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DESDELDESVAN

UNA DOCENA DE IMÁGENES TARDÍAS VII

 

7.- Todos los interrogantes

"...insondables ojeras ..." (Ángel Valente)

 

Todos los interrogantes

se encierran en tus ojos;

llevan el peso de la duda

y de la angustia,

llevan el horror de la muerte

y el fragor de la vida;

por ello se cierran

y se calman con el sueño

cada día

y no temen despertar

porque son nuevos

cada día:

porque guardan el amor

de la lumbre

y el brillo del rocio

en la mañana,

porque los hiere el sol

y la niebla,

tus ojos me toman

en sus brazos y me acunan

en el fondo de la cueva;

y son insondables

los pliegues de sus hojas,

un libro a ciegas,

el libro interminable

de tus párpados

que una vez y otra vez

pasan página

de tus luces

a mis sombras.

 

Mariano Ibeas

 

UNA DOCENA DE IMÁGENES TARDÍAS VI

6.- Bate su cobre el sol

"... cabelleras doradas por el viento del otoño..."

                                   (Ángel Valente)

Bate su cobre el sol

al yunque de la tarde

y el vuelo fugaz

que tejen los vencejos

enreda entre sus hilos

la torre de la iglesia;

arden a espaldas

del viejo cementerio

las tapias grises

y sólo avanzan entre brumas

las sombras de cipreses;

te he visto pasar

camino de los huertos.

 

Mariano Ibeas

UNA DOCENA DE IMÁGENES TARDÍAS V


5.- LAS COLUMNAS DEL TEMPLO (Y DOS)


ya no hay sacrificios:
se secaron las fuentes,
arreció el viento
y se llevó en torbellino
los últimos matojos;
queda apenas,
acunado al cuenco de las rocas,
un liquen primordial
devorado por el sol
y las cabras cimarronas
ramonean entre riscos
lamiendo las salinas.
No hay perdón para la tierra;
la tierra maldecida y maldita
engendró
al hombre y su miseria,
no se sació su sed
en el invierno
con la nieve y la ventisca,
no parió la nube
la lluvia en primavera
y cesó su manantial de frutos;
desde entonces
yermos de semilla
los surcos son barridos por el viento:
no queda más que la traza
del paso de las sombras
y en el barro
la huella amarga de Caín.

Mariano Ibeas

UNA DOCENA DE IMÁGENES TARDÍAS V


5.- Las columnas del templo (Uno)

"...muslos húmedos..." (Ángel Valente)

las columnas del templo
relumbran con la lluvia,
se asienta el verdín
al norte de los fustes,
orlada en jaramagos
la pila lustral,
las libaciones de aceite y vino
fecundaron las rocas;
del ara del altar surgió el fuego,
se elevó el humo de las piras
y fue grato a los dioses:
la tierra fue un vientre fecundo
y los pechos ubérrimos
exuberantes de leche y miel
amamantaron los cachorros de hombre...

Mariano Ibeas

CITANDO A : ROBERTO BOLAÑO

"¿Y qué libros suele leer?. Antes leía de todo, maestro, y en grandes cantidades, hoy sólo leo poesía. Sólo la poesía no está contaminada, sólo la poesía está fuera del negocio. No sé si me entiende, maestro. Sólo la poesía, y no todas, eso que quede claro, es alimento sano y no mierda".

Roberto Bolaño, "2666" Ed. Anagrama.

Citando a Max Aub

"Toda la literatura no es más que hinchazón, las cosas son sencillas. Con la música pasa lo mismo; para hacer algo, los musicantes no tienen más remedio que hinchar el perro. Son unos aprovechados. Y los escritores. A éstos se les nota menos, porque hay más palabras que notas. Y sin embargo, las palabras, a fuerza de usarse, pierden sus cantos, su fisonomía particular, se convierten por sus encantos en cantos, y nos quedamos embobados, y nos la dan con queso."

"El laberinto mágico I "Campo cerrado" Ed. Alfaguara

UNA DOCENA DE IMÁGENES TARDÍAS IV


4.- Y TRES

Cúbreme con el fuego


Cúbreme
con el fuego de la tarde,
cíñeme tu cinturón de lunas
en los abismos encendidos;
volveremos a la orilla
__ alquimia de la mar __
recogeremos algas,
cosechas de zargazos
y con el aire nuevo
que roza las orillas,
dibujaremos la líneas
de la piel nueva.

Las huellas de tus manos
al alba renovadas
se anuncian entre brumas
como las ondas del mar.

Mariano Ibeas


UNA DOCENA DE IMÁGENES TARDÍAS IV

 

4. (DOS)   Cúbreme con el agua

 Cúbreme

con el agua del rocío;

revolcados en el trigo

y en la hierba fresca

tejeremos de espumas,

de peces y de escamas,

una cota de malla

robada a los jirones del mar

y sobre faldellín dorado

el olor del nardo y la albahaca

se ajusta la coraza de arena

__ peto y espaldar __

 

Mariano Ibeas

UNA DOCENA DE IMÁGENES TARDÍAS IV

 

4.- Cúbreme con el aire.

 

"... moluscos sumergidos..." (Ángel Valente)

 

Cúbreme con el aire

de amanecer

en la playa solitaria;

tus pies perlados en espumas

calzarán espuelas

y la gloria de las olas

cubrirá tu desnudez

en la alborada;

cabalgaremos en el corcel del viento

en alas desplegadas

hasta el horizonte del mar.

 

Mariano Ibeas

UNA DOCENA DE IMÁGENES TARDÍAS III

 

3.- La flauta de Pan

"... incandescentes vellos..." (Ángel Valente)

 

La flauta de Pan

suena en la orilla del Leteo

y el vellocino

cubierto de oro

brilla a la salida del sol

mostrando su cosecha

en la corriente del arroyo:

no tendrás mejor tesoro

que tu piel dorada

entrevista entre las sombras,

al acecho

entre los altos carrizos

y los sauces de la orilla,

brilla el sol

y dora sin pudor

la piel inmaculada,

incandescente,

cede

al gesto de Penélope,

__ mujer araña __

tejiendo y destejiendo sueños,

gobernando su casa

con mano firme

y la moral intacta.

 

Mariano Ibeas

 

UNA DOCENA DE IMÁGENES TARDÍAS II

 

2.- A las puertas del templo

"... delicadas orejas..." (Ángel Valente)

 

A las puertas del templo

se alzan

en mudas interrogantes

__ ¿no me oyes?__

pues no atienden sordas

a mis quejas;

velas desplegadas, alas leves

ofrecidas al viento,

laberintos,

caracolas atentas

al diapasón del aire,

a los embates del mar

contra las rocas,

saladas olas;

en el escalón del faro

trepa la música

por el zigurat del día

y luce el fuego del altar

en el templo de la diosa

albaluna,

en el silencio de la oquedad

reposa el sueño,

tácita caverna

a los pies de Orfeo,

el susurro del agua en las orillas

despierta al día

sorteando juncos,

aneas y espadañas,

sopla sutil

en las flautas de caña

en la siringa del pastor,

ronca zampoña en los rústicos dedos

extremada

en el pulso firme, la mano en el rabel

hosca mirada

vertida a los adentros...

y se encerró en su cueva de cristal

y allí durmió

un tiempo.

 

Mariano Ibeas

 

UNA DOCENA DE IMÁGENES TARDÍAS

UNA DOCENA DE IMÁGENES TARDÍAS

"A las niñas les crecen largas piernas..." (Ángel Valente)

 

I.- Interminables columnas

 

Interminables columnas

del templo

de Afrodita,

__ Susan, Margot, Lolita __

extendidas en la hierba hospitalaria

al agua lustral

de las piscinas;

la escala de jacob

presumiendo cielos

y doradas moradas,

plegadas al ardor, plegadas

al amor

de la lumbre

en escalada,

alada ascensión,

angélica certidumbre,

arcangélica soledad

pureza inmune

al embate del tiempo todavía.

__ Soledad, Virginia,

virginal María __

¡qué no poder mudar el tiempo

su costumbre!

 

Mariano Ibeas

 

 

El jardín de Melibea

Cita 1:

CALIXTO: En esto veo, Melibea, la grandeza de Dios.

Melibea: ¿En qué, Calixto ?

CALIXTO: En dar poder a natura que de tan perfecta hermosura te dotase y hacer a mí inmérito tanta merced que verte alcanzase y en tan conveniente lugar, que mi secreto dolor manifestarte pudiese...

Sempronio: ¿Tú no eres cristiano?

CALIXTO: ¿Yo? Melibeo soy y a Melibea adoro, y en Melibea creo y a Melibea amo

Fernando de Rojas, "La Celestina"

 

CITA 2 :

Pero,

por muy corta

que sea la distancia

de tu corazón

al mío,

tú no puedes sentir

mi sed

mi dolor

mi hambre;

no puedes reír mi risa

ni llorar mis lágrimas"

 

Marino Romero "La vida es así" en "Mujeres de carne en verso"

 

 

Aclaración III (y final)

III

Aquél que dice "yo"

en el poema,

a veces es mi hermano,

otras mi enenmigo,

mi sombra,

mi otro lado del espejo;

y yo,

que no sé quién soy,

me alejo

avergonzado:

no quiero encontrármelo

de frente

y no reconocerlo.

 

Mariano Ibeas

El patio de Monipodio

.- ¿No lo entienden ? __ dijo el mozo__. Pues ya se lo daré a entender, y a beber, con una cuchara de plata. quiero decir, señores, si son vuesas mercedes ladrones. Mas no sé para qué les pregunto esto, pues sé ya que lo son. Mas díganme: ¿cómo no han ido a la aduana del señor Monipodio?

_ ¿Págase en esta tierra almojarifazgo de ladrones, señor galán? __ dijo Rincón.

__ Si no se paga __ respondió el mozo __, a lo menos, regístranse ante el señor Monipodio, que es su padre, su maestro y su amparo; y así, les aconsejo que vengan conmigo a darle obediencia, o si no, no se atrevan a hurtar sin su señal, que les costará caro."

Cervantes: "Rinconete y Cortadillo"

* Almojarifazgo = derecho por las mercadería importadas o exportadas

Aclaración II (final)

II

El poeta dice su verdad

y al cerrar el telón

los espectadores están dormidos:

la farsa duró

el tiempo del sueño exactamente,

nadie abrió los ojos ni las manos:

no hubo aplausos,

nadie asiente.

 

Mariano Ibeas

Amigo lector:

 

Amigo lector:

Tendrás que admitir conmigo que el destino de un libro, o de un poema, no está en las manos de quien lo escribe, sino de quien lo lee.

Por eso dejo yo mis poemas en tus manos, para que sean tuyos también.

La poesía sigue siendo la más pobre de las artes, pero quizás la más necesaria.

Cuando el poeta griego Píndaro pregunta a Zeus qué le falta al mundo tras ser creado, Zeus le contesta: la poesía, es decir, el canto que exalta la belleza.

Mi poesía quiero que sea para tí algo de eso, porque quiero que mis palabras digan lo que no puede decirse de otro modo, serán palabras, nada más, pero tendrán sentido cuando sean tuyas,

polvo serán, más polvo enamorado (Quevedo)

Gracias lector, amigo.

 

Mariano Ibeas

 

Aclaración II (Continuación)

II

El poeta

viste en el teatro del poema

sus múltiples disfraces,

entra y sale,

__ mutis por el foro __

tras el telón de humo y sombras,

provoca tormentas desatadas,

dispara balas de fogueo,

se desangra en sangre de mentira,

aturde con efectos especiales...

y las palabras prestadas,

apenas aprendidas

y dichas una vez,

a veces repetidas,

se borran con cuidado

__ labor desmaquilladora del lenguaje __

son de quita y pon:

se aprenden y se olvidan fácilmente,

y aturden o adormecen...

 

Mariano Ibeas

Aclaración II (Continuación)

II

**

El poeta

acaba de hablar,

de aclarar su voz y sus palabras

y suena en la distancia

como un eco,

ya no es pisada, es huella

ya no es lluvia, es río

ya no es piedra

que cae en el estanque,

son círculos concéntricos

que se acercan a la orilla...

 

Mariano Ibeas

Aclaración II

II

*

El poeta no está presente

en el poema,

se ausenta en cuanto puede

mientras la tinta

está todavía fresca

y huye

a pasos quedos

borrando huellas...

si dejó tras si

un rastro de sustancia vital,

un olor terne en el aire,

un color dulzón tembloroso,

un crepitar de hojas,

una esencia, una presencia

de algo ido...

tras saludar al pie de página

se ha quitado la máscara;

ha cerrado el telón,

se fue con su maleta

por la puerta de atrás,

y detrás no hay nada,

el vacío...

 

Mariano Ibeas