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DESDELDESVAN

Contarán nuestros pasos...

Contarán nuestros pasos...

CINCO

            Él me dijo:¿ acaso diferenciamos  entre nuestros actos,

lo que  decimos para justificar nuestra historia?   (Adonis, pag 202)

 

Contarán nuestros pasos,

solo ellos dicen verdad,

la  huella que dejamos

es un surco en el camino

somos la medida de nuestros pasos

y solo nuestra sombra

nos refleja de verdad.

_ caminante no hay camino__

Lo dijo Don Manuel

y desde entonces

nadie más ha transitado por sus ecos

de profeta

mídete bien tus fuerzas

antes de comenzar a andar

el camino será largo, o no será,

y no podrás volver atrás,

allá al final sede un juez:

no tendrás arrimo ni defensa

si te pierdes, si desvarías…

y nadie te espera

en la estación término

con los brazos abiertos:

solo la tierra, quizás…

el rumor del viento,

en humo y en cenizas,

la lluvia y la tormenta

te acompañan

solo la noche y el olvido

te cobijan

y te acunan entre los brazos

solo  la niebla te envuelve

de madrugada

no tendrás ni hábito ni reposo

para tus tristes huesos

tal vez solo una mortaja

estás tus solo

en esto de la vida

solo de soledad sonora

tal vez el vacío

la nada, lo oscuro.

Lo no revelado nunca

te espere pacientemente

cuando te acerques a la meta

¡nadie te salvará!

 

Mariano Ibeas 4/05/2024

Mi cuerpo es el de él...

Mi cuerpo es el de él...

CUATRO

            Él me dijo: la prosa me pidió escribir

            Mi cuerpo en el de ella. ( Adonis, pg. 201)

 

Mi cuerpo en el de él,

mi cuerpo en el de ella,

el surco primero del día,

la besana

marca el ritmo de los renglones

y sueña con enmarcar el día:

no hay vuelta atrás

sólo la mano firme en la mancera

y el lento `paso de los bueyes

                                   en el surco

ir y volver, volviendo la tierra,

productiva y fecunda como herida:

cursus, cursus, cursus…

la mente no vuela

se esfuerza en sus discursos

y pide sus semillas la tierra,

__ miro al cielo

                        buscando inspiración__

y si el tiempo no es propicio

queda la tierra yerma,

queda la tarea sin cumplir siquiera…

Los astros no fueron tampoco

una ayuda estimable:

se nubló el cielo,

desapareció la luz  del horizonte

y la tarde se diluyó en sombras.

Quedó la tierra cereal

yerma en sementera…

Habrá que esperar una vez más

            la bendición de las nubes

__ no queda sino a página en blanco__

No hubo lugar,

la tierra espera

El hombre propone

Y los dioses tornan los ojos

y niegan su raíz

al verde cereal

y el fantasma del hambre

            ronda los caminos

la suerte esquiva, será otro momento quizás

mientras tanto,

cansancio sudor y polvo

¡Y a esperar la nueva primavera!

 

                        Mariano Ibeas 4/03/2024

Matar al padre...

Matar al padre...

TRES

                        “Él me dijo:

                        Cada vez que un hijo

            Quiere parecerse a su padre

            Lastima a su madre, la Tierra. (Adonis, pág. 201)

 

Matar al padre,

La suerte de la madre

Que escapa a la condena

Hacía falta superar los traumas

Que acechan como sombras

A la familia:

Edipo, Cenicienta,  Peter Pan,

Electra, Otelo

Y otros tantos complejos más

Que te atan a los tuyos

Nadie se escapa

En algún momento de su vida

Es la herida que supura

Sin cesar

El lapsus de vida y pensamiento

Que te dejará exhausto,

            vacío por dentro…

Quebradizo

Te rompes como cristal

Hecho añicos,

En un esfuerzo inútil

De parecerte a ti mismo,

Por salir al sol

Y manifestarte sin sombras

Con todas tus luces y brillos

¡Lástima!

El sol no siempre sale

Igual para todos

Y tú ya no eres

Ni la sombra de ti mismo

Pasaron sin duda

los tiempos de esplendor

y el agua pasa

y  no se queda..

Tú te quedaste a la orilla

del sendero de la vida

en este cuaderno__ y en tu vida__

quedaron muchos

puntos suspensivos…!

 

                        Marino Ibeas 10/03/204

 

Un canto para mi amor...

Un canto para mi amor...

DOS

            “Él me dijo:

            Yo escribiría un cántico para mi amor

            Mientras ellos escribirían hierro” (Adonis, Pag. 201)      

 

Un canto para mi amor

que vuelve en sombras

de la tarde,

una avecilla

que canta su dolor

en el camino,

un agua que cae

y que canta también

en las albercas,

un rastrojo requemado del sol

una vedija

            de lana en los abrojos

como copo de nieve

en las zarzas renegridas

por el hielo del invierno

un soplo de aire

que inclina los juncos

a la orilla

el leve susurro

de una sábana

            tendida / colgada al sol

y el resto

nada…

Mejor será vivir despacio

aguzar el oído

tener presta la voz

antes de que surja el canto,

no mover un dedo,

ni un músculo

para ver pasar las sombras

en la pared del cuarto

y que la vida siga

            que vuelva la luz

por el camino

y que te encuentre despierto

esperando / despertando el alba

esperando la luz

esperando

siempre esperando…     Mariano Ibeas 5/03/2024

Me hubiera gustado ser poeta...

Me hubiera gustado ser poeta...

UNO

            “Él me dijo: mi melancolía escribe prosa. Me hubiera gustado ser poeta.”

                                                            (Adonis, “Adoniada”, pág. 201)

Me hubiera gustado ser poeta

Evocar la noche

Y buscar las sombras

Allá donde la luz se manifiesta.

No ser nada, nada más

Que ceniza iluminada,

Polvo en promoción,

Agua de lluvia,

Y amasarlo todo

Y cocerlo a fuego lento

Y luego soplar

Como quien aspira /respira

Tempestades

Y llorar y llorar

Y no caer nunca en la tristeza

Ni  la desesperación

Siempre vivo

Y perfectible

Como barro sin cocer

Solo tostado al sol

            Del mediodía

Y antes de cubrirme las sombras

Y alimentarme con la lluvia

            Que vuelva el día  de nuevo

Con su carga de esperanzas

Su odre o su cántaro

O vasija que se quiebra:

Volver del polvo al polvo

Eterno renacer,

Morir de donde nacimos: esa es la tarea

La lección de vida

Solo esa,

No ser por haber sido

O sombra

O agua

O solo tierra!              Mariano Ibeas 5/03/2024

 

ÉL ME DIJO...

ÉL ME DIJO...

ÉL ME DIJO…

            Poemas sobre citas de Adonis , “Adoniada”, Ed. Vaso Roto, pags 201 y siguientes.

 

CERO

LA MAR Y SUS ORILLAS

                        “P0NER PUERTAS AL MAR” (Citando a Quevedo, 13ª, “A la mar”)

            “La voluntad de Dios por grillos tienes,     

            y escrita en la arena, ley te humilla;

            y por besarla llegas a la orilla,

            mar obediente, a fuerza de vaivenes.”

 

¿Quién levantó la mar,

quién le dio ritmo a sus orillas?

¿Quién con las ondas

y en el viento

cabalgó a lomos del bosque

de corceles?

¿Cuáles fueron las sales

y las hieles

que le dieron sabor,

lustre y vaivenes?

¿Por qué sin temor tanto tiemblas

y tan sin luz brillas en sombras

cuando te acaricia la luna

o cuando el sol blandamente

se acerca a tus orillas?

No fue la ninfa,

ni Narciso, ni los perros de Acteón

los que te hicieron trizas…

fue la Luna

la que vino a visitarte quedo y en secreto

la que vino a visitarte

y te atrajo junto a sí en el esplendor del lecho

primero tierna y amorosa

luego fugaz y fuerte,

__ fuego y cenizas__

de corrientes y de olas…

Ninguna ley te rige,

eres a la vez, suave y salvaje

amas a los tuyos,

los que te surcan con remos

y con velas

los que ponen a jugar al viento

en su favor

los que buscan tus tesoros

entre el brillo de la plata y de los oros

mientras tu ley se impone a todos

y les das la vida

y les das la muerte y acoges en tu seno,

tu marcas

y cercas las riberas con duras rocas y restingas

y marcas tus fronteras

con suaves arenales

que proclaman tu verdad y tu poder

a manos llenas…

 

            Mariano Ibeas 7/11/2024

Le doy gracias al tiempo...

Le doy gracias al tiempo...

589

y... XXXVIII

66.- Le doy gracias al tiempo

 

A "Rosadilo", que ha descubierto mi blog... y mi poesía.

        "Le doy gracias al tiempo,

        que me toma en sus brazos

        y borra tras de sí el camino"

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano)

 

Gracias le doy al tiempo de la espera

y el reposo en el andén:

eso me permite estar un tiempo

a salvo de mí mismo;

escucho el silbo de los trenes

y el aliento que acompaña

la niebla

y el frescor de madrugada

despierta mis sentidos:

sólo el viaje es lo que importa,

el destino es prescindible,

el tiempo que te toma entre tus brazos

y te acuna

no deja tras de sí ninguna huella;

las llevas contigo,

son tu fruto,

forman parte de tí mismo;

tu ruta y tu sendero

completan tu equipaje

y al final

__ si es que hay final __

te encuentras solo y desvalido,

desnudo delante del espejo;

luz o vacío, qué más da,

ser y tiempo,

al comienzo y al final

    sólo el rostro de ti mismo.

 

Mariano Ibeas

                   en abril de 2010

 

31/07/2010 21:21 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

Cada día el sol deja cartas...

Cada día el sol deja cartas...

588

65.- CADA DÍA EL SOL DEJA CARTAS...

            XXXVII

 

65.- Cada día el sol deja cartas 

         

 Cada día el sol deja cartas

en el borde de mi ventana. 

Sólo la noche puede leerlas.

   (Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano). 

 

Lees cada día tu carta al sol 

de media tarde

y no te alejas;

te reflejas en el fondo como espejo

de tu otro yo que te contempla

en el envés del sueño;

sólo la noche sabe leer

y mostrar tus cartas,

sólo la noche puede leerlas,

no eres un jugador de ventaja;

la noche

teje con suave hilo

el cristal de los cendales

y no te cubre del todo;

emerge tras de ti,

como fantasma,

el perfil del aire

y la levedad del soplo vespertino

levanta como niebla

el sudario y las cenizas;

no valió la pena pelear

y la lucha con el ángel

hasta la luz de amanecida;

venciste quizás,

pero fuiste al final vencido

y entregas tu derrota como un trofeo,

como una maleta sin dueño

que queda al borde del camino:

no la necesitas,

para el viaje, no hay billete de regreso.

 

          Mariano Ibeas

 

         04/07/2010 13:16 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS 

 

Tú no hablarás, oh muerte...!

Tú no hablarás, oh muerte...!

64.- TÚ NO HABLARÁS, OH MUERTE...

           XXXVI

64.- Tú no hablarás, oh muerte                  

 

 ¿Tú no hablarás, oh muerte?

Mira a tu hermana la vida: 

ella tiembla también por tu silencio.

   (Adonis. "Polen" y sobre textos de María Zambrano).

 

mírate, hombre

mírate despacio y mira a tu alrededor

eres mirada,

la poesía es mirada

la filosofía es mirada

vivir es mirar…

Y dijo Dios:

“fabriquemos al hombre nuevo”

y  vio que el barro era bueno

y fue menester más barro,

el humus de la tierra,

amasado con barro y con arcilla,

con barro y cenizas de hombre

naturaleza  mineral

de todos los hombres que cayeron al borde del sendero

de los que quemó el fuego

de los que arrastró el agua

de los que azotó el viento y

dispersaron en el seno del tornado

tornaron a la tierra en vuelo de pavesas

cayeron con estruendo tronchados como árboles,

como arena,

como gotas de lluvia,

como cenizas, como légamo sutil,

como semillas,

brotaron luego

y se encontraron sin raíz ni patria,

sin costa, ni playa de arribada

sin puerto seguro

al albur de la tormenta.

 

              Mariano Ibeas

 

 

02/07/2010 18:05 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

Va y viene el árbol...

Va y viene el árbol...

586

63.- VA Y VIENE EL ÁRBOL...

          XXXV

 

63.- Va y viene el árbol 

           (A José Ángel Lasa)

 

Va y viene el árbol, 

pero en su sombra.

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano). 

 

Va y viene el árbol,

pero en su sombra únicamente;

no traspasa el círculo de tiza

ni el elipse que dibuja al sol,

se despereza al sur en el solsticio

y torna su curso como el astro

sólo el cielo limita su fatiga

y el viento a la violencia de sus ramas

trae a la tierra el cargamento de raíces

y busca sin cesar su centro

en el eje entre el cenit y el nadir

está su empeño

y su tropía...

 

           Mariano Ibeas

 

01/07/2010 13:17 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS .

El aire es un poeta...

El aire es un poeta...

585

62.- EL AIRE ES UN POETA ERRANTE...

                   XXXIV

 

62.- El aire es un poeta errante  

 

En nuestro pueblo el aire es un poeta errante.

Ahí están las ventanas que lo escuchan.

     (Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano).

                              

Fías tu libertad al aire

y tu fuerza al vuelo de los pájaros;

el atardecer trae las sombras y el reposo,

sacudes tu ropa y tus sandalias,

trazas con tu mano un círculo

y con tu brazo extiendes tu capa en las arenas,

tu cuerpo es una sombra

y el aire un  poeta errante;

__se sienta entre los vendedores de la plaza

y extiende su mano a los extranjeros mercaderes__

abres tu casa a la calle,

descorres las cortinas de la puerta,

aprestas los postigos,

como el almuédano en la torre

que extiende

sobre las murallas y las cúpulas

el vuelo de palomas y torcaces,

lanzas tu canto y tu plegaria al aire

cantas y cuentas… 

y apenas el sonido

rompe el silencio y la soledad,

tu voz se graba en el hondo del corazón,

en la piel reseca del tambor que canta;

el ritmo y el eco del sonido en la raíz del alba

pueblan la noche

y fluye

como un manantial en el bosque de las sombras,

y no quisieras que amaneciese tan temprano,

por prolongar un poco más

el eco de la vida,

por alejar un poco más

el aliento cercano de la muerte.

 

               Mariano Ibeas   

30/06/2010 10:08 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

El aire es un poeta...

El aire es un poeta...

585

62.- EL AIRE ES UN POETA ERRANTE...

                   XXXIV

 

62.- El aire es un poeta errante  

 

En nuestro pueblo el aire es un poeta errante.

Ahí están las ventanas que lo escuchan.

     (Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano).

                              

Fías tu libertad al aire

y tu fuerza al vuelo de los pájaros;

el atardecer trae las sombras y el reposo,

sacudes tu ropa y tus sandalias,

trazas con tu mano un círculo

y con tu brazo extiendes tu capa en las arenas,

tu cuerpo es una sombra

y el aire un  poeta errante;

__se sienta entre los vendedores de la plaza

y extiende su mano a los extranjeros mercaderes__

abres tu casa a la calle,

descorres las cortinas de la puerta,

aprestas los postigos,

como el almuédano en la torre

que extiende

sobre las murallas y las cúpulas

el vuelo de palomas y torcaces,

lanzas tu canto y tu plegaria al aire

cantas y cuentas… 

y apenas el sonido

rompe el silencio y la soledad,

tu voz se graba en el hondo del corazón,

en la piel reseca del tambor que canta;

el ritmo y el eco del sonido en la raíz del alba

pueblan la noche

y fluye

como un manantial en el bosque de las sombras,

y no quisieras que amaneciese tan temprano,

por prolongar un poco más

el eco de la vida,

por alejar un poco más

el aliento cercano de la muerte.

 

               Mariano Ibeas   

30/06/2010 10:08 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

El perfume se agota...

El perfume se agota...

584

61.- EL PERFUME SE AGOTA...

 

             XXXIII

 

61.- El perfume se agota

 

"El perfume se agota al salir de la yema. 

¿Por eso huye sin retorno?

El tiempo olvida su lengua

cuando el cuerpo se pone a hablar".

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano).

 

 

El perfume se agota sin embargo,

vuela sin cesar,

como falena a la luz efímera,

ni siquiera  come

no lo necesita;

se reproduce y muere

sale de su capullo como hoja que extiende

sus alas desplegadas

partiendo de la yema…

no siente ni siquiera la leve caricia del viento

que susurra incierto entre las ramas;

scomo el perfume,

se agota tu vigor,

se olvida tu fuerza,

tu joven lozanía huye,

queda atrás un gusto a tierra entre tus labios

y una leve sensación de escombro en la corteza;

comienza la carrera loca sin retorno,

y no habrá vuelta atrás,

el tiempo olvida su costumbre

y la ruina se renueva cada día:

tras un nuevo despertar,

olvidas las palabras,

tu lengua se rebela,

tus labios no dibujan la sonrisa necesaria

para abortar el orto de la lengua;

callas

y el silencio es elocuente:

tu cuerpo se pone  a hablar.

    

         Mariano Ibeas

 

29/06/2010 11:13 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

El viento guardó sus manos...

El viento guardó sus manos...

 

583

60.- EL VIENTO GUARDÓ SUS MANOS...

 

                   XXXII

 

60.-  El viento guardó sus manos

 

Toda una noche, el viento guardó sus manos 

posadas en el árbol frente a casa, 

como si el árbol fuera mi cuerpo, mis miembros.

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano).

 

Le basta con la soledad del árbol

y su pedestal de ramas;

toman al asalto los pájaros

la sombra,

construyen sus refugios y sus nidos

y tú solo permaneces;

como árbol,

como estatua de sal frente por frente,

has edificado tu casa y tu refugio

a la sombra de sus hojas

y sus ramas se tienden frente a ti

como  los brazos alzados en plegaria;

los has techado con sombras

frente al latigazo del sol en el verano

y cierne el viento del otoño

el rumor de murmullo entre sus ramas,

duerme en blanco sudario la nieve del invierno

en su raíz

y surge con fuerza la vida en primavera;

hoy lo abrazas:

te aferras con dolor a su corteza

como un miembro más,

los miembros de tu cuerpo

en torno al árbol

y bajo su piel sientes el latido y acompasas

a tu viejo corazón el latido de la savia

y los frutos de tu cuerpo se confunden

con los suyos, tu semilla está latente,

tus miembros son la prueba:

su vida es tu vida, tu herencia continúa.

 

                Mariano Ibeas

 

28/06/2010 10:48 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

El viento guardó sus manos...

El viento guardó sus manos...

60.- EL VIENTO GUARDÓ SUS MANOS...

 

                   XXXII

 

60.-  El viento guardó sus manos

 

Toda una noche, el viento guardó sus manos 

posadas en el árbol frente a casa, 

como si el árbol fuera mi cuerpo, mis miembros.

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano).

 

61e basta con la soledad del árbol

y su pedestal de ramas;

toman al asalto los pájaros

la sombra,

construyen sus refugios y sus nidos

y tú solo permaneces;

como árbol,

como estatua de sal frente por frente,

has edificado tu casa y tu refugio

a las sombra de sus hojas

y sus ramas se tienden frente a ti

como  los brazos alzados en plegaria;

los has techado con sombras

frente al latigazo del sol en el verano

y cierne el viento del otoño

el rumor de murmullo entre sus ramas,

duerme en blanco sudario la nieve del invierno

en su raíz

y surge con fuerza la vida en primavera;

hoy lo abrazas:

te aferras con dolor a su corteza

como un miembro más,

los miembros de tu cuerpo

en torno al árbol

y bajo su piel sientes el latido y acompasas

a tu viejo corazón el latido de la savia

y los frutos de tu cuerpo se confunden

con los suyos, tu semilla está latente,

tus miembros son la prueba:

su vida es tu vida, tu herencia continúa.


                Mariano Ibeas

 

28/06/2010 10:48 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

La naturaleza no envejece...

582

59.- LA NATURALEZA NO ENVEJECE...

                    XXXI

 

 59.- La naturaleza no envejece

 

La naturaleza no envejece 

salvo en una cosa:  las palabras.

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano) . 

 

La naturaleza no envejece,

se renueva cada día y surge                

generosa y lozana

y reparte sin tasa sus frutos abundantes,

alimenta sin cesar a toda criatura

y no pide nada a cambio,

tan solo respeto y paz;

desata los rayos y los truenos,

libera los vientos, las mareas,

sacude su corteza

y escupe lava y fuego;

reparte en los vientos las cenizas

eleva el agua al aire

y es como maná que cae del cielo,

que renueva y renace

cada día,

cede a la tierra los frutos con carga de semillas

con su ofrenda y su promesa…

no rechaza nada:

todo encuentra su lugar

en el seno de su seno y en lo hondo del abismo,

donde bullen las aguas

y su cargazón de vida,

donde nacen las corrientes y los ríos

que atraviesan los océanos;

apacienta sin cesar a sus rebaños

de estrellas en el prado de los cielos

y en las escaleras  de la montaña,

donde tiende su dosel,

extiende el manto de las aguas;

no ofrece reposo,

todo mueve al gesto y la mirada;

todo fluye, todo vuelve:

una cosa sólo se gasta y envejece,

                       la palabra.

 

 

           Mariano Ibeas

 

25/06/2010 11:20 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

La naturaleza no envejece...

La naturaleza no envejece...

582

59.- LA NATURALEZA NO ENVEJECE...

                    XXXI

 

 59.- La naturaleza no envejece

 

La naturaleza no envejece 

salvo en una cosa:  las palabras.

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano) . 

 

La naturaleza no envejece,

se renueva cada día y surge                

generosa y lozana

y reparte sin tasa sus frutos abundantes,

alimenta sin cesar a toda criatura

y no pide nada a cambio,

tan solo respeto y paz;

desata los rayos y los truenos,

libera los vientos, las mareas,

sacude su corteza

y escupe lava y fuego;

reparte en los vientos las cenizas

eleva el agua al aire

y es como maná que cae del cielo,

que renueva y renace

cada día,

cede a la tierra los frutos con carga de semillas

con su ofrenda y su promesa…

no rechaza nada:

todo encuentra su lugar

en el seno de su seno y en lo hondo del abismo,

donde bullen las aguas

y su cargazón de vida,

donde nacen las corrientes y los ríos

que atraviesan los océanos;

apacienta sin cesar a sus rebaños

de estrellas en el prado de los cielos

y en las escaleras  de la montaña,

donde tiende su dosel,

extiende el manto de las aguas;

no ofrece reposo,

todo mueve al gesto y la mirada;

todo fluye, todo vuelve:

una cosa sólo se gasta y envejece,

                       la palabra.

 

 

           Mariano Ibeas

 

25/06/2010 11:20 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS

Dame la cabeza que perdiste...

Dame la cabeza que perdiste...

 

XXX                        

581

 58.- Dame la cabeza que perdiste 

             (Dedicado a Pilar Aguarón)

 

Dame, ¡oh tiempo!, la cabeza que perdiste 

y te daré el cuerpo que buscas.

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano). 

 

Dame en tu bandeja la cabeza

que perdiste,

el rostro de tu cuerpo que celabas,

el perfil de tu sonrisa más cautiva,

el fulgor de tu mirada;

dame el amor de tus labios apretados,

la respiración pausada,

los golpes de tus sienes,

el rielar de tu sudor

en la frente despejada;

dame el color de tus mejillas

y el abanar de tus párpados,

la cortina que se cierra en el sueño

al temblor de madrugada

y la fatiga de tus paz que dibuja

la huella en las almohadas,

tus intentos por no parecer despierto,

tu peso sobre mí,

la gravitación del orgullo

sobre el eje de tu cuello…

dámelo todo;

             a cambio, yo te daré el cuerpo

                             que buscabas.

 

 

            Mariano Ibeas

 

24/06/2010 10:59 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS 

Una semilla se eleva...

Una semilla se eleva...

57.- UNA SEMILLA QUE SE ELEVA...

         XXIX

580

57.- Una semilla que se eleva 

 

        El día, una semilla que se eleva 

        en el campo de la noche.

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano).

 

Ya que encierras en tu lecho la tormenta

y en el huevo la semilla de la muerte,

acepta la eterna paradoja,

la contradicción que sella tu raíz en tierra;

que tu tiempo se eleve como el fuego

que consume los arbustos,

como espina de fuego,

como abrojo,

que sepa cobijar

bajo su sombra

el silencio y la palabra,

el número y la música callada,

la canción que dice

y la que calla,

el tiempo y al eternidad,

las tiniebla y la luz

como campo de estrellas sembradas en la noche;

arroja lejos de ti todas las palabras

que no fueron dichas...

            Mariano Ibeas

 

23/06/2010 12:20 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS 

El polvo dejó pasos...

El polvo dejó pasos...

XXVIII

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56.- El polvo dejó pasos  

         (Dedicado a los de la tertulia Van Gogh)

 

El polvo dejó pasos 

sobre una cima a la que llamo: mi infancia

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano).

 

Amontono en mi memoria

el polvo y las cenizas de mi infancia, 

el escombro del sol al mediodía,

y no encuentro la salida;

yo quisiera volver

al punto de partida,

recorrer sobre la  huella de mis pasos

el sendero recorrido,

rectificar las sendas,

y no hay lugar;

debo descender la otra vertiente,

remontar el río hasta su fuente,

deshacer el tiempo de condena,

dibujar el espacio de la vida...

y no hay lugar;

el tiempo es mi herida y mi condena

y para mi muerte

no hay lugar...

           Mariano Ibeas

22/06/2010 12:14 MARIANO IBEAS #TREINTA Y OCHO GLOSAS