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DESDELDESVAN

BONJOUR TRISTESSE

LA ROBE MAUVE DE VALENTINE

LA ROBE MAUVE DE VALENTINE


 

La robe mauve de Valentine

« Hermana Marica… »

             (Recordando la letrilla de  Luis de Gongora)

 

Tu vestidito malva

volaba al viento

sobre tus escuálidas piernas :

juegos de niños

juegos de inocencia…

                                 « Hermana Marica

                                  mañana , que es fiesta 

__ ni tu  faldita era  malva,

ni tu nombre Valentina__,

salíamos de  la escuela…

íbamos a las eras,  tu falda volaba,

gritos inocentes, chillidos, carreras,

y un nuevo universo

__ siermpre prohibido__ se abría con ellas

al alcance de las manos                      

y de las entrepiernas…             

                    « …no irás tu a la amiga

                               ni yo iré a la escuela. »

Te llamaban « chicazo »

porque eras la primera

trepando a los  árboles : 

__ los nidos, los higos maduros,

jervas y ciruelas__

 pescando ranas

y saltando a la cuerda…

« … jugaremos a cañas

Junto a la plazuela… »

la que nos  daba

ventaja en las cuestas

y luego se paraba, al filo de los dedos,

 los roces furtivos y la carne nueva...

Reía y corría

__ yo un paso tras ella :

no llegué a tocarla,

ni  alcanzala siquiera…__

su falda volaba

y mi imaginación tras ella

Vlentina, la que se fue de monja…

“ la hija de la panadera,

la que suele darme

tortas con manteca »

reía y gritaba...

una niña apenas, alegre y despierta,

no como las otras,

las que iban a la escuela

y jugaban juegos inocentes

¿los míos?, ¿los de ellas?

y sueños y sueñas...

¿te acuerdas entonces,

un día en las eras, explorando secretos

__ velados, vedados__

tu falda volaba, después de la escuela :

« Porque algunas veces

hacemos, yo y ella,

las bellaquerías

                                   detrás de la puerta »

Ni siquiera Góngora imaginarlo pudiera:

ni tu vestidito era malva

ni te llamabas Valentina,

                                   ni existe la escuela,

 Solo sueño  y tú, ¿sueñas ?

                Mariano Ibeas

FRUTOS DEL OTOÑO

FRUTOS DEL OTOÑO

Les violons parfois

          Dedicado a Dorita: ¡ Feliz Navidad !.

 

            Me llega desde lejos

un llanto de violines

y la voz rota de un piano

desganado y soñoliento :

me llega triste

            la tristeza del tercero :

el viejo profesor

            que da clases de piano

no puede llegar más lejos :

el éxito llegó temprano y luego…

malvivió de forma miserable de día

y de noche

malvendió su esfuerzo y su talento

en media docena de empresas

fracasadas

__ él tan jóven, un genio, un virtuoso

del piano__

nos cruzamos en la puerta

y me sonríe

como pidiendo perdones y disculpas

__ estos chicos, son tan  atolondrados

Y sinceros__

El se mira y se refleja

con nostalgia en sus espejos

y sus ojos soñadores

perforan el cristal de las ventanas

se pierden hasta chocar

            con los muros de ladrillo…

no puede llegar más lejos

pero aún resuena en sus oídos

el lento desgranar de los violines,

las notas en hilachas desgarradas,

y un torrente de aplausos y saludos

subidas y bajadas del telón,

            las luces de la sala

aún recuerda los sudores del esfuerzo

y la explosión final…

« una furtiva lágrima »

  el ahogo y al tiempo de un suspiro

ordena :

__ ¡ desde el principio,  empecemos de nuevo!

 

                        Mariano Ibeas


 

DE LOS CUADERNOS DEL NORTE

DE LOS CUADERNOS DEL NORTE

 

 

Le lit défait (1977)

 

 

Me tiendo de nuevo sobre el lecho

que me recuerda pasadas primaveras,

el hueco excavado en las almohadas

el tacto cálido, aún fresco de las sábanas,

 geografía de tu cuerpo

y un perfume tenue en el aire

que me trae el sabor de tus cabellos,

el sabor y el olor de un tiempo ido

entre la angustia

y el remordimiento :

hubiera podido ser distinto

pero ahora…

ahora ya no hay tiempo ;

cayeron uno tras otro

los puentes de los días,

se borraron  las huellas

            en todos los senderos…

me volví a mirar

                        y ya no estabas

escruté en el fondo del fondo

de todos los espejos

quise gritar

                        y se me ahogó la voz

como si tuviese el dogal al cuello

quise llorar

                        y mis ojos siguen secos

__ « consumatum est »_ dije

expiró el amor

                        y cuando muere

no queda ni un cadáver siquiera

                        bajo tierra

ni fuego de la pira, ni cenizas,

sólo soledad, vacío, hueco,

una herida muy profunda 

y un dolor sordo en el pecho,

todo se lo llevó

y nada me devolverá el tiempo.

 

                    Mariano Ibeas

FRUTOS DEL OTOÑO XIII

FRUTOS DEL OTOÑO  XIII

 

Des yeux de soie (1976)

 

            Déjame que te mire

una vez más

déjame reposar en tus ojos de seda,

                                               una vez más

que no se apague el torbellino de los besos

que vuelva el calor de tus abrazos

__ aunque sólo sea en sueños__

deja que lo recuerde

            una vez más

no me digas que me vaya

que cierre la puerta,

que eso ya pasó, pasó una vez…

deja que pase        

una vez más

quiero sentirme vivo todavía

quiero vivir

                                               una vez más.

 

                         Mariano Ibeas

FRUTOS DEL OTOÑO XII

FRUTOS DEL OTOÑO  XII

Réponses

 

No tengo respuestas

y  ni siquiera preguntas...

el manantial de mis deseos se agota

bajo las lluvias,

el odre de los vientos

está seco y cuarteado

no respira por la herida el dolor de mi costado

y el corazón perezoso ya renquea.

No tengo respuestas que dar:

Se encendieron las alarmas,

tocaron a rebato, saltaron todos a tierra

y el último apagó la luz

no hay respuestas,

quedaron en el aire las últimas preguntas,

el brillo en el espejo se comió el azogue

se resolvieron en polvo

las últimas tormentas

no amaneció al tercer día

y las sombras se lo tragaron todo;

como en las malas digestiones

en mis entrañas se libra la batalla final;

me esfuerzo por respirar una vez más

quiero levantar la vista, abrir los ojos

llenar el vacío a mi alrededor

sólo siento el campo de batalla,

me alzo entre los muertos

en la vasta extensión de la derrota

y estoy solo:

nadie nació por mí,

nadie morirá por mi

pero en medio, como entre paréntesis,

el vacío de la nada:

no hay respuestas,

no hay preguntas

                        ya no hay más.

 

                  Mariano Ibeas

FRUTOS DEL OTOÑO XI

FRUTOS DEL OTOÑO  XI

 

De guerre lasse

 

         ( Dedicado a tantas mujeres, hoy y siempre...)

 

 

Cansada de luchar,

cansada

de repetir fatigosamente cada día

la misma inhóspita rutina:

hacer y deshacer el lecho

pegada a la costumbre y al hastío,

pegada al hogar,

__ pegada al cristal de la ventana

como una mosca en el vacío__

al padre y a los hijos,

al padre y a los hijos de tus hijos,

esclava, forastera,

emigrante de días y de sueños

que crecen a tu lado y que pasan,

se te caen de los brazos

apenas iniciada la caricia…

__ siéntate un momento, mujer,

deja la escoba, la plancha,  la colada,

mírate al espejo…

__ no puedo, no tengo tiempo, no puedo mirarme,

me veo vieja y fea…

el trapo y la fregona

prolongan de forma monstruosa

los miembros de mi cuerpo…

desmembrada, a veces tumefacta,

mi boca destroza una sonrisa…

__ siéntate y siéntete mujer un tiempo

y piensa en ti

__ no puedo

__ antes de que te rinda la fatiga,

antes de que vuelva tu costumbre

a la comida devorada,

                           a los platos por fregar,

a la montaña de ropas en el silla,

al acarreo cotidiano de hormiga

con la cesta de la compra,

al sueño, a la fatiga…

__ ya no me haces caso,

                      ya no me besas,

ya no eres como antaño,  

                          ya no vamos al cine,

ni me sacas al baile…

__ y la ropa, y los niños y la compra…

 y estoy cansada de esta batalla diaria,

 de esta guerra...

__ * "como  la mula que mueve la rueda

de un azud quintañón,

                  y que golpea el lendel circular

con sus pezuñas ciegas.

          Corre un agua estrecha” *

         NOTA:  *Cita de Max Aub

                                            “Campo cerrado”

 

Mariano Ibeas

 

 

FRUTOS DEL OTOÑO X

FRUTOS DEL OTOÑO  X

 

 

BB Brigitte Bardot

            « Et dieu crèa la femme..." de Roger Vadim)

 

                         Dedicado a Carmen Santos, que me sigue.

 

Sueños húmedos,

los de una generación o dos,

las del hambre de libertad y de esperanza

los de los paraísos esbozados

a la salida de la infancia

y apenas rotos

en el muro de luz de las pantallas

en los cines de barrio,

rodea los cinturones miseria

__ lumpenproletariado __

y los ciñe como un dogal al cuello

en aquel esplendor del sol mediterráneo

cegador y alucinante…

alucinaciones de un paraíso entrevisto

y soñado;

carteles en el cine, y censura, y

__ España de cerrado y sacristía/

devota de Frascuelo  y de María__

despiadada y triste en la soledad

de la buardilla, bajo la claraboya,

en las tardes de calceta en derredor

de la mesa-camilla

y la vecina del quinto

entrevista tras el encaje de visillos,

los sueños ceñidos al cuerpo bajo la lluvia

en las tardes grises del suburbio,

la boca pastosa y seca,

de vino malo y tabaco barato de liar

__ años cincuenta del pasado siglo__

la puerta entreabierta a la esperanza

por el  perfil del aire

y las fábricas de sueños

y el intento inalcanzable

por ver el cielo, a través de la grisura,

desde el fondo de lo oscuro,

desde el fondo de miseria

desde el fondo del pozo,

BB, resplandecías

en el firmamento de estrellas…

 

Mariano Ibeas

FRUTOS DE OTOÑO IX

FRUTOS DE OTOÑO  IX

 

Un profil perdu

 

Busco cada mañana

en el espejo

mi perfil más favorable,

mi lado bueno:

quiero mostrarlo claro y transparente

a la luz del día

en el cerco de la plaza,

en el bullicio de la fiesta,

bajo los plataneros

 

Busco cada mañana

en el fondo

de mi mismo

la luz de amanecer

y no la encuentro:

sólo son sombras

jirones de la noche

que no logro despegar

como un sudario

que se pegara a mis huesos…

 

Busco en el aire el suave aleteo

de los últimos sueños,

los que fueron capaces de atravesar

el filtro del olvido

y la realidad insistente

e implacable del tiempo

me arrastra en su danza

con su ritmo de loca

cada vez más frenético

y cada día temo  el despertar

quisiera agarrarme,

una roca, un tronco a la deriva,

una lengua de arena

un asidero

mi rostro se pierde

en los bordes del espejo,

se confunde con la niebla,

el vapor, el desconchado del papel

por todas partes asoma

el perfil del miedo.

 

Mariano Ibeas

FRUTOS DE OTOÑO VII

FRUTOS DE OTOÑO VII

 

Des bleus à l’âme (1971)

 

Mi alma está llagada

supura su dolor por el costado

los golpes vinieron todos

en tropel

golpearon en seco

con nocturnidad primero

luego con más ruido,

después fue la tormenta

la lluvia de granizo

el fuego graneado cerró

todos los caminos:

la brecha en la muralla,

el puente levadizo,

el foso y los paseos de ronda...

no hubo escape, ni salida

contra la piel del muro

se cerró el círculo

y no hubo escapatoria…

encerrado en el medio de la nada

el vacío, la oquedad, el agujero

ciega de luz y ciego de esperanza

mi alma queda y  yo me quedo.

 

                          Mariano Ibeas

FRUTOS DE OTOÑO VI

FRUTOS DE OTOÑO   VI

Le garde du coeur

           

He puesto a mi corazón una guarda

un vigía, un vigilante fronterizo

que me avisa de los peligros del tiempo:

sigue un punto el tic-tac

de reloj de cuco,

pero en silencio

sólo fatiga y temblor

y vacío y humedad

como si la niebla me inundase y me calase

hasta las tuétanos del hueso…

 

he puesto una puerta a mi corazón

un portillo, una poterna, un tragaluz

un aliviadero

desde el ajimez de la mirada

oteo el paso lento de los crepúsculos

y no encuentro manera de cerrar

el cerco

tengo miedo de volver la puerta

de encerrarme en soledad...

y de no poder abrirla

una vez dentro.

 

He puesto candado a  mi corazón

y una cerradura:

tiré la llave al río

__ como los adolescentes enamorados

del puente Milvio__

mi corazón encadenado se revela

y quiere salirse del pecho

he puesto guardas

quiero cerrar la puerta,

encadenarlo…

mi corazón quiere soltar amarras

y navegar solitario

tomar el largo y el viento favorable

sin rumbo cierto.

 

                         Mariano Ibeas

 

FRUTOS DE OTOÑO V

FRUTOS DE OTOÑO  V

 

Le cheval évanoui (1966)

                        Il était unpetit  cheval blanc...

                        oh comme il avait du courage »

 

Bajo el peso de las varas

pena el jamelgo en la cuesta arriba:

hay barro y las roderas sacan al aire

 los  cantos descarnados,

 apenas nieve sucia en la ladera del monte

viento frío y sol tímido de mediodía

grito y grito

carne de látigo y de juramento

blasfema y se da al diablo

el postillón-arriero

mermada está la carga y sin embargo

el animal se rinde

llegó el final, el descanso eterno

una vida de perro,

 no, el perro no trabaja:

sigue cansino el rodar bajo el serón del carro

al ritmo de tartana y el dogal al cuello

el viejo perro no alienta siquiera,

ni olisquea,

mira indiferente las lados del camino,

ha dejado de seguir los rastros familiares

__ ¿para qué? __

Si no podrá seguirlos un momento

 y rehacer luego el camino

 con trotecillo escorado y tuerto

__ come con los ojos el pan de los deseos

y ve llegar el fin del pobre caballejo__

porque no habrá un paso más;

todo se resolverá en medio

de un círculo de miradas expectantes:

__ malvender el carro,

__despellejar al animal

__ … la piel, una vez curtida,

 servirá para fabricar arneros…

__el cuerpo para  los buitres

y para los otros perros…

el perro del arriero,

aún muerto de hambre,

no osaría jamás

hincar el diente en la carne magullada

de su eterno compañero…


                Mariano Ibeas

NOTA: La foto es de José Antonio Melendo.

http://www.melendofotografia.es/blog/

FRUTOS DE OTOÑO IV

FRUTOS  DE  OTOÑO  IV

 

 

La Chamade (1965)

                 “Chamade: f. (mil.) llamada,

                 toque para parlamentar ;

                redoble de los titiriteros”

(Diccionario Amador, Ed. Sopena)

 

Tocaron a rebato

Y acudieron presto a la llamada,

los hombres de la aldea rodeaban a los titiriteros

una tropilla miserable de desharrapados:

 un hombre barbado y ceniciento,

una caterva de chiquillos

un oso y una cabra, una joven y un cordero.

__ Comediantes,__ dijeron__

__ No, que son húngaros,

__ Titiriteros.

… un redoble de tambor

y comenzó el juego

en círculo, bajo las luces mortecinas  de la calle

inicia torpe  danza el animal

escuálido y  enfermo,

se cierra y se abre el círculo

al ritmo de los pasos lentos

ritma su rota voz de acordeón al tiempo

__ la bella y la bestia

 encerradas en el centro__

breve fue la función,

miserables las monedas que se arrojan al sombrero,

apenas brillan en la mano del pobre

oscuro  titiritero:

__ ¿Y con esto quieren que cenemos?

¡Vámonos a otro pueblo!

 

                         Mariano Ibeas

FRUTOS DE OTOÑO III

FRUTOS DE OTOÑO III

 

Les merveilleux nuages

 

         He aprendido a pastorear las nubes

y soy capaz en el tapiz del cielo

de reconocer como un pastor

cada una de las reses del rebaño:

los cúmulos no esconden

en sus vellones de algodón

 ningún secreto;

para mí aparecen diferentes:

en el confín del horizonte, predican las lluvias

las borrascas o la tormenta de la tarde…

y  me traen recuerdos,

como las viejas postales que guardo

 en un rincón de mi escritorio,

capaces de borrar la soledad y el tiempo.

Obedecen fieles al soplo o el abanar

de la brisa o el alisio

y se deshilachan en el valle los estratos…

Aparecen como un libro abierto

y en sus páginas leo:

Son por  naturaleza el alimento

que mantiene vivos mis sueños

siguen el empuje del solano o del terral

y corren como un río presuroso en busca de otro río

a veces chocan

como  ejércitos en combate,

toman al asalto las montañas,

como a una fortaleza inexpugnable

y se disipan en violentas figuras,

en combate singular, caballeros a caballo,

hasta dejar sembrado de despojos

el campo de batalla:

veo rostros y figuras

animales fabulosos y fantasmas familiares…

sigo su curso y su ambular efímero

 

… siento frío y me levanto,

no debí dormirme a la orilla del arroyo;

ya va declinando la tarde

y se enrojece el cielo en el poniente:

mañana tendremos cierzo.

 

Mariano Ibeas

UN CHÂTEAU EN SUÈDE

UN CHÂTEAU EN SUÈDE

Un château en Suède (1960)

 

            He puesto a secar en los arbustos

el arsenal de sombras;

dibujo los castillos en el aire

por si el tiempo termina de cerrar al fin

la ruina inminente de mi cuerpo;

no cicatrizan bajo la hiedra oscura

las heridas de las últimas batallas,

ni el asalto feroz a mis adarves;

se declaró en ruina inminente

la torre principal del homenaje,

ya no velan al calor de las hogueras

los vigías del cuerpo de guardia

ni están atentos tras las saeteras

los últimos fieles seguidores…

duermen casi todos,

han perdido la finura de su oído,

la agudeza de su ojo avizor,

el tacto y el brillo de la espada,

la tensión del arco;

me queda solo en la trise soledad

de las estancias,

el eco de mis pasos y el arrastrar cansino

de mi capa en los corredores solitarios;

el señal cuelga triste en las últimas almenas,

por todas partes penetran

el frío y la intemperie

y apenas si un tímido rayo de sol

acude a calentar mis huesos

sólo la niebla, la soledad, el viento helado

visita mis desvelos de monarca  destronado,

duermevela  de aquél que soñaba

con los castillos en Suecia

desde la amplia estepa  castellana.

 

Mariano Ibeas

AIMEZ-VOUS BRAHMS ?

AIMEZ-VOUS BRAHMS ?

 

 

Aimez-vous Brahms? (1959)

                  Dedicado a "Beatus", que me sigue.

 

Mecido de nuevo

en el vapor del sueño

me llega desde lejos la eterna melodía:

__ ¿Aimez-vous Brahms?__ me preguntabas.

Y desde entonces la escucho muchas veces

y me traen cerca

tus huellas en la nada,

el grito del silencio,

el resplandor de la nieve

el temblor de la escarcha  en las ortigas,

la luz que desaparece,

que borra los caminos,

que desdibuja el esplendor del chopo

en el otoño;

adivino apenas

el serpear del arroyo y su concierto de pájaros…

y no logro verte:

no acierto a dibujar el contorno de tu rostro,

mis  dedos no responden,

las yemas de mis dedos

que escriben torpemente

lo  emborronan todo:

del calor y el color de tus mejillas

una mancha difusa nada más me queda

y tú no estás en ella;

sólo la música que me envuelve

como la niebla en las mañanas

te devuelve viva

y borra de un plumazo el tiempo ido:

me ayuda a respirar,

alimenta mis sueños

riega mi soledad

y se pega a mí como una sombra,

la sombra de una duda:

__ Aimez-vous Brahms?

 

Mariano Ibeas

 Nota: la foto es de José Antonio Melendo:

http://www.melendofotografia.es

AUPRÈS DE MON ARBRE...

AUPRÈS DE MON ARBRE...

"Auprès de mon arbre je vivais heureux

j’aurais jamais dû le quitter des yeux..."

                      (Georges Brassens)

Desde mi ventana contemplo el viejo nogal

bajo la niebla,

no vienen de mañana tórtolas cenizas

a su percha,

no oigo su arrullo,

ni grita el cuervo negro de amenaza...

nada, tan solo  la niebla

tiende sus cendales de tela de araña

entre las secas ramas...

sólo al atardecer tinta en rojo el sol

apenas un instante,

y tal vez de noche

la luna ceñirá de plata como un sudario

el relámpago de liquen, la nieve en la corteza

y mientras tanto...

__ "ejército de hormigas en hilera"__

recordaré a Machado...

                                     Mariano Ibeas

 

Nota: Hoy he vuelto a ver "mi árbol" en la ribera del Ebro; los últimos vientos han terminado de desgajar otra de sus fuertes ramas; ha recuperado su equilibrio, pero no su porte y su prestancia; el álamo resiste, sin embargo, está reducido a la sombra de lo que fue en un tiempo, pero su tronco y una de sus ramas principales aguantan todavía. ¿Hasta cuándo? No me atrevo a traer aquí ni su dolor, ni su agonía. Como el olmo viejo de Machado: "mi corazón espera otro milagro de la primavera".

 

UN CERTAIN SOURIRE

UN CERTAIN SOURIRE

 

Un certain sourire (1956)

            Me invitas desde las comisuras de tus labios

como asomada a la puerta

y yo me dispongo a ingresar desde el umbral

sin miedo en la mirada…

pero en la puerta de la gruta

amenazantes

tus dientes se entreabren

y espero una sentencia

__ pasa o espera__

y yo respondo encendido

en llamarada:

la puerta abierta  me invita a penetrar

en el vacío de tu cuerpo

en la caverna santuario,

llenar tu copa, cortar tu pan…

acogido a sagrado

yo entro en tus abismos:

tu boca, tu voz, tu cielo

el cielo de tu boca

tu boca que convoca

 a la magia del encuentro:

campo de Marte, palenque,

tálamo núbil, santuario,  cella…

encella y encelada,

¿me dejarás pasar

 o cerrarás tus postigos de repente,

o caerá como rastrillo en la poterna

y una vez sellada  a cal y canto

deberé tomar al asalto

tu ruda fortaleza?

Enséñame a leer la luz de tu sonrisa.

 

Mariano Ibeas

Nota: la foto corresponde al metro de Paris, Place de la Concorde.

BONJOUR TRISTESSE

BONJOUR TRISTESSE

 

 

Bonjour tristesse. (1954)

                    ”Gure Tristura…”

                                       Imanol.

 

__ Tristeza, bienvenida seas;

¿tan pronto, tan presta has venido a visitarme?

Y no te escondes en la sombra:

en la profunda soledad del lecho,

terne en el aire el hueco queda

de la última huella en las almohadas;

tuerce mi soledad como un camino

entre los juncos,

un punto aparece

y desaparece un punto,

sin tregua me persigues y me hallas

dispuesto a acariciarte:

breve de solemnidad el tiempo

no acaba de dar su campanada,

no acierta a rematar:

__“omnia vulnerant,

ultima necat”__

aprieto el aire por asir el tiempo,

detengo el agua por parar el río,

enciendo el fuego y tórnase en cenizas

el fulgor de tus pupilas

y el color hospitalario de tu cuerpo;

doy cuerpo a tierra por atrapar atardeceres

y despierto al alba con la brisa,

en vano intenta agarrar el polvo y se me escapa

entre los dedos,

__ Me voy,

__ ¿Adónde te vas tristeza

que no vienes a acompañarme un tanto?

__ Busco otro cuerpo joven y dispuesto

a ofrecerme sus dedos de seda…

__ ¿Dónde te escondes que ni siquiera te conozco,

cuando llegas?

__ Vuelves tu rostro, para mí bien conocido

y  sigo en el aire el eco de tus pasos…

__ Ven tristeza,

__ No puedo.

__ No pases más de largo, quédate conmigo

 tu dulce compañía llena mi soledad,

mi tiempo y mi vacío. Bonjour tristesse!

 

                        Mariano Ibeas

DANS UN MOIS, DANS UN AN

DANS UN MOIS, DANS UN AN

 

 

Dans  un mois,  dans un an *

                        (* Título de Françoise Sagan)

Viajo con mi carne

pegada a los huesos:

no se desprenderá de mí

hasta que no se me coma la tierra.

 

A veces pienso

en independizarme :

yo por un lado ,

ella por otro…

 

Nos cruzaremos

y no seremos ni  siquiera conocidos,

una simple coincidencia…

y sin embargo,

viajamos juntos

desde el comienzo

arrastrando como un fardo

la maleta.

                                   Mariano Ibeas

 

NOTA: Foto: cementerio de Montmartre.

Los muertos del cementerio de Montmartre descansan en paz bajo una calle, Rue Joseph de Maistre; las cruces de los panteones rozan la estructura de  acero; los turistas pasean entre las tumbas; no está permitido hacer pic-nic, ni pasear los perros, ni usar el monopatín.

Algunos famosos han emigrado, Emile Zola, por ejemplo; ante su tumba me hago una foto; sus despojos hace tiempo que están en el Panteón de hombres ilustres...  pero no creo que el resto de los ocupantes descanse realmente en paz;  debe ser difícil hacerlo bajo semejante estructura de hierro; aún para los vivos, el cementerio resulta agobiante.