Blogia

DESDELDESVAN

JANE BIRKIN, IN MEMORIAM

JANE BIRKIN, IN MEMORIAM

XV.- El arte de reducir

Pensó que no sería fácil, pero quiso intentarlo. Salió de buena mañana; no era necesario apresurarse, sin embargo; el prado empezaba a la puerta del taller y desde las ventanas de su casa podía apreciarse en todo su esplendor de verde, en el frescor de la noche, en la hierba recién segada, en los árboles que lo circundan, en la brisa, en el olor, en el sabor de una brizna de hierba entre los dientes, no sería fácil, no.

Paseó despacio, al comienzo sin método alguno, en un ángulo del prado descubrió el inicio de un sendero, luego quiso recorrerlo de forma sistemática, palmo a palmo, se internó entre los pinos y aspiró con fruición el olor de los primeros eucaliptos, retiró algunas ramas, seleccionó tres o cuatro restos de poda y comenzó a serrar…

Paró en seco y por vez primera se preguntó:

__ “¿Qué estoy haciendo?”

No podía acarrear el bosque, ni llevarse consigo el prado, se dio cuenta de que elegir es reducir, no podía llevárselo, no un bosque, ni un árbol, ni una porción de bosque, ni una porción de prado…

Se tumbó en la hierba boca arriba mordisqueando una brizna, luego se revolcó en el prado y regresó lentamente a casa…

No podía llevarse consigo el olor, el color, el viento,la inclinación del terreno, la luz… ni una brizna de hierba siquiera.

Ya en el taller, observó atentamente; sobre el caballete un lienzo preparado, en blanco; se miró en el espejo y descubrió en su cabello una brizna de hierba… la recogió con delicadeza y con un poquito de cola la fijó en el lienzo…

La brizna de hierba incluye todo el prado, pero borra el prado también, el prado ya no existe.

MARIANO IBEAS, "Veinticuatro imágenes tardías".

FRANCISCO IBÁÑEZ, IN MEMORIAM

FRANCISCO IBÁÑEZ, IN MEMORIAM

Hoy, todos, o casi todos, huérfanos.

Ha fallecido Francisco Ibáñez, nuestro otro padre de la infancia lectora.

DEDICATORIA

DEDICATORIA

DEDICATORIA                              

 

          Yo no soy escritor, me ocupo simplemente en dedicar libros.

         Me ofrezco para dedicar libros.
         No quiero ser prologuista al uso, no, ni crítico o censor, o glosador, o escritor de reseñas para contraportadas o biografías de urgencia para colgar en las solapas de los libros en rústica.
         No, nada de eso.
         Solamente “dedicador de libros”, si se me permite la expresión; no creo que exista la profesión, al menos con ese nombre, ni que existan profesionales dignos de tal nombre, no. Incluso alguna editorial ha intentado vender los ejemplares ya previamente dedicados de puño y letra del autor. El sistema no ha funcionado.
         Los autores de libros, cuando los dedican, son unos chapuzas; no dan la talla, no están preparados ni técnica ni física, ni psicológicamente para semejante tarea. Se les ve cansados, desganados, torpes, poco creativos y en general, se repiten hasta la saciedad en sus dedicatorias.
         No hay más que observarlos en las presentaciones de libros y sobre todo en las casetas de las ferias del ramo. Nada que ver con un profesional.
         Yo soy un profesional y escribo dedicatorias.
         Me alquilo para dedicar libros en ferias, convenciones, presentaciones, centenarios, conmemoraciones o aniversarios de escritores vivos o difuntos… he perdido buenas ocasiones de trabajo en el pasado, en el año de conmemoración del cuarto centenario de la publicación de la primera parte del Quijote… de los premios Cervantes, de los últimos premios Nobel de Literatura, de los centenarios de Cernuda, Alberti, Neruda, Miguel Hernández, este mismo año... no he podido llegar a todo.
         Sentado en un pequeño escritorio próximo a la caja registradora, observo a los clientes de la librería y mi ojo clínico de “dedicador profesional de libros” estudia con detenimiento a cada cliente… Para cada lector, y para cada libro, con calma y sosiego, una dedicatoria diferente.
         Uso una pluma estilográfica de lujo y mi letra no desdice de la del mejor amanuense, mis dedicatorias son pequeñas joyas literarias, pensadas para cada libro y para cada lector.
         A veces me dicen que no me parezco nada al retrato que figura en la contraportada.
__ Es verdad, digo, yo no soy el autor, sólo un “dedicador de libros”, y me dedico en cuerpo y alma a los lectores.
        
Sonrío y firmo: “P.O.”  por orden, del autor, naturalmente.

Pájaros... de Shanghai

Pájaros... de Shanghai

 00.-

Ídolo de pies de barro

 

Shanghai es barro,

sabe a barro,

huele a barro…

los pies hundidos en el agua

y en el fango

en las grasa y los coches

en el aire gris compacto

de polvo, de cenizas,

de aire denso de humedad;

todo se resuelve en polvo

y el polvo más la lluvia

en barro…

 

Shanghai crece hacia abajo

__ los pilotes de los rascacielos se hunden docenas de metros en el barro__

y hacia arriba

se construye sobre barro

se destruye como el barro

se amasa con la lluvia,

con sudor, con lágrimas

construye con sudor y lágrimas sus ladrillos, sus tejas,

amasa su cemento

se cuecen con el sol, se apilan

uno sobre otro

los millones de habitantes,

los millones de ladrillos…

 

Shanghai de amanecer  es oro

su cabeza es oro

su pecho de plata

su vientre de bronce:

sólo sus pies son de barro

__o tal vez su corazón __

se construye y se destruye,

vida y muerte fundidas en el barro,

semillas y cenizas,

denso atardecer de barro.

 

Mariano Ibeas                   Julio de 2007

LA ISLA

LA ISLA

LA CONSTRUCCIÓN DEL CÍRCULO

“La isla”

                        “No habrá una sola torre en esta isla,

                                   ni la iglesia, ni el faro , ni tu alma”.            Olga Bernad

 

            Para que exista la isla, el atolón en la laguna de coral, es necesario el esfuerzo conjunto de muchos individuos, la colonia de corales… el ritmo en la corriente de las olas de barlovento y un agua transparente, pero fértil, una sopa primordial rica en nutrientes, el paso de los tentáculos de estrellas y pólipos y el abanico sutil de las gorgonias.

            De ahí nace la isla, un cuarto creciente en los orígenes, que surge del mar como la luna, que va emergiendo lento de sus aguas.

            Luego se cierra el cerco, el empuje regular de las olas y mareas, el calcio se transforma en arenas blanquecinas donde hunden su raíz los cocoteros de la orilla.

            La isla está desierta. Nadie ni nada levanta la voz, su voz al cielo, ni siquiera el grito de los pájaros, el chiar de las gaviotas o el vuelo moscardón de los insectos… pasarán años hasta que algún lagarto temple su cuerpo al sol en el roquedo… y mientras tanto, .

            Ni una torre vigía, ni una iglesia, nadie vendrá a perturabar el ritmo solemne del silencio.

            Porque no hay nadie.

            Desde lo alto el cielo se curva inmisericorde sobre el círculo de horizonte.

            La arquitectura de la playa se cierra con el mar llama incruenta que funde ne azul las brisas y las olas.

            Sola la mirada se pierde alrededor bajo la soledad cubierta por el cielo… no hay nada que me retenga la mirada: ni torre, ni iglesia, ni luz ni faro, nada…

LASCIATEMI CANTARE

LASCIATEMI CANTARE

Lasciatemi cantare

Lasciatemi cantare /Con la chitarra in mano / Lasciatemi cantare /Sono un italiano / Buongiorno Italia, gli spaghetti al dente E un partigiano come presidente Con l’autoradio sempre nella mano destra Un canarino sopra la finestra Buongiorno Italia, con i tuoi artisti Con troppa America sui manifesti Con le canzoni, con amore Con il cuore Con più donne e sempre meno suore Buongiorno Italia, buongiorno Maria Con gli occhi pieni di malinconia Buongiorno Dio Lo sai che ci sono anch’io Lasciatemi cantare Con la chitarra in mano Lasciatemi cantare Una canzone piano piano Lasciatemi cantare Perché ne sono fiero Sono un italiano Un italiano vero Buongiorno Italia, che non si spaventa Con la crema da barba alla menta Con un vestito gessato sul blu E la moviola la domenica in TV Buongiorno Italia, col caffè ristretto Le calze nuove nel primo cassetto Con la bandiera in tintoria E una Seicento giù di carrozzeria Buongiorno Italia, buongiorno Maria Con gli occhi pieni di malinconia Buongiorno Dio Lo sai che ci sono anch’io Lasciatemi cantare Con la chitarra in mano Lasciatemi cantare Una canzone piano piano Lasciatemi cantare Perché ne sono fiero Sono un italiano Un italiano vero Lasciatemi cantare Con la chitarra in mano Lasciatemi cantare Una canzone piano piano Lasciatemi cantare Perché ne sono fiero Sono un italiano Un italiano vero

Toto Cutugno (1983)

ELOÍSA ESTÁ DEBAJO DE UN ALMENDRO

ELOÍSA ESTÁ DEBAJO DE UN ALMENDRO

ELOÍSA ESTÁ DEBAJO DE UN ALMENDRO

 

            En la década de los 70 del siglo pasado apareció una famosa colección de libros baratos__ 25 pesetas de entonces__ de Salvat Editores, S.A. con la colaboración en algunos casos de Alianza Editorial, S.A. y la de Radio Televisión Española. Era, o fue, un lanzamiento de éxito, apoyado por la publicidad machacona y los bajos precios. Yo trabajaba entonces en una librería y tuvimos que soportar pacientemente las continuas visitas de los futuros clientes que preguntaban si teníamos “La tía Tula” de Unamuno.

            Era el primer número de la serie que se vendía conjuntamente con el nº 2, un sencillo libro ilustrado sobre arte, “Cien obras maestras de la pintura”, por el módico precio ya señalado. Era una edición masiva en un papel de segunda mano, sin coser, solo encolado, en rústica y de bolsillo, precisamente por eso al alcance de todos los bolsillos. “Vamos a poner al país a leer”, decía la publicidad. Hoy se cotiza la colección de 100 títulos a uno o dos euros el ejemplar en la tiendas de segunda mano.

            Leer no estaba de moda, ni lo ha estado nunca en este país, donde casi nadie leía, pero los libros de bolsillo de la colección Austral, y más tarde Alianza y otras editoriales los pusieron al alcance de los lectores con menos recursos. Se sabía que detrás de una novela, encuadernada en cartón con tapas duras, un premio Planeta, por ejemplo, vendría una edición más barata y a los buenos lectores no les importaba esperar. Yo tenía mi colección también, un poco arrumbada y cogiendo polvo en una estantería. Me propuse leerlos todos poco a poco.

            Hoy he elegido uno: E. Jardiel Poncela, “Eloísa está debajo de un almendro”, Biblioteca Básica Salvat, nº 13, Col RTV, 1969

            Un pequeño fracaso.

            Llego a la página 48 del Prólogo__ la obra incluye un Prólogo y dos Actos__ y paso de la página 48 a la 61, donde me quedo colgado; faltan pues, 12 páginas, la extensión de un cuadernillo.  Por una vieja costumbre de librero, doblo la página correspondiente con una esquina que sobresale en la parte superior. Es el mensaje para almacén de: “Devolución por defectuoso”.

Sigo leyendo y antes de terminar, en la página 146 se me desbarata el libro que se convierte en una baraja.

            Bien que mal, consigo terminarlo. Los libros que termino de leer van a parar a  la biblioteca municipal más próxima donde se quedan o en las estanterías, si a juicio de los bibliotecarios merecen la pena, o en un cajón de intercambio gratuito de libros.

Este no merece la pena; se ha suicidado, va directamente a la papelera.

            Lo siento, Sr. Jardiel Poncela; y además éste es el nombre de la citada Biblioteca. Hemos cerrado el círculo.

 

                        Mariano Ibeas,  28 / 06 / 2023

EMILIO PEDRO GÓMEZ

Emilio Pedro Gómez

Emilio Pedro

Despedida        

Con la edad uno se siente inacabado.

 Juan Kruz Igerabe (Seudónimo)

 

Tras un sereno adiós

como una nieve lenta

diluyéndose

entre quienes me aman

que me lleve la tierra

de una sola vez

sin sobresaltos.

 

Que sea convertirse

en lo que nutre a las palabras

de transparente carne y hueso

y aprenda a leer de golpe

zurciendo abismo con abismo

un cielo en blanco.

 

Tal vez

morir sea despertar

hacia adentro del sueño

cerrar la cicatriz

de lo perdido.

 

 

(Dedicado a Áurea, que me lee)

Mauricio Vicent... por MANUEL VICENT

Mauricio Vicent... por MANUEL VICENT

 

Hoy, su padre, Manuel Vicent le dedica un soberbio homenaje en la contraportada de El País.https://elpais.com/opinion/2023-06-18/mientras-viva.html
 
Mientras viva
ELPAIS.COM
Mientras viva

Sé muy bien que con el tiempo todo se desvanece, pero ni el tiempo ni la muerte podrán arrebatarme nunca el amor que sentía por mi hijo y el que él me regalaba con su furiosa alegría de vivir

Llegó la muerte sigilosamente de madrugada y con una certera puñalada se llevó al ser que más queríamos. Qué artera ha sido la muerte, que en vez de dármela a mí eligió solo herirme en ese punto que más me podía doler. Nunca hay suficientes lágrimas a la hora de enterrar a un hijo. Ningún dolor puede ser tan profundo. Sé muy bien que con el tiempo todo se desvanece, pero, mientras viva, ni el tiempo ni la muerte podrán arrebatarme nunca el amor que sentía por mi hijo y el que él me regalaba con su furiosa alegría de vivir. La gloria es la única inmortalidad que está en poder de los humanos. "No consientas__ dice Isócrates__ que toda tu naturaleza sea destruida a la vez; por el contrario, ya que te tocó en suerte un cuerpo mortal, intenta dejar el recuerdo inmortal de tu espíritu". Cuando empezó a ejercer de corresponsal en La Habana, mi hijo me pidió algunos consejos. Le dije:"Mauri, no uses adjetivos en los que podrías verte involucrado y y desprotegido. El verbo es la acción con que se definen los hechos. Así lo han usado siempre los grandes periodistas. El prestigio de un corresponsal consiste en estar bien informado. Sé leal, solidario y generoso con los compañeros. Por lo demás, hazme el favor de no vivir tan deprisa". Eso es lo que pasó, que el fuego de su vida encontró demasiado pronto sus cenizas. Vuela ahora mi pensamiento a los días felices del pasado, a los veranos compartidos con los amigos en que salíamos juntos a navegar. Esta vez la quilla partirá en dos su memoria y las olas batirán con ella los costados del barco. Llegará el otoño y su silueta se confundirá con una de las hojas doradas arrastrada por el viento y luego se irán alejando su voz y sus risas hasta perderse en la niebla de un extraño aeropuerto donde se embarcan solo las almas y allí, ante la última aduana, le diré: "Buen viaje, Mauri. Llámame en cuanto llegues a La Habana".


MARÍA ZAMBRANO, PENSAR Y NO PREOCUPARSE

 

Pensar y no preocuparse.
Actuar sin decidir.
Seguir y no perseguir.
Reposar sin detenerse.
Ofrecer sin calcular.
No aferrarse a la esperanza.
No detenerse en la espera.
Escuchar sin casi hablar.
Respirar en el silencio.
Dejarse quieto flotar.
Perderse yendo hacia el centro.
Hundirse sin respirar.
Cruzar sin mirar fronteras.
Dejar límites atrás.
Recogerse. Abandonarse.
Solo dejarse guiar.
Ser criatura tan solo,
no haber de sacrificar.
Más allá del sacrificio*,
cumplida la voluntad,
sin designio ni proyecto,
sin sombra, espejo ni imagen.
Alga en la corriente lenta.
Alga de vida no más.
Hijo. Criatura. Amante.
Alga de amor. Ya no más.
Lejos de toda ribera.
Por el corazón del agua; ya.
Pensar y no preocuparse,
María Zambrano
Puede ser una imagen de una persona y texto

 

Josefina R. Aldecoa

Josefina R. Aldecoa

"Hablaban de política. Las elecciones estaban encima y los pronósticos no podían ser más pesimistas.

_ Las derechas, una vez más se unen__ decía don Germán__, y la izquierda se fragmenta; así no hay nada que hacer. Pero habría que hacer algo..."

(De "Historia de una maestra" referido a 1931)

Como una respiración en el tiempo.

Como una respiración en el tiempo.

          Como una respiración en el tiempo.

 _ ¿Y por qué  has puesto una coma al hablar del guepardo?

                              _  “rápido y voraz?”

                              _  Sí.

_  “Porque ambos estamos sentados y nos miramos  uno a otro, y porque ahora, esa coma forma parte de mi sabiduría.”

_  Como una respiración en el tiempo.

                              Luis Carlos Patraquim (poeta mozambiqueño)

           Como una respiración en el tiempo

coma, punto y coma

y no me canso de alentar:

entiendo que hay que pensar las palabras

          y que hay que sentir los silencios,

          por eso me paro

          a pensar tras cada coma,

          coma, coma, carcoma,

          la que se me roe el tiempo;

          cada vez que las enciendo,

          las palabras,

          me estallan en las manos.

          y vuelan lejos,

          a veces se van solas,

          rompiendo los deseos,

          libres ya de los sueños

          que duermen desde dentro,

          y, solo al final,

          las recupero, tras una coma,

 y, a veces, un punto de  reposo:

escribo  y respiro

al mismo tiempo en cada verso;

_ en los latidos del corazón,

se cuentan los misterios_

y solo vivo, tras una coma,

el ir y venir del péndulo.                     Mariano, 5 de enero del 99

NO LLORES MÁS

NO LLORES MÁS

 MARIANO IBEAS

                                       “arden las pérdidas” A.    Gamoneda

                              No llores más

 

                    No llores más

                    por lo perdido

                              _ y si el cántaro se rompió

                    en mil pedazos,  el agua fecundó

                    la tierra estéril _

                    no llores más por aquello que no fue

                    y que mereció haber sido.

 

                    No vuelvas ya la vista atrás

_ la lluvia y las tormentas lamieron la sal

                    de la estatua de la mujer de Lot _

                    contemplas la luz que ya declina

                    ¿y no querrás ver mañana

                    los “dedos rosados  de la aurora”?

 

                    Vive ahora , construye tu morada,

paso a paso,

          _ por mucho que lo pienses no vas a añadir

un centímetro más a tu estatura_

y no marques  los hitos con piedras del camino,

la sombra  de los árboles te basta

para medir el tiempo y su usura.

 

Cúbrete con el manto de la noche

y  no rehúses el abrazo de los sueños

           _ al olmo seco y herido por el rayo

con las lluvias de abril y el sol de mayo __

tú que sabes de la miel y de la hiel

sírvete servirte:

                    una luz para tus ojos

                    unos labios para la sonrisa

                    unas palabras para  tus versos

 

¿ y porqué no?

                    una copa y una mano aquí tendida.

 

                              Mariano Ibeas 23 /09/04

PASTOR DE VIENTOS

PASTOR DE VIENTOS

PASTOR DE VIENTOS.
Pastor de vientos, desde
los infinitos horizontes
acuden los rebaños a tus manos.
Seguro el porvenir, miras el ancho
paisaje de colinas, esperando
la brisa que te traiga
aquel aroma dócil a tomillo
o el hondo olor a bosque del invierno.
La lluvia viene luego, infatigable,
y se acuesta a tus pies formando charcos
que emigran hacia el cielo en el verano.
Y por el aire bajan
pájaros y perfumes, hojas secas,
mil cosas
que tú dejas o guardas con mirada profunda.
Cada día te trae una sorpresa,
y tú cantas,
pastor,
cantas o silbas
a las altas estrellas también tuyas.
Ángel González.
De: “Sin esperanza, con convencimiento” -1961
Recogido en su poesía completa 1956-2001: “Palabra sobre palabra”
Foto: Ricardo Compairé. Pirineos.

JOSÉ ANTONIO REY DEL CORRAL

JOSÉ ANTONIO REY DEL CORRAL

 

José Antonio Rey del Corral,
Soneto Veintinueve
"Tiempo, tú eres conflicto y con tus uñas
arañas de raíz a quienes tocas.
Cuando pisas huraño, tus pezuñas
son patadas rabiosas, coces locas.
Y con tus garras crueles nos empuñas
y en todos los rincones nos convocas.
Mejor te callas, sí, mejor no gruñas,
si nuestras esperanzas son tan pocas.
Llenando las profundas ensenadas
de la vida, viniera tu oleaje
con una caudal de luz por sus afluentes.
Seguida por las olas en manadas
la luz proseguiría su pasaje,
huyendo de tus uñas inclementes."

 

 

 

De "Tiempo contratiempo" (Zaragoza, 1977)

 

IDEA VILARIÑO

IDEA VILARIÑO

Ya no, de Idea Vilariño
Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.

Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.

No volverá a tocarte.

No te veré morir.

IDEA VILARIÑO (Dedicado a Juan Carlos Onetti)

MARGUERITE YOURCENAR

MARGUERITE YOURCENAR

"Nunca sabrás que tu alma viaja
Dulcemente refugiada en el fondo de mi corazón,
Y que nada, ni el tiempo ni la edad ni otros amores,
Impedirá que hayas existido.
Ahora la belleza del mundo toma tu rostro,
Se alimenta de tu dulzura y se engalana con tu claridad.
El lago pensativo al fondo del paisaje
Me vuelve a hablar de tu serenidad.
Los caminos que seguiste, hoy me señalan el mío,
Aunque jamás sabrás que te llevo conmigo
Como una lámpara de oro para alumbrarme el camino
Ni que tu voz aún traspasa mi alma.
Suave antorcha tus rayos, dulce hoguera tu espíritu;
Aún vives un poco porque yo te sobrevivo".

Marguerite Yourcenar

LA LUZ, AITOR ARJOL

LA LUZ, AITOR ARJOL

 

La luz nunca se pierde
ni se agota en la pileta del crepúsculo,
húmeda la ciudad como en un viejo cuarto
donde llueve silencio, café sin techo y empanadas de verde,
así la vieja madre regresa a su casa, con la bolsa sucia
donde navegan un manojo de cilantro, cuatro tomates tiesos,
ají, un par de velas de emigrante y tres años de ausencia,
abrirá la cancela, por un patio tan sucio como lágrima de borracho,
vigilando los cuartos traseros hacia todo lado, intensa brújula,
por si apareciera algún loco con navaja o arma de fuego,
Quito desesperado, galgos azulados, bostezos malolientes,
balaceras ¿de amor? no precisamente, motos donde dos son muerte,
el eco del chamo gritando vámonos que avisaron a los chapas,
prender la radio, la alarma del carro, una canción de Héctor Napolitano,
el sostén mojado de una prostituta, la vida fácil,
el mote abandonado en una tarrina de plástico,
la orina del nene que le dio por mear delante del taxi,
un beso en ambas mejillas, cómo estás,
qué diluvio, menuda vaina cayó de arriba,
¿se fue la luz? ah pues sí,
y echa la llave a la puerta
para que no entre la negrura
salvo un atisbo de claridad que se cuela
en el abrazo de ambos transeúntes
partiéndolos por la mitad.
2 de mayo de 2023

 

ROBERTO JUARROZ

ROBERTO JUARROZ

86 POESÍA VERTICAL
Me están dictando cosas,
pero no desde otro mundo u otros seres,
sino, más humildemente, desde adentro.
Pero ¿quién está adentro,
además de estar yo?
¿O tal vez no estoy yo
y he dejado mi lugar
para que otro me dicte?
Si esto es así,
no importa que el dictado
no lo comprenda nadie.
No importa ni siquiera
que lo comprenda yo.
Ser no es comprender.
Roberto Juarroz
POESÍA VERTICAL
Ed. Cátedra
#RobertoJuarroz

ROSENDO TELLO AINA

ROSENDO TELLO AINA