OTOÑO EN ESTELLA-LIZARRA
Temblando...
El pájaro en la rama,
temblando la rama,
__ el pájaro en el aire__
...temblando la hoja,
temblando la rama,
temblando el árbol...
temblando la raíz...
Y yo,
temblando...
Publicado en Facebook.
http://www.facebook.com/mariano.ibeas
Lo extraordinario de la noticia__ al parecer__ es el llanto del juez...
A continuación, cuando procedieron a la inspección, "encontraron cuatro o cinco bolsas, empezaron a romper una por una, y apareció el Códice", afirmó. "Todos nos hemos puesto a llorar, también el juez", explicó Bravo, tras precisar que estaban en Milladoiro porque su hijo "lleva una cafetería allí", ya que ellos residen en otro municipio coruñés.
La Policía Nacional ha arrestado este martes al exempleado de la Catedral, Manuel Fernández Castiñeiras, a su mujer, Remedios Nieto Mayo, a uno de los hijos que tienen en común, Jesús Fernández Nieto, y a la pareja de éste último, María Jesús Quinteiro. Los nombres han sido proporcionados por las mismas fuentes. Todos ellos pasarán a disposición judicial este jueves.
http://www.20minutos.es/noticia/1530180/0/garaje/codice-calixtino/coruna-milladoiro/
Así aparce el salvapantallas en mi ordenador...
El Ebro, a su paso por el meandro de Ranillas, parece un brazo de mar... desgraciadamente el estiaje que llega como cada año una vez finalizado el deshielo, estará aquí cuestión de pocos días; los barcos del alcalde Belloc apenas si podrán aparecer por el río, los barbos y las madrillas, escasos o inexistentes, deberán buscarse otras aguas, los siluros que remontaron la corriente seguirán en el fango acechando a las palomas que se acercan a beber en los tajamares del Puente de Piedra y mientras tanto, algunos políticos irresponsables siguen pidiendo desde la costa agua para crecer, para regar campos de golf, para construir nuevas ruinas, machacar playas vírgenes o erigir, a la mayor gloria del ocio y el negocio, nuevos parques de no sé qué...
Permanecer en el tiempo
Permanecer en el tiempo,
en esta herida sin cerrar:
la vida.
Es evidente la cicatriz que deja
permanente;
Es la muerte, la tumba, el ataúd
que vela el hueso.
Tan solo son palabras,
ecos sin rastro.
La muerte, imagen sin rostro
Velado en el espejo.
__ ¿Hay algo ahí? __ preguntan
Y la respuesta es obvia.
__ ¿Hubo algo o alguien? __ dicen.
Hubo un hombre tal vez
Enamorado
y ya no está:
se fue en el agua,
en barro, en polvo;
vivió como una sombra
de sí mismo
Hombre, hambre se ser.
¿Por qué le dieron boca
sino para gritar?
¿Por qué le dieron labios
sino para ahogar el grito
y blasfemar?
¿Por qué le dieron dientes
Si no puede remediar su hambre?
No ser sino hacia fuera:
otro, extraño, extranjero
desasido de sí mismo:
vuelvo sin cesar a mi
desierto.
Hambre de ser
hombre permanente, vivo.
Mariano Ibeas 19 /03/2012
El cadáver del tiempo
“Pero el cadáver, ay, siguió muriendo”
(César Vallejo)
Soy un cementerio
vivo muerto;
yo, cadáver, cementerio,
__ presentes sucesiones de difunto__ sic Quevedo__.
En mí reposa el tiempo;
soy un cadáver
vacío, que solo llenan
eternas sucesiones de silencios;
polvo, humo, sal__ polvo de sol
humo de mar,
sal de la tierra __ sal de lágrimas
diluídas en el mar,
mar,
__ frenética sucesión de movimientos__.
Infame turba
de gusanos
que me corroe por dentro,
la lenta labor de podredumbre,
del tejer y destejer de huesos,
rompe la trama de los músculos
y los nervios,
incierta lanzadera de la sangre,
el corazón reposa;
flota en el vacío en paz,
la niebla de la nada hace su trabajo:
__ “la materia es energía
ni se crea ni se destruye”,
solo fluye__
¿qué queda entre
las interrogaciones?
Nada.
Un vacío entre paréntesis.
Mariano Ibeas
30/03/2012
En la foto, castillo de Jarque de Moncayo
Uno el hilo
Uno el hilo
que me une al origen de todo,
el hilo umbilical
__ atado corto a la madre__
anclado
corto que hay que cortar
el hilo
liberación que libera la vida
hay que cortar
el hilo
la vida , cautiva, cauta,
cauterizada en la raíz, en la entraña
a la puerta de la cueva,
antes de la salida:
corto el recorrido
que va de la entraña
a la extraña
de dentro a muerte
ah…
vida ávida, ávida vida,
corte, corte de raíz y tronco
separado
__ guillotina, cuchillo, navaja barbera,
segur o cabritera__
arte de vivir o de morir
sobrevivir a la muerte,
arte cisoria,
entrar en la vida
salir de la muerte gritando
como si entrases en la gloria…
Mariano Ibeas
Ver cerrarse el día
Ver cerrarse el día
como se cierra el libro
desmayado sobre la manta
que cubre las rodillas
en el umbral del sueño…
Cerrase como una puerta que chirría,
Y lentamente,
sobre las bisagras oxidadas,
lanza su lamento al aire de la tarde
cierra el círculo dibujado en el redondel del aire
y el vacío
alienta sus pasos grises:
No importa;
Hay un torrente de luz
que espera agazapado tras las compuertas
tras el milagro
__ click, ON, Fiat__
Y no se hizo la luz…
Alrededor, como la niebla
cabalgan las sombras
y crece como un tumor el silencio
y la metástasis lo devora todo.
Un día más
irremediablemente
irrecuperable.
Mariano Ibeas
14/01/2012
A la memoria de Wilman Villar Mendoza
Si nos dejamos guiar por la propaganda gubernamental, en esta Isla no hay una sola persona decente, preocupada por el destino nacional y sin crímenes cometidos que además se oponga al sistema. Todo aquel que emite una crítica es inmediatamente tachado como terrorista o vendepatria, malhechor o amoral. Acusaciones difíciles de “desmentir” en un país donde cada día la mayoría de los ciudadanos tiene que cometer varias ilegalidades para sobrevivir. Somos 11 millones de delincuentes comunes, cuyas tropelías van desde comprar leche en el mercado negro hasta tener una antena parabólica. Prófugos de un código penal que nos asfixia, fugitivos del “todo está prohibido”, evadidos de una prisión que comienza con la propia Constitución de la República. Somos una población cuasi penitenciaria a la espera de que la lupa del poder se pose sobre nosotros, hurgue en nuestras vidas y descubra la última infracción cometida.
* Tomado del blog de Yoani Sánchez:
http://www.desdecuba.com/generaciony/
LES FEUILLES MORTES
Paroles: Jacques Prévert
Musique: Joseph Kosma
Oh! je voudrais tant que tu te souviennes
Des jours heureux où nous étions amis
En ce temps-là la vie était plus belle,
Et le soleil plus brûlant qu'aujourd'hui
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle
Tu vois, je n'ai pas oublié...
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle,
Les souvenirs et les regrets aussi
Et le vent du nord les emporte
Dans la nuit froide de l'oubli.
Tu vois, je n'ai pas oublié
La chanson que tu me chantais.
REFRAIN:
C'est une chanson qui nous ressemble
Toi, tu m'aimais et je t'aimais
Et nous vivions tous deux ensemble
Toi qui m'aimais, moi qui t'aimais
Mais la vie sépare ceux qui s'aiment
Tout doucement, sans faire de bruit
Et la mer efface sur le sable
Les pas des amants désunis.
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle,
Les souvenirs et les regrets aussi
Mais mon amour silencieux et fidèle
Sourit toujours et remercie la vie
Je t'aimais tant, tu étais si jolie,
Comment veux-tu que je t'oublie?
En ce temps-là, la vie était plus belle
Et le soleil plus brûlant qu'aujourd'hui
Tu étais ma plus douce amie
Mais je n'ai que faire des regrets
Et la chanson que tu chantais
Toujours, toujours je l'entendrai!
CRÉATION:
* Yves Montand (1950)
INTERPRÉTATIONS:
* Johanne Blouin - Souviens-moi (Étoile du nord JBCD-9800)
* Dee Dee Bridgewater - Keeping Tradition (Verve 314 519 607-2)
Manuel Carrión... fue otra víctima del mesotelioma pulmonar y de las consecuencias nefastas del asbesto, o amianto... la empresa CAF y otras, que lo manejaron y lo utilizaron con profusión en los años 60 - 70, siguen sin dar explicaciones convincentes... y sin reconocer los daños, ni las lesiones __ o la muerte__ como consecuencia del asbesto a los afectados.
J.L.P.B., de 55 años de edad, un trabajador que pasó 41 años en la empresa, toda su vida laboral, y que falleció aquejado de mesotelioma de pleura.
Princesa Inca (Cristina Martín, Barcelona, 1979), jardinera, estudiante de psicología, diagnosticada como bipolar, o con trastorno esquizoafectivo -depende del doctor"-, "loca" -dice ella misma-, colaboradora del programa La ventana, de Gemma Nierga, en la cadena SER, acaba de publicar La mujer-precipicio (Libros del Silencio), donde se incluyen estos versos de Administradme pastillas: "Pastillas que rectifican a los que sueñan,/ más de lo previsto, / más de lo que a vosotros os hace falta".
Pero mejor eso que el insomnio, que es blanco y enloquece... "Blanco como la blusa Armani / que come del sudor y la espalda doblada de mis padres. / El insomnio es blanco, blanco como la luna, como la nevera vacía, / como el arroz hervido de los pobres. / Blanco como las sábanas blancas en las que lloras / porque no encuentras la salida. / El insomnio es blanco, / blanco sucio como el patio de la cárcel, / blanco como las batas y las correas del psiquiátrico".
Tomado de "El País Semanal, nº 1.800, Domingo 27 de marzo de 2011
Para leer más:
http://www.elpais.com/articulo/portada/versos/locos/Princesa/Inca/elpepusoceps/20110327elpepspor_4/Tes
http://www.hela17.blogspot.com/
ÁGATHA (y… IV)
Junto a la ventana de la residencia diocesana, recibía con placer el sol débil de febrero __ aquel cinco de febrero, Santa Águeda__ sentado en la silla de ruedas, medio sondormido, con el Breviario Romano (Pars Hiemalis) en el regazo, sobre la manta que cubría sus piernas.
Las chicas de la residencia, muy amables eso sí, colombianas, o procedentes de Santo Domingo, postulantes de las HH de San José, pero jóvenes, ruidosas y alborotadoras, hoy estaban especialmente excitadas, se hablaban al oído y soltaban algunas risitas y también sonoras carcajadas…
Preguntó qué pasaba, qué día era hoy, por preguntar algo; le hablaron de una fiesta, de un regalo de “la Marquesa” y de sorpresas al mediodía…
Don César no terminó de entenderlo, con esa manera de hablar que tenían, y también le fallaba el oído.
Le despertaron para ir al comedor y a los postres llegó la sorpresa:
El postre, las reliquias de Santa Águeda, las rotundas masas de bollería que resplandecían con su relleno de nata blanquísima como de nieve y su capa dorada de gelatina de manzana; sobre ellas una “areola” de chocolate y encima una media guinda al marrasquino, turgente y brillante como un rubí…
A Don César le sirvieron una buena ración; le gustaba el dulce y no tenía problemas de azúcar, por suerte, aunque, según el médico, no debería.
__ No debería, hija mía.
__ Un día es un día, Don César.
__¡La teta izquierda!
__ ¿Cómo dice? ¿Qué le ocurre?
__ Nada, hija ¡son cosas mías!
Mariano Ibeas Gutiérrez
En el día de Santa Águeda de 2011.
NOTA: La misma de ayer y...
Con estos mimbres...
“Quien hace un cesto, hace ciento”
1.- Breviarium Romanum, pars hiemalis, die 5 frebruarius, S. Ágathae
2.- Un relato de Pilar Aguarón:“ El funeral de Don Malaquías”
3.- De la Wikipedia: "Santa Águeda de Catania"
4.- De “Requiem” R.J. Sender y otras fuentes literarias
5.- De una receta de “reliquias de la santa” de mis alumnos
6.- Y de mi propia cosecha, claro.
ÁGATHA (III)
Aquellos años de seminario, el estudio del latín, antes del Vaticano II, le había pillado joven, muy joven y le llegaron al mismo tiempo las órdenes, la vocación decidida… y las tentaciones de San Antonio bajo las formas y la risas de un animalillo, vital e inocente todavía: Águeda.
__ ¡Gadea!, ¡Águeda!, ¡Ágatha!
Don César la había visto crecer a cada regreso de unas cortas vacaciones en casa de su hermana… pero era todavía una chiquilla.
No se consideraba un cura “carca”, de los de Trento, ni un “trabucaire rural”, aunque con la escopeta era bueno y siempre regresaba del campo con alguna pieza; nunca se había cerrado a las reformas, a la apertura del Vaticano II, incluso llegó a formar parte de un grupo de curas contestatarios que el obispo redujo al silencio por la vía rápida… pero todo aquello le superaba.
Sí, como un terremoto, le llegaban las imágenes en tropel como un torbellino: en el sueño, en la vigilia, en el duermevela, ahí estaban presentes.
No le habían faltado las ocasiones y las tentaciones, es verdad; en el confesionario, en la sacristía, en las visitas, los casorios, los entierros… como en un cuadro de El Bosco. Y los pecados tenían su castigo, al menos era eso lo que predicaba, aunque era verdad: no eran los del sexto los que más le ocupaban en sus sermones…, otra cosa era, digamos, lo que ocurriese en la intimidad de cada uno.
Había sido duro, pero conseguía resistir, tenía ocupadas todas las horas del día y de la noche, pero aquellas imágenes estaban grabadas a fuego, como en los tormentos de Águeda de Catania y se resistían.
Retomó como costumbre el rezo del oficio en latín; no, no lo había olvidado, los rezos en latín eran una ocupación y una costumbre en la residencia; muchas horas para llenar al cabo del día… y para ello nada mejor que la rutina: maitines, laudes, tercia, sexta, nona, otra vez vísperas del día siguiente… el rezo, el recitado de los salmos, la memoria como gimnasia, el ejercicio mental diario, para alejar el Alzheimer, por ejemplo.
Mariano Ibeas
(CONTINUARÁ)
Nota: La misma de ayer.
ÁGATHA (II)
¡Había pasado tanto tiempo!
Había perdido casi el rastro de Águeda, a no ser por los comentarios de las vecinas aquí y allá, cazados al vuelo. ¡Las malas lenguas!... ¡Las malas lenguas!
Precisamente por evitar las malas lenguas y sus comentarios, la puso pronto a servir en casa de “La Marquesa”; no era cuestión de tenerla en la rectoral, como le había pedido encarecidamente su hermana desde el pueblo. “¡Que no se me pierda, César, que no se me pierda!”
Y allí fue donde empezó todo, o terminó todo, según se mire, sirviendo en casa de “La Marquesa”, la viuda rica y beatona, con un hijo calavera que la desgració, primero con regalos, halagos y promesas y luego por la fuerza… y la perdió para siempre.
No se lo pudo perdonar, seguramente, su hermana desde el pueblo, ni siquiera después de muerta.
__ ¡Si era una chiquilla, una inocente, pero tan alegre, tan fresca y desenvuelta!
***
Don César se puso soñador y volvió al libro, no leía, no rezaba, no podía; la letra extremadamente diminuta sobre el papel-biblia del “Breviarium Romanum” se le resistía, aunque se sabía de memoria la mayor parte del Oficio Parvo, digamos el ordinario, porque el resto lo adivinaba:
“Die 5 Februarii, Sanctae Agathae, Virginis et Martyris… in vesperis”
Ese no era el problema, el problema era el pasado que regresaba, y un nombre y una imagen recurrente, y las palabras latinas como un eco __“mamillarum mearum”__ como una losa, que le pesaba sobre los hombros, una losa que a ratos le hundía en una ensoñación beatífica y otras, como un pecado imperdonable, le aplastaba…
(Continuará)
Mariano Ibeas
Nota: la misma que ayer.
AGATHA
Impie, crudélis et dire tyránne, non est confúsus amputáre in fémina, quod ipse in matre suxisti?
(Breviarum Romanum)
La llamaron Gadea, cuando la bautizaron; no le gustaba mucho y se cambió el nombre, Águeda; pero para todos, en la calle de la Montera, donde dice que la vieron alguna vez, en una casa de clara reputación, era Ágatha: Ágatha, la espléndida, exuberante, alegre y divertida… “toda una institución en la casa”, al decir de la Madame, “la Marquesa”…, en realidad, “la hija de la Marquesa”.
A él, sus padres le llamaron César, César Augusto, pero aunque suene demasiado pretencioso, aquellos padres, humildes trabajadores, pensaron que aquel chiquillo algún día sería algo grande… Hay que decir que hubo sus más y sus menos con el párroco, porque aquél “César Augusto” no parecía un santo precisamente y, si se le citaba en el Evangelio, no era debido a su santidad.
Así que se quedó en César y en su momento lo llevaron al seminario; ya en la escuela y en la iglesia apuntaba maneras; y de monaguillo, con aquella soltura soltando los latines en la misa… Ya lo decía Don Emilio:
__ Este chico me quitará el puesto, y, si no, al tiempo.
Había vuelto poco por el pueblo; siempre al servicio de la Iglesia y a la obediencia del señor Obispo, de un pueblo a otro, de una parroquia a otra, hasta dar en Santa Engracia… y de ahí a la residencia.
Un torbellino, un terremoto: Los tres o cuatro días que Águeda estuvo allí, en la rectoral, en la casa de Don César, el párroco de San Agustín, no paraba quieta un momento; todo la excitaba, todo era para ella una novedad, un descubrimiento continuo.
Se lavaba ruidosamente en el pilón del patio con el agua que surgía gozosamente de la bomba cuya palanca accionaba con energía:
__Tápate, por favor, chiquilla, ¡cualquiera que te vea!
__ Pero, ¿quién me va a ver, Don César?
__ Yo, por ejemplo.
__ “Usté” es mi tío, “usté” no cuenta.
Y los senos frescos y turgentes brillaban al sol con el agua como la figura de un mascarón de proa.
Mariano Ibeas (CONTINUARÁ)
Nota: El cuadro corresponde a una obra de "Pilar Aguarón" actualmente en el espacio Adolfo Domínguez... de aquí: http://eugeniomateo.blogspot.com
y "Cualquier parecido con la realidad...nombres, lugares, etc."
In memoriam...
Gracias a ti
un poco más libres, un poco más justos, un poco más dignos...
Sin ti
un poco más tristes, un poco más huérfanos.
Gracias José Antonio, amigo.
Il fait beau nuit et jour (1979)
Chen-Ji ya no está, tiene cinco años y ha desaparecido;
se sospecha de las mafias que raptan niños…
su madre se lamenta »
__ ¿Dónde estas, CHEN JI?
¿recordarás nuestros nombres?
¿estaremos en tus sueños?
¿Te abrigarás cuando haga frío?
¿Te mojarás cuando llueva?
Y cuando tengas hambre, Chen-Ji,
¿quién te dará de comer?
¿Y quién te contará los cuentos para dormir?
Y cuando tengas fiebre,
¿quién estará a tu lado, quien te tocará la frente?
¿Y quién te enseñará los nombres
y la historia de la familia?
Olvidarás a tus antepasados,
comerás el arroz de otros campos…
¿y a quién ofrecerás incienso
y billetes de colores?
¿colgarás las cintas rojas de los árboles
y las tablillas de deseos
en los porches del templo…
Aquí están tus viejos zapatos llenos de barro,
__ no he querido limpiarlos__
y tus lápices y el cuaderno…
¿Te llevarán a la escuela,
o trabajarás mañana y tarde
en un cuchitril
por un plato de arroz al día?
O, peor que eso, ¿conocerás hombres viejos
Que buscarán tu carne y tus caricias?
No quiero ni pensarlo…
Todas las preguntas que se me ocurren,
como a una loca, todas las preguntas
que se hacen las madres
y ninguna respuesta, Chen-Ji…
Quiero soñar que hace bueno, noche y día,
Chen -Ji, que eres feliz y que sonríes...
¡si al menos supiera que estás muerto!
No, no quiero ni pensarlo.
¿Cómo puede creer una madre
que su hijo esté muerto?
¡Perdóname, Chen-Ji,
no quise decir esto!
¡Perdóname, Chen-Ji ¡
Mariano Ibeas
Les beatniks du passé
"Dedicado a Rafa Castillejo
y los admiradores de los Sixty"
Mil novecientos sesenta y ocho
no existió jamás,
fue una ficción, un sueño,
un embeleco,
un ictus del calendario,
una sombra del tiempo…
Nadie estuvo en París, en la primavera
ni en el campus de Nanterre, en mayo
no se ocupó el Odeón,
ni se encontraron playas bajo los adoquines
o el pavés de la Rue de Sainte Catherine
en Burdeos…
tu no estabas allí
y tus ojos no lloraban dos días más tarde
__ tes yeux pleurent encore
au gaz lacrimogène __
la gente no trabaja en la factoría de Marcel Dassault,
el que fabrica los “Mirage”,
los obreros juegan al fútbol
en el patio de la fábrica,
los raíles del tren han perdido su brillo
bajo el óxido de los días de huelga…
tu no te acuerdas
__ « on parle de révolte, et même de revolution;
on veut mettre la pagaille,
le feu au cul des bourgeois,
changer la societé... »
__ ¿et que voulez-vous mettre à la place ?.
Quedan algunos despistados,
sesentones de melenas lacias
recogidas en coleta,
quedan algunas hyppies
de tetas caídas y mirada ausente,
quedan Jane Birkin y Serge Gainsboroug
ya no canta:
__"Je t’aime, moi non plus"__
quedan los hijos de Kerouac y de Marcuse,
quedan algunas heridas
sin cicatrizar…
y la revolución pendiente.
Mariano Ibeas