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DESDELDESVAN

DESDE RUSIA CON AMOR

ONCE

ONCE

La cerveza

El idioma es una barrera casi insuperable.

Los jóvenes sí que hablan inglés (poco) y los españoles (algunos) menos.

Así que nos aprendemos y usamos lo más elemental:

__ "Píva"... (cerveza)

__ "Cold", iced, please...

__ With ice?

__ No ice, cold... not hot, please.

Al final llegan las cervezas, a presión, frescas y sabrosas, una delicia, pero nos han costado varios intentos y los camareros se toman su tiempo. Hay que tomárselo todo con calma, estamos de vacaciones, los agobios ya vendrán.

DIEZ

DIEZ

La cocina y la bebida rusa... III

En cuanto a las bebidas, los rusos tienen fama de buenos bebedores: "beben como cosacos",__ dicen__ especialmente vodka, aunque también aprecian la cerveza, el coñac (armenio) y la ginebra.

Georgia y otras regiones del sur producen vinos en cantidad y calidad, ligeros y afrutados,  e incluso champán, ("shampánskoie") que se puede degustar en la ópera o el ballet en los entreactos...

Hay que buscar la cerveza adecuada, a veces se sirve "Coronita", otras cerveza checa, otras a presión, pero conviene tener paciencia para encontrar la cerveza fresquita, sobre todo cuando la temperatura sube a más de treinta grados, hay un alto porcentaje de humedad y el sol no se oculta prácticamente en el horizonte en todo eldía. Anochece por así decirlo a las 11,30 y dos horas más tarde comienza a amanecer: es que estamos en la época de las "noches blancas".

Pero los rusos son los campeones de bebidas de grados, el "samagón" o licor casero de 60º a 80º, el "kvas" con centeno o cebada fermentado, el "morz" en realidad una compota de arándanos o bayas silvestre hervidas... Con o sin alcohol, se bebe todo aquello que fermenta... e incluso en San Sergio, el "vaticano ruso", hay vendedoras de un extraño producto fermentado de color oscuro que los "fieles" consumen con fruición.

El alcohol puro no se puede comprar ni en las farmacias y está prohibida la compra de bebidas alcohólicas en los supermercados entre las nueve de la noche y las nueve de la mañana.

También los rusos beben agua, de las procedencias más variopintas;  en San Sergio (El Vaticano Ruso) se abastecen de agua de la fuente milagrosa, el resto del agua que sale por el grifo mejor no consumirla, por precaución.

(Notas tomadas de: “Moscú-San Petersburgo, “Guía viva” Anaya Touring Club)

NUEVE

NUEVE

Uniformes made in Russia para el equipo olímpico.

Por si sirve de referencia o de comparación, ahí están en el escaparate de una tienda de San Petersburgo, la semana pasada, los uniformes del equipo ruso para los juegos olímpicos, rojo para ellos, azul para ellas, diseñados por la misma empresa, "Bosco", la misma que diseñó y fabricó los uniformes del Equipo Español, que, según los responsables del Comité Olímpico Español, no son tan feos y que nos salen gratis...

Quizás de aquellos polvos vienen aquestos lodos... y si no al tiempo, como para cubrirnos de vergüenza ajena, antes de que arranquen los dichosos juegos.

En fin, vivir para ver.

OCHO

OCHO

4.- La cocina rusa… II

“… y calabacín, Mariano, mucho calabacín; mi amiga ucraniana Halyna Abaturova, afincada en España desde hace unos quince años, lo sabe cocinar de mil maneras diferentes. Desde la villa de Cambrils, feliz verano y todos los aromas del mar.”

Mi amiga Carmen me corrige y yo se lo agradezco.

Rusia es muy grande y diversa y posiblemente su cocina  también, por eso se puede uno encontrar numerosas sorpresas dependiendo de la estación del año o del “restorán” donde se le ocurra entrar. Los platos típicos que probamos, el “pelmeni”, o pasta rellena de carne pescado o verdura, estaban deliciosos, parecen “ravioli” grandes  de  aspecto chino, pero no tienen nada que ver. El “Golubtsi”, hojas de col rellenas de carne, las empanadillas, los escalopines de buey con salsa de mostaza, los  platos georgianos, las pechugas de pollo rellenas y fritas, el pastel de masa de levadura con arroz, la ensalada rusa u “olivie”, la mayonesa, los numerosos cereales para hacer las gachas o el trigo sarraceno, “Kasha” configuran una alimentacion rica y variada, sin olvidar el pan negro, macizo a veces como el plomo, al que debemos añadir un capitulo interminable de dulces, "varéniki " o "varénie", pan blanco con semillas de amapola, galletas y pastelillos con una interminable variedad de frutos silvestres…

En fin una variedad para degustar. Yo creo que el secreto está en la cultura de la “dacha” la casa de campo y el huerto que se cultiva con primor los fines de semana y que permite una alimentacion rica, abundante, variada y barata…

Y lo peor de todo que hay muy poco tiempo para  poder degustarla y apreciarla.

(Notas tomadas de: “Moscú-San Petersburgo, “Guía viva” Anaya Touring Club)

SIETE

SIETE

La cocina rusa... (I)

No me refiero a la habitación principal de la casa, la "kújnia", incluso cuando en la era soviética de las "komunalca" eran el centro de la actividad social, lugar de reuniones, proyectos artísticos, discusiones, tertulias y encuentros de los rusos. Es evidente que no se podían hacer en la calle y tampoco en los cafés, era demasiado expuesto y demasiado caro.

Me refiero a la otra cocina, la más exquisita y sofisticada, la de los entremeses  "zakúski", y el caviar,  a menudo acompañados con vodka... El caviar, si es negro, viene del Caspio y existen tres tipos: "savruga", "beluga" y el "osietra normal", el de salmón es de color rojo y se llama "ketá"... El caviar es un lujo que rara vez puede permitirse e incluso el que se ofrece a los turistas tine un precio disuasorio, pocas garantías de calidad e higiene y según la norma, sólo se permite la compra de dos latas pequeñas.

Es verdad  que existen también gelatinas de pescado, esturión ahumado o no, los salchichones  ("kolbasá") y los fiambres de jamón ("vetchiná"), los "blinis" o tortitas de  de harina y trigo sarraceno con "smetana" o nata agria, los pepinillos en vinagre, las setas, los boquerones, el hígado de pescado en aceite, el cangrejo o "chátka"...

Pero en muchos restaurantes el menú para turistas incluye, ensaladas escasas e insulsas, eso sí, muy coloridas y también las sopas.

Las sopas suelen ser líquidas y ligeras, frías o calientes; el "borsch" o sopa agridulce de remolacha, con o sin carne y nata agría, la "solianka" de carne o pescado, especiada y con tomate, "shi" sopa de col, "rassolnik" de pollo, pescado o riñones y siempre, siempre, los pepinillos en vinagre.

Existen muchos otros platos típicos y también restaurantes carísimos y pretenciosos, aunque últimamente las cadenas de comida rápida rusa, "rúskoe bistró" compiten con las pizzerías y los Mac Donalds.

(Notas tomadas de: “Moscú-San Petersburgo, “Guía viva” Anaya Touring Club)

SEIS...

SEIS...

Tardes de Moscú.

Acabamos de visitar el interior del Klemlin y todavía es pronto para regresar al hotel.

Nos acercamos a la Biblioteca con la intención de llegar a la calle Arbat.

A la altura de la estatua de Fédor Dovstoievski, una lluvia torrencial se desata. Nos refugiamos en los porches de la biblioteca y luego en un cafetín próximo.

En la mesa vecina dos señores mayores conversan. Al oírnos en nuestro ruidoso español, se dirigen a nosotros.

__ ¿Españoles? ¡ah! Cervantes...__ y se dirige a mí.

__Sancho Panza. Yo artista.

Toma un cuaderno, me mira con atención y de forma rápida me realiza una caricatura que me ofrece como regalo.

Yo se lo agradezco, nos hacemos una foto juntos y terminamos casi amigos.

Ahí está la prueba.

CINCO... Y YA DE VUELTA

CINCO... Y YA DE VUELTA

Desde Rusia, con dolor... después de una semana en San Petersburgo y Moscú, el gusto que queda es de un sabor agridulce. Por una parte una realidad, la de un país que recuerda su pasado con nostalgia a veces con pesar otras, por otra la de un pueblo sacrificado y luchador que busca su futuro en un nuevo mundo apenas esbozado.

El río de turistas que llena los espacios históricos de San Petersburgo no puede ocultar la vida difícil de los habitantes que se abren camino en un clima de capitalismo salvaje, donde se palpan las desigualdades sociales, la pobreza y la riqueza más extremas, el mundo del lujo que con su ostentación y prepotencia gestó las revoluciones... y que hoy adquiere nuevas formas con manifestaciones de la riqueza, el poder y el despilfarro a pie de calle.

¿Qué queda de todo el mundo anterior, del socialismo y del sueño del paraíso en la tierra?

A veces las huellas que quedan son como la mayor de las banalizaciones, como estas bolsas de plástico que sirven para empaquetar las mil y una baratijas para turistas en los almacenes para turistas, que ostentan el sumun de los tópicos y el mal gusto .

¿Qué queda de la Revolución de los trabajadores?

Millones de muertos, dos generaciones perdidas, algunos hábitos de comportamiento y una cierta amargura en los rostros.

En Rusia son muy escasas las sonrisas.