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Como una mariposa...

Como una mariposa...

35.-   XIV

 561

41.- Llegó una mariposa a casa de la luz 

 

         Llegó una mariposa a casa de la luz.

        Tendida contra el fuego, entre sus dientes,

                   quiso aquello que la consume. ¡Cuántos

                   crímenes tuyos, luz, que no querrías!

                  (* y sobre textos de María Zambrano)

 Como una mariposa de luz

una falena

en su crisálida yace amortajada

en la suave quietud de la caverna

devoró su propio cuerpo

lo transformó en alas misteriosas

en velas de quitina replegadas

cambió lo claro por lo turbio

lo pesado por lo etéreo

lo denso por la levedad del aire

  la crisálida deshizo su capullo

desplegó las alas

respiró en el laberinto de perfumes nuevos

se emborrachó de luz

devoró su capullo

su envoltura

y se elevó en el aire

la levedad nacida de la inmolación y el crimen

se resolvió en mariposa

con el hambre de la existencia y la sed de vivir

efímera

para resolver el enigma de su vida:

un solo día para vivir

un solo día para morir de nuevo.

                 Mariano Ibeas

24/05/2010 10:46 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

 

Por el cinco de enero...

Por el cinco de enero...

Por el cinco de enero…

[Poema - Texto completo.]

Miguel Hernández

Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.

Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.

Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.

Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río,
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.

Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.

Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.

Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.

Toda la gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.

Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y un mundo de miel.

Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.

Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.

Creo que eres, mujer...

Creo que eres, mujer...

44 GLOSAS DE LOS SEGUNDOS SOLES 

               Et j’attends entre La Caire et Damas,

               à mi chemin sur la route à parcourir…

                (Adonis, dit « Le chêne du Liban »)

 

 "Dedicado a quienes ellas ya saben"

                                      I

             "—Je crois que tu es, femme,

              le dernier corps que j’étreigne."

 

Creo que eres, mujer,

el último de los cuerpos que abrazo.

Acógeme en tu seno, mujer,

en el umbrío solar de tus encantos,

déjame  reposar un punto entre tus brazos,

que mi cabeza sienta el calor de tu mejilla,

que mis hombros toquen la tierra junto a ti.

Quiero que tus brazos

me rodeen  y tus piernas

se abran, como una tumba

donde pueda reposar contigo

eternamente…

                        Mariano Ibeas

 

http://desdeldesvan.blogia.com/

                          M. Ib3as

¿Qué le pasa a esa rosa...?

¿Qué le pasa a esa rosa...?

34.-      XIII 

 560

40.- ¿Qué le pasa a esa rosa? 

 

                 A María Otal, que leyó la historia de la flor en "El Principito"

             ¿Qué le pasa a esa rosa?

             Comenzó a marchitarse

             apenas fue tomada por el sol.

                       ¿Será la amante de la noche?

 

__ ¿Qué fue de la rosa?

¿Dónde queda su perfume?

Y si se marchitó, la rosa

Y si se agostó el jardín

¿Dónde encontrar ahora su perfume

                               y su fragancia?

__ En  el agua de rosas.

 

             Mariano Ibeas

19/05/2010 13:55 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

La historia se asienta en la cabeza...

La historia se asienta en la cabeza...

XII

 559

39.- La historia se asienta en la cabeza 

 

                                      Dedicado a Rosa Blanca Gallego

 

          La historia se asienta en la cabeza de los hombres

          y hace descender su verdad

                                  por peldaños de sangre.                    

 

Toma el  cálamo en tu mano

escribe sobre la tabla de mi pecho

la historia sin final de los misterios

que la suerte te sea propicia

que los vientos empujen tu nave a puerto

que alcances el final

que en el último recodo del sendero

te espere la paz en el reposo

que encuentres en los brazos de la amada

el colmo de deseos

los que atesoraste en tu camino

en tiempos de zozobra,

los que no te han de arrebatar

ni la pasión, ni el tiempo

y entonces,

en la paz de tus deseos,

esperarás el fin.

 

              Mariano Ibeas

18/05/2010 09:21 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS 

Vuelve la noche presurosa...

Vuelve la noche presurosa...

32.-  XI

 558

38.- Mujer, dondequiera que vaya 

           Mujer, dondequiera que vaya,

                    corre la noche detrás de ella.

                                   (Adonis, "Polen")

Vuelve la noche presurosa

a despertar mis sombras

y encadena en un lazo inextricable

los últimos recuerdos

y me acosa con las sombras de la tarde

no hay fuego en el hogar

y las cenizas las dispersó el viento

No queda ni rastro de tu olor en mis cabellos

y el hueco de la almohada hace tiempo se borró

se borraron también otros contornos

bajo el manto pesado de la niebla

vinieron en tropel otros recuerdos

con la furia de las últimas tormentas

y se resolvieron en barro, en fuego

en rastro de cenizas

¿qué queda de lo antiguo ya?

 

               Mariano Ibeas

16/05/2010 19:48 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

Esta luz que me alumbra...

Esta luz que me alumbra...

X

 557

37.- Esta luz que me alumbra sin cesar 

              Esta luz que me alumbra sin cesar

              es siempre niña.

                    (Sobre una cita de Adonis,"Polen"

             * y sobre textos de María Zambrano)

 

Alumbra mi desnudez y mi ternura

como un pájaro en el nido

que solo sueña

resolverse en el aire

bajar de pronto a rozar con sus alas la tierra

y tomar impulso hasta coronar el árbol

y perderse…

perderse en la tierra sin ser tierra

perderse en el aire sin ser aire

perderse en el agua sin ser mar

tomar toda substancia y toda forma

y cantar

como si la tierra le hubiese despojado de su peso

como si el aire soplase en los pulmones

como cierzo o vendaval

como si el agua lo llevase  de repente

a soltarse las amarras

tomar el largo y ya no regresar.

 

              Mariano Ibeas

14/05/2010 10:57 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS 

Los árboles disfrutan escuchando...

Los árboles disfrutan escuchando...

IX

               556

36.- Los árboles disfrutan escuchando el espacio 

 

             Los árboles disfrutan escuchando el espacio.

             Así pega la oreja el árbol

             contra el pecho del viento.

(*Adonis, "Polen"... y sobre textos de María Zambrano)

 

Escucha el roce del viento

la vida suspendida en un momento

enredada la vista en la hoja o en el agua

el tiempo mesurado

todos los sentidos aplazados;

has de cerrar los ojos

buscando en tu interior

la visión más verdadera:

el viento que no se apaga

la hoja que no marchita

el agua que sacia eternamente

la sed de mar que te consume por dentro

pues sólo tu deseo se consuela

“con su presencia y su figura”

 

 

                 Mariano Ibeas  

05/05/2010 09:45 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

Confúndeme en un abrazo...

Confúndeme en un abrazo...

VIII

555

35.- Confúndeme en un abrazo

                                Abre tus brazos,

                                me gusta ver cómo entre ellos tiembla

                               mi memoria.

                                           (Adonis "Polen")

 

Confúndeme en un abrazo

déjame deshacerme en los deseos

dormidos a mi pesar tan lejos

deja que me extienda en la memoria

de tus besos

en el hueco que dejó el éxtasis de la mirada

la violencia del deseo

el desgarramiento tras de la separación

y el desvalimiento.

 

                         Mariano Ibeas

 

 01/05/2010 21:17 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

ESTE BLOG CUMPLE 20 AÑOS...

Declaración I

DECLARACIÓN I


A partir de ahora,

señoras y señores,

dejaré de desnudarme:

ante ustedes...

¡un muñeco, un figurante!

No seré extraño ni extranjero,

seré un semejante,

y ustedes serán cómplices,

hipócritas conmigo.

Haremos como si

sin llamarnos a engaño,

porque ustedes y yo

sabemos

que sigue la tramoya

de la antigua farsa,

el trampantojo,

la trampa y el cartón...

no nos llamamos a engaño.

El poeta ya no se deja

la piel en los papeles,

el poeta está desdoblado

de sí mismo,

maneja los hilos

en las sombras

se disfraza

de payaso

o saltimbanqui,

o, mejor dicho,

ni se esconde ya siquiera;

se deja ver

y deja en el aire

la traza, el cañamazo...

la urdimbre

y la hilaza están presentes

en sus sedas;

tan sólo, alguna vez,

el poeta ejecuta sus

saltos mortales

en vivo y en directo,

pero no le va la vida en ello.

El poeta

es también

mortal de necesidad

declarado...

y no arriesga nada,

no se arriesga,

no pone nada en juego,

juega con ustedes...

el poeta payaso

¡que salga!

¡que empiece!

 

Mariano Ibeas

No rompe la soledad...

No rompe la soledad...

28.- VII 

 

           ¡Qué marítima en ella la pereza!

           Baja de la calesa de las olas

           y se entrega a la arena.

                           (Adonis "Polen")

 554

34.- No rompe la soledad

 

No rompe la soledad

el ruido amargo de las olas

no arranca de raíz

los contornos del pensamiento

ni se aquieta la mirada en el horizonte en llamas

no quisiste despertar

hiciste un refugio en el manantial de sombras

y al abrigo de lo oscuro

construías tu reparo

en el nido de sus brazos buscabas la seguridad del útero

y la calidez del latido de la sangre

antes del tiempo, antes que los días echasen a rodar

y despertasen en ti los calendarios

temías despertar

volviste a tus adentros y querías cerrar la puerta

clausurar todas las ventanas

capturar el humo del hogar

matar el rumor del aire

y sin embargo,

vuelven a tus sienes como las olas

como el golpeteo insistente del mar en las orillas

vuelven con su manantial de sombras

con su martillo en el yunque de tu sangre

no podrás ser sordo ni ciego:

nadie huye nunca de sí mismo

porque a la vuelta de la esquina

se encuentra consigo mismo

cara a cara.

 

                                Mariano  Ibeas

29/04/2010 21:04 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS 

 

29.- Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2010.

Su tiempo es un espejo...

Su tiempo es un espejo...

553

33.- Su tiempo en ella es un espejo 

 

              Su tiempo en ella es un espejo y sólo

              lo habitan los perfiles de sus sueños.

  

Rompo la soledad en los espejos

y en el agua de la fuente establezco

un punto mi morada

es leve el trazo y temblorosa la figura

el aura de mi cuerpo queda

y yo me voy

con un leve gesto de suave despedida

no quiero que me sorprenda ni lo hondo

ni lo oscuro

no quiero a mis costados

el espacio multiforme del agua

no quiero su tacto

ni el olor de los nenúfares

ni el contacto viscoso de las algas

ni el sabor de la tierra entre mis manos

no quiero navegar en el horizonte de los sueños

quiero volar

volar sin trabas

quiero recuperar el perfil del vuelo

y la levedad de  la nube

y el diván del aire

               Mariano Ibeas      

 

Vuelve de su paseo el sol...

Vuelve de su paseo el sol...

 V(II)

 

En el tiempo, su otra morada,

                               el polvo se pasea con pies de viento,

                               con pies de polvo el viento.

                                                         (Adonis, "Polen")

 

552

32.- Vuelve de su paseo diurno el sol

 

Vuelve de su paseo diurno el sol

con pies de plomo

y el ala dormida en la mirada

vela en el sopor del mediodía

con los contornos imprecisos del sueño

el velo entornado

cela la luz que se derrama presurosa

en el torrente de la tarde

arde en llamas el rosal

el viento arde

y la tierra de cal se calcina en sombras grises

vuelve al reparo del bosque y las encinas

el vuelo augural del cuervo

y un grito se derrama sobre el dorso paciente  en la colina

no deberías prestar tu manta

a las sombras de la noche,

levántate y anda

 

 

                Mariano Ibeas

 

23/04/2010 00:43 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS 

El amor, su primera morada...

El amor, su primera morada...

25.- V

 551

31.- El amor, su primera morada 

 

                               En el amor, su primera morada,

                               el tiempo se pasea con un cuerpo de rosa,

                               con un cuerpo de luz las rosas.

                                                 (Adonis, "Polen")

                       

V (I)

 

El amor, primera estancia,

crece desde dentro como pupa

en alas del deseo

y no teme despertar en mariposa

bebe a manos llenas el rocío en la mañana

y las gotas de lluvia de la tarde

pasea por las tardes en el tronco espinoso del rosal

y en la fronda escabrosa de las moras maduras

lo visitan presurosos los insectos

abanican su corola las abejas,

los gordos abejorros liban su miel

con un bordoneo sordo y murmurante

da de su pan y de su paz al peregrino

que se tiende a su vera

no cela las estrellas en la noche

ni frena la caricia del aire

estima como bendiciones la visita de la lluvia

el tiempo se pasea entretanto

con su cuerpo de rosa

con el bello color de sus adentros

con la suave fragancia que celan las espinas

con la semilla de muerte que lo devora por dentro

 

                     Mariano Ibeas

21/04/2010 19:33 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

La luz, que tiene rostro...

La luz, que tiene rostro...

IV

 550

 30.- La luz, que tiene rostro                                

 

                    La luz, que tiene rostro,

                        no tiene entrañas.

                    Lo oscuro tiene entrañas

                        pero no rostro.

                                   (Adonis, "Polen"     

 La luz que me asombra

dibuja en mi horizonte

las últimas banderas

de la tarde

 es  un fantasma escurridizo

en el manantial de sombras

fluye y se difunde por el valle

y no teme el despertar...

la luz que rompe en mis pupilas

y taladra la soledad del huerto

en las ultimas horas de la tarde

se parte horizontal en el sendero

y recoge el estertor de las hojas de los chopos

hay un clamor de pájaros en el alero

 pero no hay rostro

lo oscuro alberga en sus entrañas

el huevo de la muerte

y no habrá tiempo de espera

ni fiebre de vida

ni amor ni calentura

 el sol no espera

surge entre los paréntesis de niebla

y llega al cenit y lo traspasa

vuelve a  la muerte del nadir

y apuntamos un día más en nuestra cuenta

 

                 Mariano Ibeas         

19/04/2010 18:36 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

El sueño me reconcilia con la muerte...

El sueño me reconcilia con la muerte...

549

29.-  El sueño me reconcilia con la muerte

III

                                        (A Ewa Jaworska)

                 El sueño abre su puerta a los amantes,

                               que le prometen ir

                                       y nunca llegan.

                                                 (Adonis, "POLEN"9

 

                        I

El sueño me reconcilia con la muerte

y me abre de par en par

todas las puertas

rompe sin cesar el límite del tiempo

y del espacio

puedo volar sin miedo

y alcanzo sin esfuerzo

los abismos oceánicos

soy una gaviota

y un pájaro marinero

rompo el límite del prado

y es una alfombra el aire

más allá de los  últimos arbustos

en la frontera que cerca las rompientes

tengo a mis pies la espuma

y el ruido contra la roca

del agua golpeada,

mezclo en la arena la sal

y los guijarros

y fabrico una playa, un refugio solitario,

un lecho para el sueño de las barcas          

 

 

                   Mariano Ibeas

18/04/2010 19:55 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

Destila la noche su tinta...

Destila la noche su tinta...

548

28.- Destila la noche su tinta indeleble II

 

                     Mi vida, aquí y ahora,

                     escala de peldaños que reposan

                                    sobre la masa de la muerte. 

 

            (Dedicado a "Tres de Tres"  en la presentación de su libro.)

 

Destila la noche su tinta indeleble

y abriga en su cueva el manantial de sombras

ni hay nada ni nadie que me cerque

sólo yo reducido a nimbos de ceniza

me encierro en lecho sepulcral

en nicho de angustia

en alfaguara de temores

enrosco mi cuota de soledad

cual feto recogido

en torno de sí mismo

y dejo que pase ante mí el tiempo

de la herida,

hasta ahora y hasta aquí

mi vida sigue y calla

mi vida, sí, aquí y ahora

es un fragmento de niebla

y una luz de amanecida

reposa en el fondo del fondo del abismo

un légamo sutil, un caldo primigenio

que cuece en soledades

su germen preterido

de donde surgirá la vida o su remedo

o tan solo los fantasmas cuando el eco

de las voces no llega desde lejos y la piel

de las caricias se secó en silencio

vino el triste despertar de madrugada y la necesidad

imperiosa de seguir durmiendo

en la paz triste y segura del olvido

en la herida abierta que no cerraron

ni las lluvias

ni el invierno

 

             Mariano Ibeas

Antes de que despierte...

Antes de que despierte...

ANTES DE QUE DESPIERTE…

TREINTA Y OCHO GLOSAS.

(Sobre textos de Adonis, “Polen”)


                                         I

            Antes de que despierte el sol de hoy

            la violeta de nuestra casa

            partió con su valija

                      y tomó luego el tren del aire 

                                                  (Adonis, "Polen")

547

 27.- Antes de que despierte

 

Antes de que despierte

en la blanda solicitud del sueño

antes de que el sol

        se acerque al horizonte

antes de que la luz

desde su noche de muerte

        surja en la herida del cielo

tengo que conjurar la suerte esquiva

antes que mi vida

juegue su suerte a los dados

tengo que cerrar en los candados

        de mi propia tumba

mi sombra enfebrecida

tengo que tomar el norte

del vuelo circular de los halcones

debo retomar mis decisiones

__ la huella en cruz en la ceniza

encierra las brasas de los últimos tizones __

vuela sin cesar el buitre en su círculo de tiza

y acecha mi carroña

no asoma por el lado del camino

ningún ser vivo

hay polvo revuelto en tolvaneras

y una siembra de terrones

la lluvia se tornó en piedra

y no hay surcos que tracen sus renglones

antes de que el verano venza sus colores

vestiré el uniforme de exilado,

tomaré en silencio mi maleta

y en la raíz del aire

trazaré por fin un signo

de suave despedida.

                Mariano Ibeas

Llenar el vacío.. . y V

Llenar el vacío.. . y V

546

26.- Llenar el vacío (5)           

                 A Jorge Vela, que se le rompió el corazón.

                                      A Pilar Aguarón, que pinta.

                    A J.A. Lasa, que procura llenar el vacío.

Todo vuelve  a su raíz,

el vacío, antes de rodar el tiempo,

la nada antes que el espacio,

cuando el polvo torna al polvo,

el agua al agua…

el aire se revuelve en tolvaneras,

la piedra que choca con la piedra,

el fuego alimenta el rayo

no alienta primaveras

ni late en las semillas

no vuelan en el aire los vilanos

ni giran las sámaras del olmo ya maduras

ni estallan los aquenios de los cardos,

las negras silicuas  no se abren al vacío,

estróbidos de abeto, pixidios, glandes y bayas,

siconos y hesperidios…

negados a la tierra,

a la tierra sedienta y yerma

a la piedra que estalla fabricando esquirlas

arenas infinitas, desiertos de piedra

golpeada por el sol

implacable

en su intento ciego de salir cada día

alumbrando sombras:

roto el corazón

         no queda nada.

        

Mariano Ibeas “Llenar el vacío”,

Zaragoza, Estación intermodal, Lunes 27 de Diciembre de 2010 

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                          M. Ib3as

Llenar el vacío IV

Llenar el vacío IV

545

25.- Llenar el vacío (4)

                   A Jorge Vela, que se le rompió el corazón.

                                      A Pilar Aguarón, que pinta.

                   A J.A. Lasa, que procura llenar el vacío.

                   ****

 

el nudo de la esperanza desatada

vuelve a ser dogal

y soga al cuello

aprieta sus anillos de serpiente,

las fibras del dolor

tensan la urdimbre

y la tela estalla

se rompe de arriba abajo,

         como el velo del templo,

como tela de araña

tendida en el sendero

violenta y desatada

encerrando en su centro la muerte

y sus entrañas

inicio y final de todo…

                     Mariano Ibeas

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