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DESDELDESVAN

VOY A LA LUZ...

VOY A LA LUZ...

DE LUZ

33

                Dedicado  a los  fieles de la

                         "Tertulia del Van Gogh"

 

voy a la luz

por las sombras

cegado por tu mirada:

Orfeo no sabe volver,

erró el camino

y no supo rescatar

de entre las sombras, los ecos,

la música de tu voz

que le llama desde lejos...

desde entonces vaga

orillas del Leteo,

buscando entre las sombras,

sordo y ciego.

                                       

                                   Mariano Ibeas

SÓLO LA SOLEDAD

SÓLO LA SOLEDAD

 DE LUZ

34

 

 

sólo la soledad

del que se va

iguala

la soledad del que se queda;

no parte el tren,

parte el corazón;

se siente desgarrar despacio

los pliegues de la carne

y no chirrían

las ruedas sobre el hierro;

sobre las lágrimas caídas

funde el polvo

el latido atronador del eco.

 

 

 

                    Mariano Ibeas

VOLVERÁN TRAS DE TI...

VOLVERÁN TRAS DE TI...

DE LUZ

35

 Acordándome de Gaza y su tragedia, de Ucrania,

del Mediteráneo y el Atlántico y su cosecha de muertos 

 

 

volverán tras de ti

con todos sus colores

las hojas del otoño:

nada se pierde,

todo regresa de nuevo;

con la gloria del ocaso

se encienden las tinieblas

y regresan de nuevo

_ otra vez _

en esplendor de primavera,

las hojas tiernas.

Devuelven el oro a la tierra

trasmutado el mineral surgente,

de polvo, tierra y cieno,

en vida.

La tierra es generosa

y nos regala

el árbol en flor,

la flor en polen,

el insecto en vuelo,

sólo el hombre encierra

la mezquindad en su cerebro

y paga con odio

­_ es su moneda _

siembra odio y la cosecha

surge de la tierra en vaharadas

de dolor y llanto

_ mala cosecha _

sólo el hombre cultiva la muerte

a manos llenas

en los surcos de la tierra,

y la tierra le devuelve,

generosa,

a manos llenas

           los frutos de la vida.

                                                                      

                                                                       

                                    Mariano Ibeas

NUNCA TE DEJARÁ SOLO...

NUNCA TE DEJARÁ SOLO...

     Y final...

             Dedicado a todos los que viven con nostalgia

                                               

             36

 

           

      Nunca te dejará solo;

el  silencio te acompaña,

es tu luz

tu piel

tu compañero,

el envés de tu voz

el eco

el hueco de tu cuerpo:

cuando tú te calles

gritará el silencio

y en tensas cuerdas de conciencia

vibrará densa

su música callada

no apagarás su luz

no olvidarás su acento

su curso enfebrecido te sigue

como un río,

en torno a tu cintura

se ciñe en cinturón,

en soga y  en dogal al cuello

 

te sobrevivirá

después de muerto.

                                              

                                               Mariano Ibeas

He cerrado los ojos...

He cerrado los ojos...

  Y...  FINAL

    

                               37

 

 he cerrado los ojos,

he cerrado las manos,

he cerrado el corazón

y he encerrado en mí mismo

toda la luz

que alumbra tu mirada:

te tengo conmigo

y me basta

                       para despertar.

 

                                               Mariano Ibeas

De sal...

De sal...

DE SAL

  Dedicado a la tertulia...

50




me cercan por doquier

y estrechan mi cintura,

tus manos son la cárcel:

y yo,

con el temblor del pájaro,

vuelo libre

entre tus dedos.



Mariano Ibeas

CADAVRE, CELLE QUI SE COUCHE...

CADAVRE, CELLE QUI SE COUCHE...

LE CHÊNE DU LIBAN  IV

                IV                

 Cadavre, celle qui se couche comme un livre

et non comme l’encre. (Adonis)

 

 

Déjame reposar despacio entre las páginas de un libro,

polilla, falena, lepisma, pececillo de plata, escarabajo de oro,

cantárida, hoja de menta, pétalo de rosa, flor de azafrán,

botón de oro…

 Y despiértame cuando se consuman los tiempos

 cuando se agoten al fin los calendarios

 al final de los resortes, los mecanismos de cuerda,

las baterías, los acumuladores  y las pilas de litio.

 Cuando ya nadie recuerde la cuenta de las  horas

 ni trace en la pared el rasgo de los días,

el trazo transversal de las semanas,

el cuadro de los meses,

el círculo mortal de los años…

 Cuando ya nadie cuente

ni tenga en cuenta las fases de la luna,

el retorno de estaciones,

el régimen de lluvias,

el abrazo cruel del hielo y la ventisca...

Cuando la luna se desfase

y no traiga a su seno las mareas...

Cuando la tinta borre los registros

y no haya nadie que nos salve de la quema...

Cuando suenen las trompetas  y a contar tocan

el número y la cuenta de elegidos...

Cuando el silencio sólo sea el heraldo

que anuncie el despertar de sombras,

el levantarse las alfombras de los vivos

a un paso del cerco de la muerte...,

Entonces romperá el tiempo su candado

Y será el fin… 

                                         

MarianoIbeas

CADAVRE, CELLE QUI CONFOND L' HOMME...

CADAVRE, CELLE QUI CONFOND L' HOMME...

LE CHÊNE DU LIBAN III

       III                

 Cadavre, celle qui confond l’homme

                    et le vêtement.  (Adonis)

 

 Mi memoria es un cadáver;

 sólo es vida la que crece

 y mi memoria se reduce,

 se evapora,

 torna en olvido lo que toca,

 y lo que salva

 no me salva de la muerte.

 Todo lo demás es pasado, polvo, humo, podredumbre,

cristales rotos de un espejo

que multiplica hasta el infinito los cadáveres.

Recuerda a Dámaso cuando dijo “lo del millón de cadáveres”.

Aquellos eran otros tiempos.

 Entonces podía decirse:

“Madrid es una ciudad de un millón de cadáveres”

lo eran entonces

y ahora ni se sabe:

hoy nadie los cuenta;

nadie cuenta los vivos

y los muertos son sin cuento, vagan silenciosos por campos y ciudades

refugiados, desplazados, exilados, emigrados, naufragados,

vuelan en el agua y en el aire los cadáveres

y son agua, y son polvo y son aire.

Nueva York es una ciudad de diez millones de cadáveres,

Tokio es un pozo de cadáveres,

El Cairo es un cementerio de vivientes,

Shanghai es una torre de cadáveres,

se asienta sobre el fango

poblado de cadáveres…

el agua anegada de cadáveres,

__el río y el fuego que consumen su ración diaria__

el polvo del camino

sembrado de cadáveres… 

                “y el cadáver ¡hay! siguió muriendo”, (César Vallejo)

Mariano Ibeas

JE L' AI DÉJA DIT ET LE REDIS...

JE L' AI DÉJA DIT ET LE REDIS...

LE CHÊNE DU LIBAN II

                      II 

 Je l’ai déjà dit et le redis encore,

mais Beyrouth n’a pas entendu.  

 

 

 Lo digo y lo repito, pero nunca habéis querido entenderme:

 no quiero que me recordéis mis años,

 mis años no son míos

 no tengo ni la propiedad ni los dominios

 ni el usufructo,

 es un tiempo prestado;

 alguien me pedirá cuentas

 tal vez un juez,

 me aplicará la ley:

 las doce tablas,

 los diez mandamientos,

 las obras de misericordia,

 las virtudes,

 los mandamientos de la iglesia...

 no me recordéis mis años,

 ya llevo perfectamente la cuenta,

y, aunque me equivocase,

tampoco tendría importancia,

 ni siquiera para mí;

no me quitarán un día de lo vivido

ni adelantarán un día la fecha de mi muerte.

Mi vida no es mía, y además no la recuerdo...

la vivo o la muero cada día

como un vestido nuevo

que me pongo

al despertar,

hábito o mortaja, ¡qué más da!

Pero la memoria es la muerte,

 recordar es morir de forma anticipada.


Mariano Ibeas

 

ADONIS... Le chêne du Liban...

ADONIS... Le chêne du Liban...

LE CHÊNE DU LIBAN... 

EXTRAIT DE TOMBEAU POUR NEW YORK 

I

 Dans ma quatre-vingtième année,

je n’en aurai que dix-huit.

   (Adonis, le chêne du Liban)


  Dentro de cuarenta y cinco días contaré ya sesenta años,

 lo que hace mis 19  multiplicados por tres

 __ o más exactamente por 3,33  

 y así hasta el infinito…__

 el infinito no existe, se fabrica y se destruye cada día

 mi vida es una tumba

una tumba que crece

que se cava cada día

cada día más profunda

que no conoce la luz ni el tiempo

que sólo cultiva sus pasos en la niebla y florece en otros pasos

como en eco…

al borde de la tumba reposa mi sudario

no lo necesito

desnudo vuelvo a los orígenes

tierra a la tierra

polvo al polvo

el agua a las arenas

con la terca insistencia del mar

en sus orillas.

                         

 Mariano Ibeas

UNA ISLA EN INVIERNO

UNA ISLA EN INVIERNO

UNA ISLA EN INVIERNO

 

Una isla en invierno
no es más que luz y mar
no hay nadie,
o casi nadie;
los mayores pasean por la playa
no hay niños,
se oye el rumor de las olas
el susurro del viento
el grito de las gaviotas
espanta las nubes
y una pereza como de siglos
se instala entre las rocas...
Vegetan los árboles
__ o más bien se suspenden
en el tiempo__
la bruma dibuja los trampantojos
de las colinas;
no hay nadie, casi
no hay nadie, nada,
todo es pasado fugaz
__ invierno / infierno__
mar a mar.

Mariano Ibeas

            20 febrero 2015

CORRES POR MI PIEL...

CORRES POR MI PIEL...

CORRES POR MI PIEL

 

Corres por mi piel

como un escalofrío

y es tu cuerpo

el sembradío

            la lluvia sementera

semen / símil

la semilla

aras la tierra con tus manos

que empuñan la mancera

y esperan abiertas

hacia el cielo

implorando los cuidados

del sol, del aire, del agua

y el tiempo

que distribuye amaneceres,

con parsimonia avara,

otorga

rayos y tormentas

plácidos sesteos,

granizo, nubadas y cenizas,

cierzo y regañón…

no ha lugar

para la siega

el tiempo va

y viene

de igual manera.

 

Mariano Ibeas                            14/03/2016

Mírate, hombre...

Mírate , hombre...

Mírate , hombre...

Mírate, hombre

Mírate despacio y mira a tu alrededor

Eres mirada,

La poesía es mirada

La filosofía es mirada

Vivir es mirar

Y dijo Dios:

__ “Fabriquemos al hombre nuevo”

y fue menester más barro,

el barro de la tierra,

amasado con barro, con barro y cenizas de hombre

de todos los hombres que cayeron al borde del sendero

de los que quemó el fuego

de los que arrastró el agua

de los que azotó el viento y cayeron después como árboles,

como arena,

como gotas de lluvia

como cenizas

como semillas

brotaron luego

y se encontraron sin raíz ni patria,

sin costa, ni playa de arribada

sin puerto.

 

Mariano Ibeas

44 GLOSAS, comienzo y final.

44 GLOSAS, comienzo y final.

44 GLOSAS DE LOS SEGUNDOS SOLES

               Et j’attends entre La Caire et Damas,

               à mi chemin sur la route à parcourir…

                (Adonis, dit « Le chêne du Liban »)

 

 "Dedicado a quienes ellas ya saben"

                                      I

             "Je crois que tu es, femme,

              le dernier corps que j’étreigne."

 

Creo que eres, mujer,

el último de los cuerpos que abrazo.

Acógeme en tu seno, mujer,

en el umbrío solar de tus encantos,

déjame  reposar un punto entre tus brazos,

que mi cabeza sienta el calor de tu mejilla,

que mis hombros toquen la tierra junto a ti.

Quiero que tus brazos

me rodeen  y tus piernas

se abran, como una tumba

donde pueda reposar contigo

eternamente…

                        Mariano Ibeas

 

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C' EST POURQUOI M' ASSAILLE LA PEUR...

C' EST POURQUOI M' ASSAILLE LA PEUR...

44 GLOSAS DE "LOS SEGUNDOS SOLES"

                    II

         "C’est pourquoi m’assaille la peur de toi." /

                        Es por ello por lo que me asalta el miedo de ti

 Por eso tengo miedo, me asalta el miedo de ti.

Me confunde tu olor,

tus palabras me atraen

como un pozo,

como un abismo

o la tentación del vacío:

vacío estoy de ti

lléname ahora,

que no quede un rincón

de mi cuerpo

vacío de ti, de tu presencia…

               Mariano Ibeas

 

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PRENDS-MOI, FEMME, CONTRE TOI...

PRENDS-MOI, FEMME, CONTRE TOI...

    44 GLOSAS DE LOS SEGUNDOS SOLES

III

        "Mais prends-moi, femme, contre toi."

Abrázame, mujer,

tómame,

estréchame contra ti,

no dejes que nada ni que nadie

me robe el aire que te envuelve,

no necesito  respirar,

estréchame en tus brazos

estrecha mis pulmones

agota el aire en los alveolos, sórbeme,

sécame la sangre

inunda mis nervios

y enraíza en mi,

como árbol,

como sauce junto a la fuente,

habítame  en tu orilla

tiéndete cual ribera a mi lado

como río, en la paz

 o en la  tormenta desatada

arrójame contra ti...

 

                Mariano Ibeas

NO ME DEJES DESPERTAR...

NO ME DEJES DESPERTAR...

 

44 GLOSAS DE LOS SEGUNDOS SOLES
IV
"ô demeure de tentation, d’impulsion, d’ivresse..."
pozo de tentación, impulso hacia el abismo
demonio de la noche,
embriaguez de la uva temprana
lléname de arrojo,
vísteme de ebriedad,
rómpeme en la locura
de tu boca satisfecha
dame de tu hambre,
come de mi pan,
húndete en mi sangre,
y no ceses hasta el alba :
no me dejes despertar.
Mariano Ibeas

 

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ROUCOULE-MOI TON MISTÈRE...

ROUCOULE-MOI TON MISTÈRE...

 44 GLOSAS DE LOS SEGUNDOS SOLES 

V

         « roucoule-moi ton mystère »

 

arrúllame tu misterio,

halaga mi oído

con el terciopelo de tus palabras

o mejor,

no digas nada,

abre tus labios simplemente,

y besa…

susurrame entre los dientes el misterio

y entre los labios, la vieja profecía

que no fue dicha  sino en signos

y palabras sin traducción,

puro eco, melisma,

sonido o salmodia,

paz en los oídos

y  lluvia al despertar

de madrugada…

 

                Mariano Ibeas   

 

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ENGRÈNE-MOI TOUJOURS PLUS FORT...

ENGRÈNE-MOI TOUJOURS PLUS FORT...

  44 GLOSAS DE LOS SEGUNDOS SOLES

VI (Versión dos)

      "engrène-moi toujours plus fort en toi"

 

bésame,

contrae los músculos de tu boca

cierra con el sello de tu lengua

las puertas de misterio

sella entre los dientes la palabra

enciérrame en el potro

de tus brazos

y en el estrecho surco de tus piernas

como en una pieza de engranaje,

como en el cran de un rodamiento

suave y lubricado

engráname

engráname cada vez con más fuerza en ti

los dos uno,

todo de una pieza, intonso, uno:

todo soldado, firme, terne,

como nudo de hierro,

como tinta indeleble…

 

                     Mariano Ibeas

 

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ENGRÈNE-MOI TOUJOURS ...

ENGRÈNE-MOI TOUJOURS ...

  44 GLOSAS DE LOS SEGUNDOS SOLES

VI

     (Versión dos)

  « engrène-moi toujours plus fort en toi »

 

bésame,

contrae los músculos de tu boca,

cierra con el sello de tu lengua

las puertas del misterio,

sella entre los dientes la palabra,

enciérrame en el potro

de tus brazos

y en el estrecho surco de tus piernas

como en una pieza de engranaje,

como en el cran de un rodamiento

suave y lubricado,

engráname,

engráname cada vez con más fuerza en ti

todo de una pieza

todo soldado, firme, terne,

como nudo de hierro, fundición y soldadura,

unión, perno, bulón,

cuerpo a cuerpo,

como tinta indeleble que se queda

embebida en el papel

adherida

a ti

en tu herida para siempre…

        

               Mariano Ibeas

 

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