtant, n'est-il pas questions dans Les règles de l'Art de changement et de discontinuité ? Bourdieu, un penseur déterministe ? Il est légitime d'en douter puisqu'il y a manifestement des tensions entre la logique de la conservation et la logique du changement.

JOSEP PLÁ

JOSEP PLÁ

"No me canso de leer los Ensayos de Montaigne. Así paso horas y horas de la noche en la cama. Me hacen un efecto plácido, sedante; me dan un reposo delicioso. Encuentro a Montaigne de una gracia casi ininterrumpida, lleno de continuas, inagotables sorpresas. Una de esas sorpresas proviene, creo yo, del hecho de que Montaigne tiene una idea muy precisa de la insignificante posición que tiene el hombre sobre la tierra".
(Josep Plá, "Cuaderno gris" pags. 175 y 176)

MARÍA OTAL, MATERIA ESTÉRIL

MARÍA OTAL, MATERIA ESTÉRIL

Si quiero escribir un poema
necesito un instrumento,
una herramienta,
un trozo de carbón, un lápiz,
una pluma y tinta,
y mucho tiempo...
O al menos el necesario
para que cuajen las palabras,
para que se rindan
al ritmo y al sonsoneo del verso…
Mariano Ibeas, Sept. de 2023

JORGE OTEIZA

JORGE OTEIZA

 

Oteiza
Jorge Oteiza murió hace veinte años (2003). Lo recuerdo todos los días. Cuando cumplí 33 años me regaló el bastón que ahora me acompaña y guía. Escribí en el día de su muerte, en un pronto, en la cafetería de la gasolinera de Zarautz, tres sonetos, que pronto verán la luz en un libro, "El bosque no es un árbol repetido [Sonetos y soñetos], en Huerga & Fierro, prologado por Valentín Valentin Martin .
[El libro ya está en las librerías].
La obra fundamental de Oteiza está en el Museo que lleva su nombre, en Altzuza de Navarra. Su poesía y pensamiento, en sus libros.
La fotografía se la hice en Zarautz, un día de 1992, cuando éramos jóvenes y felices. Oteiza me hizo varias fotografías a mí a su vez.
Frío trance
Ha muerto Jorge Oteiza, como un río,
como instante que de su hora huye,
como ese rayo azul que se diluye
en el extenso mar, en trance frío.
Ha dejado los trastos, su vacío,
apóstoles y tizas. Se construye
su inmensa soledad. La nada arguye
su caja metafísica, el envío
de todo aquello que el morir engulle:
La playa de quietud que se evapora,
las dudas que plantea el nuevo viaje,
sobre cielo marcado en que confluye
la tristeza que él viera en otra hora:
“Yo siento la tristeza de un paisaje”.
© F. M. /Félix Maraña)

EL ARTE DE REDUCIR...

EL ARTE DE REDUCIR...

XV.- El arte de reducir

Pensó que no sería fácil, pero quiso intentarlo. Salió de buena mañana; no era necesario apresurarse, sin embargo; el prado empezaba a la puerta del taller y desde las ventanas de su casa podía apreciarse en todo su esplendor de verde, en el frescor de la noche, en la hierba recién segada, en los árboles que lo circundan, en la brisa, en el olor, en el sabor de una brizna de hierba entre los dientes, no sería fácil, no.

Paseó despacio, al comienzo sin método alguno, en un ángulo del prado descubrió el inicio de un sendero, luego quiso recorrerlo de forma sistemática, palmo a palmo, se internó entre los pinos y aspiró con fruición el olor de los primeros eucaliptos, retiró algunas ramas, seleccionó tres o cuatro restos de poda y comenzó a serrar…

Paró en seco y por vez primera se preguntó:

__ “¿Qué estoy haciendo?”

No podía acarrear el bosque, ni llevarse consigo el prado, se dio cuenta de que elegir es reducir, no podía llevárselo, no un bosque, ni un árbol, ni una porción de bosque, ni una porción de prado…

Se tumbó en la hierba boca arriba mordisqueando una brizna, luego se revolcó en el prado y regresó lentamente a casa…

No podía llevarse consigo el olor, el color, el viento,la inclinación del terreno, la luz… ni una brizna de hierba siquiera.

Ya en el taller, observó atentamente; sobre el caballete un lienzo preparado, en blanco; se miró en el espejo y descubrió en su cabello una brizna de hierba… la recogió con delicadeza y con un poquito de cola la fijó en el lienzo…

La brizna de hierba incluye todo el prado, pero borra el prado también, el prado ya no existe.

 

 Mariano Ibeas

JOSEP PLÁ

JOSEP PLÁ

               “Alguna vez llegará el momento de arreglar un poco este país. Después de  unos días a pleno sol, la piel venteada y candente, los ojos enrojecidos por el sol deslumbrante, el cuerpo entero saturado de las vigorosas hierbas del mediodía__ el romero, el hinojo, el espliego__ , el cerebro disperso y el estómago un poco maltrecho, es infinitamente agradable ver dos rosas en la penumbra, un centelleo mortecino en el agua de un espejo, el hormigueo de la luna sobre la madera bruñida de un mueble vivido, amble, paciente.  Son cosas finas y exquisitas.

               A pesar de que la vida, pues, me ha inclinado hacia este lado, ello no supone que no haya experimentado la ilusión permanente de la vida libre. Me ha gustado el contacto con la gente cruda y directa, la cocina fascinadoramente inmediata, el placer de hablar por el sabor que las palabras  tienen en la boca…”

               Josep Plá , “Un viaje frustrado, p. 23, Biblioteca Básica Salvat, nº 29, 1969

https://www.rtve.es/play/videos/imprescindibles/imprescindibles-josep-pla/3112850/

ENMA IGUAL in memoriam

ENMA IGUAL in memoriam

HONOR Y GRATITUD para la cooperante Enma Igual.

Hoy ha muerto con 32 años mientras ayudaba a los demás, mientras evacuaba civiles y les salvaba la vida. "Escribid las injurias en la arena, grabad los beneficios en el mármol" (Claude Boiste)

El botijo

El botijo

El botijo

 

            Tengo en el trastero un botijo sin estrenar, nuevecito, un modelo de los “de pega”, con cinco o seis pitorros por donde sale el agua, pero es de pega, ya lo he dicho, porque el truco consiste precisamente en no saber por cuál de los pitorros va a salir el agua, es cuestión de mojarse un poco … y de hacer unas risas, ¡me cá!.

El botijo debió ser uno de los últimos salido de las sabias manos de un alfarero de Magallón, Salvador.

            Salvador de apellido fue un fuera de serie; él inventó también el botijo chato para las neveras__ un adelantado a su tiempo__ porque además de enfriar se mantenía fresco en la nevera… y ya se sabe, en el verano; a él le copiaron el invento, nunca lo patentó; así funcionan estas cosas.

            Me dan ganas de coger el botijo y dejarlo toda una noche al raso con agua con anís, para que pierda el sabor a tierra… llenarlo y pasearme con él por la  EXPO; no ofreceré agua, pero daré a los  que me la pidan sin decir nada, tampoco para engañar, simplemente para dar un poquito de agua fresca… y claro, para echar unas risas.

            Ya veremos, que aún queda mucha Expo por delante.

  “Crónica de la rana”

Mariano Ibeas ( en algún momento de 2008)

https://es.wikipedia.org/wiki/Botijo

De la materia de los sueños

De la materia de los sueños

PRESENTACIÓN

De la materia de los sueños

 

Pongamos que un poeta es alguien con el que nos cruzamos por la calle, un poco más despistado quizás que los demás mortales, alguien que acaricia en el bolsillo un papel doblado o arrugado donde tiemblan silenciosos  cuatro versos...

Quería hacer un soneto, pongamos; y hasta ahí llegó Violante en sus encargos.

Pero no fue más lejos; simplemente siguió tranquilamente su camino, al sol o bajo el embrujo de la luna, observando las estrellas o las nubes, navegando en el cielo de los pájaros....  y le arrastraron los presagios de tormenta, se le quebró la voz, se perdió en las aguas o cayó también como un pájaro del nido aleteando en el vacío.

No importa; el poeta ya cumplió su cometido.

Aunque se dude de su existencia o de su oficio, están todos por ahí atormentando las palabras, retorciendo el ritmo, contando pasos como quien cuenta sílabas, fascinados por el esplendor súbito de los sonidos que cercan su cabeza.

Y a veces ocurre un buen milagro, algo para recordar, algo que queda en el viento, en el aire o en el agua, como el trazador de surcos, que va y viene en el campo de labor derramando las semillas y espera, espera...

También el poeta espera, es casi un profesional de la esperanza.

No le ocurre lo mismo con la otras virtudes, casi nadie le cree, él que es un prodigio de firmezas... no duda nunca, porque al final se imponen por su fuerza las palabras que nacen, que viven, que crecen de la materia de los sueños.

Y al final el milagro ocurre.

Y nace el poema.

Y el universo se reinventa.

Y se ponen a rodar los sueños.

 

                                               Mariano Ibeas , Noviembre de 2004

INMA... IN MEMORIAM

INMA... IN MEMORIAM

XXXV

 

Algún día, cuando no esté

y mi lápida perfumen las violetas,

sin duda,

pensará y dirá

quien mi voz conozca:

Escuchad:

Los poetas no mueren.

No mueren los poetas.

 

 (Inmaculada Marqueta, de "Muerde mi manzana" Ed. Certeza)

 

DEDICATORIAS

DEDICATORIAS

DEDICATORIA                              

 

          Yo no soy escritor, me ocupo simplemente en dedicar libros.

         Me ofrezco para dedicar libros.
         No quiero ser prologuista al uso, no, ni crítico o censor, o glosador, o escritor de reseñas para contraportadas o biografías de urgencia para colgar en las solapas de los libros en rústica.
         No, nada de eso.
         Solamente “dedicador de libros”, si se me permite la expresión; no creo que exista la profesión, al menos con ese nombre, ni que existan profesionales dignos de tal nombre, no. Incluso alguna editorial ha intentado vender los ejemplares ya previamente dedicados de puño y letra del autor. El sistema no ha funcionado.
         Los autores de libros, cuando los dedican, son unos chapuzas; no dan la talla, no están preparados ni técnica ni física, ni psicológicamente para semejante tarea. Se les ve cansados, desganados, torpes, poco creativos y en general, se repiten hasta la saciedad en sus dedicatorias.
         No hay más que observarlos en las presentaciones de libros y sobre todo en las casetas de las ferias del ramo. Nada que ver con un profesional.
         Yo soy un profesional y escribo dedicatorias.
         Me alquilo para dedicar libros en ferias, convenciones, presentaciones, centenarios, conmemoraciones o aniversarios de escritores vivos o difuntos… he perdido buenas ocasiones de trabajo en el pasado, en el año de conmemoración del cuarto centenario de la publicación de la primera parte del Quijote… de los premios Cervantes, de los últimos premios Nobel de Literatura, de los centenarios de Cernuda, Alberti, Neruda, Miguel Hernández, este mismo año... no he podido llegar a todo.
         Sentado en un pequeño escritorio próximo a la caja registradora, observo a los clientes de la librería y mi ojo clínico de “dedicador profesional de libros” estudia con detenimiento a cada cliente… Para cada lector, y para cada libro, con calma y sosiego, una dedicatoria diferente.
         Uso una pluma estilográfica de lujo y mi letra no desdice de la del mejor amanuense, mis dedicatorias son pequeñas joyas literarias, pensadas para cada libro y para cada lector.
         A veces me dicen que no me parezco nada al retrato que figura en la contraportada.
__ Es verdad, digo, yo no soy el autor, sólo un “dedicador de libros”, y me dedico en cuerpo y alma a los lectores.
        
Sonrío y firmo: “P.O.”  por orden, del autor, naturalmente.

 

 

Mariano Ibeas

En un vértice agudo y penetrante.

En un vértice agudo y penetrante.

En un vértice agudo y penetrante.

  (Cita de Alonso Cordel)

"Así me sentía aquella tarde, y la última cita del relato de mi amiga Pilar no cesaba de asediarme. Así debieron sentirse también aquellos desgraciados fijados al aguafuerte por el buril de Goya.

            Porque el dolor me atenazaba por momentos y me rompía por dentro y por fuera. Por dentro hasta la angustiosa postura de “El Pensador” de Rodin, contemplando angustiada cómo las bragas no conseguían remontar los tobillos, cómo se enrollaban una y otra vez, hasta que decidí prescindir de ellas. Por fuera la vergüenza y las lágrimas, como si el líquido decidiera por su cuenta, salía por todos los agujeros de mi pobre cuerpo maltrecho… una vergüenza ¿de quién y de qué…?

            Decidí no mirarme en los espejos, difícilmente me hubiera reconocido esta vez. Decidí no mirar las maderas, en media hora.

Ahí estaban todas o casi todas como fragmentos de piel desprendida de mi cuerpo en las últimas batallas…

            En mala hora, ahí estaban arrumbadas contra la pared.

            Bajo las miles de pequeñas lupas deformantes, como ojos de mosca, la burbuja del embalaje plástico reproducía cada ojo y cada mirada, miles, millones de veces.

            Gorgonio, pensé cuyo nombre era curioso para un marchante, para un coleccionista de arte…

Su padre  debía tener un extraño sentido del humor  para encasquetarle semejante nombre… ¿Quién podría ser? ¿ un erudito o un simple lector de mitologías?

            La Gorgona, el monstruo horripilante con sus cabellos enredados en nudos de serpientes debía recorrerme en ese momento en el fondo de las entrañas… y era seguro que no podía ser expulsado, se aferraba a las paredes de la cueva como una tenia,una solitaria,  persistente y tenaz, la hidra de mil cabezas…”

Borrador de 2011

Mariano Ibeas

Mariano

Mariano

Y ahora, que alguien me explique por qué, de acuerdo con el santo del día, me pusieron de nombre Mariano.

Pudiendo haber sido Magín, Donato, Bertulfo o Sebaldo...o Ibáñez como el autor de Mortadelo y Filemón...!

PÁJAROS DE PANYU RD.

PÁJAROS DE PANYU RD.

PÁJAROS DE PANYU RD.

 

Las palomas vuelan

sobre los tejados

y sobre los árboles del barrio

diecisiete pisos más abajo.

Contemplo sus idas y venidas

sobre la cima de los abetos

y los castaños.

No alcanzan el cielo

porque el cielo está reservado:

es el espacio de los edificios

de treinta, cuarenta plantas

y ellos vuelan más abajo.

Las palomas no tocan el suelo;

su suelo son las azoteas,

los terrados,

la multitud de sistemas

                de extracción de humos,

antenas parabólicas

y aires acondicionados.

Las palomas vuelan, muy abajo…

 

 Mariano Ibeas                                              14/05/2015

MANOS COMO PALOMAS

MANOS COMO PALOMAS

MANOS COMO PALOMAS


Manos como palomas

vuelan por mi cuerpo;

los dedos fluyen como aguas,

como río, como brisa,

como viento..

                Tormenta a veces su cuerpo

sobre el mío, otras ola,

flujo y reflujo de mar

y  de mareas…

arenas contra la orilla,

musgo, hojas, ramas de tormenta

y rocas desatadas ladera abajo…

y sin embargo

la distancia entre su piel

y mi piel

es infinta.

Apenas una leve tela de seda,

el aceite perfumado, nos separa

y estamos lejos los dos

de la caricia…

vuelan en el aire las palomas

como flores de magnolio en el jardín…

 

Mariano Ibeas

                               26/05/2015

𝐄𝐌𝐈𝐋𝐈𝐎 𝐋𝐀𝐂𝐀𝐌𝐁𝐑𝐀 , "𝐈𝐍 𝐌𝐄𝐌𝐎𝐑𝐈𝐀𝐌"

𝐄𝐌𝐈𝐋𝐈𝐎 𝐋𝐀𝐂𝐀𝐌𝐁𝐑𝐀 , "𝐈𝐍 𝐌𝐄𝐌𝐎𝐑𝐈𝐀𝐌"

𝐄𝐌𝐈𝐋𝐈𝐎 𝐋𝐀𝐂𝐀𝐌𝐁𝐑𝐀 (𝟏𝟗𝟒𝟒-2023), "𝐈𝐍 𝐌𝐄𝐌𝐎𝐑𝐈𝐀𝐌"
Sé que esta noticia les será un tanto extraña e indiferente a los que no viven o han vivido en la ciudad de Zaragoza pero, realmente, es una de esas que nunca hubiera querido publicar.
Aunque ya jubilado, el restaurante que lleva su nombre, fundado hace 84 años y situado en el barrio del Portillo, ha sido un importante centro de reunión de artistas, políticos e intelectuales zaragozanos y aragoneses.
Formado en los Escolapios ("un buen vivero de rojos", según sus propias palabras) y siempre fiel a sus ideas, desarrolló desde este establecimiento una notable labor social en colaboración con la cercana parroquia de Nuestra Señora del Portillo y Caritas Diocesana ofreciendo platos de comida casera gratis o a precios muy económicos destinados a personas con escasos recursos.
Que la tierra le sea leve.

 

(Hago mías las palabras de Mariano Jesús Mingo Naval)

CUADERNOS DE NORTE

CUADERNOS DE NORTE

CUADERNOS DEL NORTE

Los que emigran del Sur

al Norte,

como los gansos

o las grullas

al final del invierno...

los que no tiene nada

que perder

porque lo han perdido

todo,

los que  buscan un sueño

en el país de Andersen

o de Perrault,

los que viven y mueren en el Mediterráneo

sueñan con el cielo

del norte,

que siempre es gris.

 

Mariano Ibeas  24 / 07 /2023