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LUISO V ( Y final)

LUISO V ( Y final)

Luiso, una historia pergeñada por el autor de “Marcelino, pan y vino”,  y de la que más tarde se hizo una película, era una visión metafórica de la supuesta realidad española (con una metáfora de la guerra civil con la historia de la rebelión a bordo) que a través del viaje de Luiso durante las vacaciones de verano en un mercante que capitanea su padre, pretende enseñar y difundir los valores humanos, la responsabilidad y la moral de inspiración cristiana, la doctrina social de la iglesia, etc. etc.

 Y eligieron un libro que los niños leían en las clases de FEN (Formación del Espíritu Nacional que junto con Religión y Gimnasia componían las Tres Marías, religión, formación del espíritu nacional (política) y educación física (gimnasia)  unas asignaturas obligatorias que casi todo el mundo aprobaba.

Entre los compañeros se corrió la especie de que teníamos buenos resultados en educación física , por nuestra preparación espartana en el colegio… luego se dedujo que nos reconocían por el uniforme: las mismas zapatillas de lona y suelo de goma.

  Ya había pasado la época de los manuales de adoctrinamiento franquista puros y duros de la posguerra y con las preguntas de las vivencias y aventuras que narraba este libro (y que podría haber sido otro cualquiera) se debían de dar respuestas inspiradas en los principios de Movimiento Nacional, que era desgraciadamente el único ideario político entonces permitido.

El libro se llamaba Luiso y la verdad que a mí y a todos mis compañeros de 12 años de edad, los rollos de un asimilado profesor de aire marcial con lo de la convivencia en una unidad social y las teorías del nacional sindicalismo me traían al fresco, pero sin embargo este libro me gustaba con su vocabulario de frases repletas de palabras marineras y al final me apasionó su lectura y creo que fortaleció mi vocación marina.

(Citas y autocitas varias)



LUISO IV

LUISO IV

LUISO (“ MARÍA”, MATRÍCULA DE BILBAO) IV

O en dibujo.  Ahí el problema se complicaba: dibujos simples a mano alzada sacados de las láminas de Freixas o similares en primero, dibujo artístico en segundo, lineal en tercero, perspectiva en cuarto… una sola lámina y una hora o más para resolver la lámina, sin hacer borratajos,  raspaduras o “chinos” con el tiralíneas; realmente complicado…

También era complicado copiar o usar “chuletas”.

Yo lo intenté como todos en una ocasión; me fabriqué una libreta del tamaño de media carta de baraja y de unas 60 páginas de grueso recogía prácticamente el resumen de lo esencial del programa en Ciencias Naturales. No pude ni me atreví a utilizarla nunca, porque pillarte equivalía a una expulsión y un suspenso seguro; pero su confección me permitió dominar la asignatura. Faltaba la prueba práctica; había que presentar una caja de insectos, un herbario, o una colección de rocas y minerales, y bien que mal conseguíamos realizarlos de forma artesanal. El profesor, a pesar de la ojeada displicente que podía preceder al visto bueno, consideraba estas manualidades como una condición “sine que non” para aprobar la asignatura. Estaba además el Cuaderno de Ciencias y ahí sí que me lucí: había dibujado en las páginas centrales un corte de raíz y uno de tallo, con minuciosa precisión, a tinta, pelito por pelito y célula por célula. Antes de comenzar “entrené” el cuaderno abriendo y cerrándolo de manera que se abriese y cerrase precisamente por esas páginas. El truco funcionó: el profesor lo miró con detenimiento y el resultado en el examen y la asignatura: “matrícula de honor”. En griego sin embargo no me valió ningún truco: suspenso en junio y aprobado rasposo en septiembre. Fue el único tropiezo en todo el bachillerato.

Años más tarde tuve que rescatar mi título consignado en la Universidad de Valladolid a cuyo distrito pertenecía el instituto…


LUISO... III

LUISO... III

LUISO (“ MARÍA”, MATRÍCULA DE BILBAO) III

 

Recuerdo con horror la lectura de las listas interminables. Al principio, cuando iban por Ibáñez, yo me decía “pronto me toca”. Sí, sí… Ibañez, Ibarbia, Ibarburo, Ibarguren, Ibarrecolanda, Ibarsoro … Y decenas de nombres y apellidos vascos después, “Ibáñez”, Ibe…Ibeas…  y ya me tocaba.

En cada aula entrábamos un centenar, o tal vez sólo cincuenta, si el riesgo de copiar era mayor y había que dejar que el aire “respirara” entre las mesas. Había profesores muy maníacos y no permitían la más leve ocasión de copia… Nueva lectura de las listas, una vez sentados: siempre faltaba alguien o alguien se equivocaba de clase.

Respondíamos "presente", al estilo falangista, cuando nos nombraban; algunos nostálgicos no admitían otra respuesta.

__ “Y no me digáis “servidor” que a mí no me servís para nada”__ gritaba el profesor de dibujo, por ejemplo.

Entre nosotros había auténticos especialistas con la copia, el soplo, el pasarse papelitos, el guiño o los gestos ya previstos… como jugadores de mus, como si se tratase de avezados tahúres del Misisipi.

Había que aprobar. Nos jugábamos las vacaciones o el curso entero.

Algunos tenían particulares estrategias, como la de asomar solo una esquina del folio donde nos ponían el sello del instituto y llevar parte del ejercicio ya resuelto. O copiar en letra microscópica fórmulas o esquemas, escribir en el “bic cristal” con una aguja:  todo un máster de artimañas.

¿Y cómo lo adivinábamos?

Solían repetirse los ejercicios y, si ya se habían propuesto algunos el día anterior, era difícil que se repitiesen. Y teníamos un archivo de años y profesores bastante predecibles, aunque había cambios de catedráticos, o de profesores de última hora, por  ejemplo.

No era fácil desde luego. Adivinar si en latín tocaba la traducción de César, “De bello gálico” o si se trataría  más bien de Salustio, “De bello yugurtino”  era importante: una hora para hacer la traducción y responder a  algunas preguntas o unas frases en traducción inversa, pero nosotros estábamos bien preparados: en Latín, o en Matemáticas, realizar tres o cuatro problemas complejos en una hora, o una traducción del francés, un análisis sintáctico y una redacción sin apenas  faltas de ortografía en Lengua y Literatura, o en Geografía e Historia, con espacio y tiempo limitado, aunque se podía solventar con algo de paja…

LUISO II

LUISO   II

LUISO (“ MARÍA”, MATRÍCULA DE BILBAO) II

 

"El instituto Peñaflorida (Hoy IES Usandizaga-Peñaflorida- Amara) será derribado y sustituido por un nuevo centro escolar que ganará metros para patios y áreas de recreo, tanto por su configuración como por la cesión de terrenos por parte del Ayuntamiento". (De una noticia reciente)

Con este derribo, se irá también un pedazo de mi memoria. Las pruebas que debíamos superar los alumnos libres en dos o tres días de infarto eran como los trabajos de Hércules. Si fracasábamos había que volver en Septiembre.

Acudíamos a la vieja estación de San Sebastián o a la de Amara en "el topo" y llegábamos andando al instituto por la orilla del río Urumea, pastoreados por algún profesor que hacía también de consejero y asesor técnico para alguna de las asignaturas. Ellos conocían mejor a los catedráticos, pero a la hora de la verdad no tenían ninguna influencia y tampoco las notas que habíamos tenido durante el curso.

Nosotros habíamos sufrido un entrenamiento feroz: exámenes  y notas semanales, notas y calificaciones mensuales y trimestrales que se enviaban a los padres, semanas de preparación intensiva y luego nos jugábamos cada asignatura y el curso a una carta en un examen del instituto Peñaflorida.

Los exámenes se solían concentrarse en dos días, a veces en sesiones de una hora o más por asignatura, mañana o tarde; en Educación Física ocupábamos también una mañana o una tarde en las viejas pistas de atletismo de Anoeta, en el lugar que hoy ocupa el estadio de fútbol de La Real Sociedad e incluían pruebas en formación cerrada, carreras de velocidad, saltos de altura y longitud y poco más; las marcas que se nos pedía eran modestas y solíamos superarlas con facilidad.

Para unos niños de 11 o 12 años, todos alumnos libres, encontrase en los pasillos del Instituto Peñaflorida, con una turbamulta de cientos de compañeros de tormento (sólo chicos) procedentes de todos los rincones de la provincia, era una experiencia singular.

LUISO...

LUISO...

LUISO (“ MARÍA”, MATRÍCULA DE BILBAO) I  (Segunda parte)

 

Como la magdalena de Proust, éste libro “Luiso” me lleva de pronto a los primeros años del bachillerato y al instituto “Peñaflorida” de San Sebastián.

Copio, por si la memoria no me acompaña lo suficiente, el Capítulo I: El capitán:

“Al Capitán del “María” no le interesaba ni poco ni mucho la Vuelta Ciclista a España. Pero se quedó junto a la radio de su camarote, que iba a dar noticias de la carrera, como si le interesara. Antes de que comenzara a hablar el locutor, habló él: “Luiso, ahora, estará con los cinco sentidos en el receptor; Luiso tendrá, lo que se dice, la carne de gallina pensando en Bahamontes;  Luiso no se imagina, de seguro, que yo estoy escuchando también, unido a él, identificado con él en esta cuestión que tanto le preocupa; Luiso es un muchacho espléndido…”.

__ La octava etapa de la Vuelta, corrida hoy, con buen tiempo, en el ya tradicional itinerario de los Puertos de Guadarrama, ha hundido al líder holandés De Groot, ha colocado a Bahamontes a la cabeza de los escaladores y ha supuesto para Van Looy otra victoria al sprint, en el Paseo de Coches del Retiro. A las once y treinta y cinco, con cinco minutos de retraso sobre el horario previsto…”

 (Comienzo del libro, pág 9)

LUISO. El libro de Sánchez-Silva y Luis de Diego, con ilustraciones de Lorenzo Goñi, recibió el Primer Premio "Virgen del Carmen" de 1960.

El ejemplar que tengo entre las manos, editado por la Delegación Nacional de Juventudes en la Editorial Doncel, tiene un sello de registro de biblioteca, con el nº 35 y otro sello circular con el yugo y las flechas como perteneciente a la Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S., Sección Femenina, Juventudes de Zaragoza.

Acabo de recuperar un fragmento importante de mi infancia.

Para empezar, el nombre del personaje nos parecía muy raro, un poco pijo diríamos hoy, y bastante alejado de aquellos, la mayoría hijos de la tierra adentro.

Los profesores no tenían muy claro lo que se podía hacer con semejante texto: lo usaban como libro de lectura, de pronunciación, de oratoria, en fin, de todo aquello que, ni de cerca ni de lejos, podía oler a formación política. En los centros como el nuestro los profesores eran políticamente correctos.

El libro propuesto como texto base para la asignatura de Formación del Espíritu Nacional __Para nosotros "Política"__ de 2º Curso de Bachiller, recomendado por el Instituto "Peñaflorida" de San Sebastián, hoy en la Calle Salaberría 8, a punto de ser demolido y donde debíamos examinarnos como alumnos libres, venía a substituir los famosos manuales de adoctrinamiento puro y duro de los años anteriores...

EL ESPÍRITU DEL RUISEÑOR

EL ESPÍRITU DEL RUISEÑOR

Dedicado a Blanca y a María y a...


El espíritu del ruiseñor
es el vacío de su canto,
es el silencio que sigue
cuando dejó de cantar...


no es la rama
en la que posó el pájaro,
es sólo el temblor
de la rama
cuando el pájaro
ya no está...

Mariano Ibeas.

MIS POESÍAS COMPLETAS...

MIS POESÍAS COMPLETAS...

Mis poesías completas

Mis “poesías completas” tienen una fecha de inicio, el 29-12-1960. Esa es al menos la fecha que figura en el primero de mis “poemas”, por llamarlo de algún modo. Las lecturas repetidas de “Las mil mejores poesías de la Lengua Castellana” (Ocho siglos de poesía española e hispano americana) (Edición preparada y seleccionada por Jose Bergua) Decimonovena Edición. Ediciones Ibéricas, 1958, Madrid me daban una munición inmejorable para mis ansias adolescentes de ser y de ejercer como poeta. Me leí con aplicación la Advertencia inicial y las “Breves indicaciones sobre Arte Poética y versificación” y ya me creí preparado para recorrer la aventura de la poesía. Hasta que se convocó un concurso poético en el colegio. La ocasión lo requería. Se trataba de rendir un homenaje a unos hermosos tilos centenarios que cerraban el recinto del patio y que alguien había decidido abatir para ampliar el campo. Había sobre todo dos hermosos ejemplares unidos por un “larguero” y que servían cada año como fondo para realizar la foto institucional de todos los miembros del colegio y también de portería, contra cuyas raíces se estrellaban los balones y los porteros dando lugar a épicas discusiones sobre un gol que había entrado o no era válido. Los tilos fueron desarraigados, para aprovechar mejor la madera y luego abatidos sin compasión. Todo un espectáculo. Yo escribí un primer soneto. Éste:

A un tilo (A golpes)


El pico ha confirmado la sentencia

de tu próxima muerte con sigilo;

los golpes de hacha de aguzado filo

darán fin presto a tu larga existencia.

Mágico en forma, huracán en potencia,

fortaleza, majestuoso tilo,

¡oh! Ya la muerte de tu vida el hilo

va a cortar derribado con violencia.

Apresúrate, arranca las hojas

de tus fuertes ramas, del tallo tierno…

apresúrate, así te despojas

de un traje inútil en tu sueño eterno:

¡ la nueva habitación en que te alojas

Son los brazos helados del invierno!

 

El soneto fue premiado con el Primer Premio del Concurso Colegial de Poesía; el premio se entregó el 7 de Diciembre de 1963, me colocaron en la cabeza una corona de laurel… y este fue el segundo ridículo más espantoso de toda mi vida. Aún me pregunto cómo seguí escribiendo poesía. No debí escarmentar mucho, porque poco tiempo después me pareció que no era suficiente y sobre el mismo tema escribí otro soneto titulado: “A un tilo” (Cae)… que ni siquiera me atrevo a reproducir.

Alguien me aconsejó que leyese poesía, que esperase a las primeras lecciones de teoría literaria y que luego, si acaso, si la vocación persistía, que me pusiese a escribir. Nunca he seguido estos sabios consejos… y así me ha ido en la vida como poeta.

                 Mariano Ibeas (Cincuenta años después)

MARIANO ESQUILLOR... IN MEMORIAM

MARIANO ESQUILLOR... IN MEMORIAM

CONCILIACIÓN


No te alejes de esta fiesta que hoy nos llama desde tan cercanas luces.

Guardemos en los ventos de la paz

y hundamos en el pozo de las dudas

aquella bandera ondeando en una explosión de salvas de asfixia

y hagamos saltar la cerradura del presente

que oprime el alma de nuestro fondo elevado y estremecido.

Alcemos de nuevo las manos ante el grito de tan espontánea

y resplandeciente vida abierta que aún nos llama con sus noches

y días jóvenes

y no viviremos más en la idea y la desesperación

del que busca la luz después de haber muerto en las sombras

de una caverna hundida por los golpes del silencio

el espanto y la espera.

 

 Mariano Esquillor, tomado de "Albaida", Año I. - Núm.4, Invierno 1977

ÁNGEL... PARA SIEMPRE...

ÁNGEL... PARA SIEMPRE...

ÁNGEL PARA SIEMPRE...

 

Ángel, para siempre...

abre las alas

en último vuelo

a la eternidad.

 

          Dedicado a Angel Fajó, SIDER, que nos dejó un día de mayo...


ME OFREZCO, PARA SOÑAR...

ME OFREZCO,  PARA SOÑAR...

 

 

 De oficio, soñador.

 

El poeta se ofrece

desnudo para soñar;

por unas monedas

o quizás una sonrisa

te sueña un sueño,

sin más.

Sueña despierto,

no necesita dormirse:

apenas unas palabras

y el sueño

queda soñado,

instalado en la arena

frente al mar.

 

                Mariano Ibeas  04/05/2014

 

EN FLANDES SE HA PUESTO EL SOL...

EN FLANDES SE HA PUESTO EL SOL...

 

“Chinelitas carmesíes”

El teatro era una actividad extraordinaria para nosotros: había que hacer los primeros pinitos para las fiestas de fin de curso: memorizar y ensayar, era salir de la rutina de las clases bajo la dirección de algunos profesores que aprovechaban para adiestrarnos en dicción, declamación, etc. todo para nuestra mejor formación…

El teatrillo estaba montado sobre un entramado de tablones y tarima, con accesos laterales y “por el foro” que permitían determinados movimientos. Los decorados eran paneles de papel de estraza montados sobre bastidores y que había que decorar con colages o pequeños dibujos de una “naiveté écoeurante”… Los espectadores ocupaban los bancos  las sillas del “patio de butacas” en el salón de actos improvisado…

Fue famosa durante años la sorpresa al introducir en escena  un borrico por una rampa en vivo y en directo… Allí se desarrollaron famosas piezas de la “biblioteca salesiana” como “Sindo el tonto” los pasos de Lope de Rueda, como “Las aceitunas” o grandes pieza de los románticos como  José Zorrilla, “El puñal del godo”, éste último a cargo del Pa’ César que era un acérrimo seguidor de Eduardo Marquina y que quería hacer de los alumnos de 6º, unas promesas de las tablas.

En todo caso las representaciones fueron  memorables: la lluvia con regadera, los truenos con chapas de lata o pesas de gimnasio rodando por la tarima y relámpagos a base de disparos de flash con la cámara de fotos, un festival de efectos especiales que nos dejaba con los ojos como platos… Y luego estaban los disfraces. Recuerdo todavía los esfuerzos ímprobos que hicimos para enfundarnos en calzones enormes hechos con trozos de sábana para representar personajes de la India...

Mi  ocasión vino por un encargo que aún me enrojece: Debía yo formar parte con algunos de mis compañeros, del grupo de los pastores que llevan ofrendas al recién nacido en una versión del “Auto de los Reyes Magos”… para las vísperas de Navidad.

Ya en los primeros ensayos el texto se me resistía: ¿Qué le debía yo llevar al niño recién nacido?

                __ “Chinelitas carmesíes

                forradas de cañamazo

                con su ribete y su lazo”

Aquél texto me pareció tan estúpido y tan vergonzante, frente a mis compañeros que llevaban queso, corderos, miel o avellanas, que cada vez que tenía que recitarlo __ y no menos de dos veces__ enrojecía hasta el tuétano de los huesos… y eso sólo en los ensayos.

Cuando me tocó hacerlo, frente a todo el colegio, los profesores y algunos familiares de los alumnos, no paraba de mirar la trampilla en el piso del escenario que alguna vez sirvió para alojar al apuntador y desear que se abriese y me tragase…

Creo que salí más o menos airoso del paso pero más corrido que una mona… y ahí terminó para mí, según creo, mi vocación de actor de teatro. Nunca más si estaba en mi mano poder evitarlo.

        Mariano Ibeas        

VALORES ETERNOS... (y V)

VALORES ETERNOS... (y V)

 

 

VALORES ETERNOS (Quinta parte... y final)

 

En un aparte le confesé a la autora de la tesis, o memoria de licenciatura… o lo que fuese,  lo que yo sabía:

 

Item más:

 

“ que todo ello, que había sido guardado y custodiado celosamente por los adictos al régimen, por los fieles guardianes de las esencias, por los predicadores laicos, por las damas de la sección femenina, por los funcionarios y funcionarias del servicio social, por los apóstoles de acción rural, por los ejecutantes de los coros y danzas… todo  ello terminó por los suelos después de servir de arma arrojadiza y munición abundante en las batallas campales que organizaban por las tardes los alumnos de la residencia… Habían sido felices durante unas horas,  habían tomado aquello como un refugio, un club particular de la memoria histórica, un salón social, donde también se fumaba…

         “yo sabía que le director de la Escuela, temiendo que las ideas disolventes o tal vez mejor, que allí pudiera surgir un día un incendio pavoroso, de proporciones gigantescas dada la profusión de materiales inflamables, y que amenazase todo el recinto,  tomó la decisión de llamar al servicio público de limpieza…

         “que el servicio público de limpieza procedió a vaciar la nave y posiblemente a incinerar el contenido en el vulgarmente conocido como “guano”, o sea, el vertedero público…

 

         Y terminé sentenciando “sic transit gloria…”

Creí un momento ver en los ojos de la autora apuntar dos lágrimas, pero continué diciendo:

         “Reconozco que es una catástrofe, pero no hay vuelta de hoja;  puedes, en la próxima edición, hacer una alusión a estos hechos, pero yo no he dicho nada, soy un simple confidente… no podía admitir, sabiendo lo que yo sabía, que continuases investigando inútilmente… ahora ya sabes el final de la historia”.

 

         Nunca me ha gustado contar el final de las películas ni decir cómo acaba una novela, por eso creí oportuno ofrecer una explicación; un investigador tienen derecho a saber, y la verdad, o lo que creemos que es la verdad, no siempre se hace patente. Toda aquella memoria desapareció para siempre.

         Si fue o no una muerte digna, el tiempo lo dirá.

 

                                             Mariano Ibeas

 

VALORES ETERNOS... IV

VALORES ETERNOS... IV

VALORES ETERNOS (Con fecha de caducidad)

 

(Cuarta parte)

 

Daba pena verlo. A casi medio metro del suelo se alzaba una alfombra de libros y papeles, muebles desvencijados, archivos y cajoneras, escritorios con cierre de láminas de persiana, viejas sillas de despacho pesadas y brillantes por el uso…

         Incluso recuerdo unas hermosas verjas de forja que desaparecieron con rapidez… no se sabe si fueron a parar a la chatarra o lucen todavía sus curvas de filigrana como puertas de algún chalet o adosado de prestigio en los alrededores de la ciudad. Las máscaras antigás todavía guardaban algún cristal en la ojeras… los viejos transmisores y emisoras de campaña que se podían cargar de electricidad a vuelta de manivela, los guiones, banderines, banderas o pancartas no había perdido aún el viejo lustre de la pintura… un revoltijo de viejas glorias, que algún día estuvieron “al sol con la camisa nueva”

         Recuperé algunos libros, y cuando quise regresar de nuevo,

ya no hubo modo de recuperar gran cosa… recordaba viejas fotografías, algunas fichas, algún rostro incluso conocido…

 

  (Continuará)

VALORES ETERNOS... III

VALORES ETERNOS... III

 

 

VALORES ETERNOS (Con fecha de caducidad)

(Tercera parte)

 

         En una entrevista y en la presentación del libro, la autora se lamenta de la dificultad de encontrar testigos vivos  o testigos vivos que quieran dar testimonio de su labor en la época y sobre todo documentos de primera mano sobre aquellas actividades que pudieran ser de relevancia o arrojar luz sobre esa parcela de la historia… “y esta tarea  se hace más difícil conforme pasan los años y desaparecen quienes podrían dar testimonio, y aportar datos ya que, en muchos casos no contamos con documentación escrita o esta es muy incompleta, porque lamentablemente no he podido dar con los últimos archivos” y las personas que lo vivieron, no quieren hablar…

         Yo estaba presente en el acto de  presentación  en la que fue una “librería de mujeres” en la calle San Juan de la Cruz y sólo dudé un momento. ¿Debía dar información o permitir que la autora siguiese investigando inútilmente?

En un aparte le confesé a la autora de la tesis lo que yo sabía:

 

 “… que los archivos estaban, más bien estuvieron, arrumbados en los sótanos de la vieja residencia “El Hogar Pignatelli”

         “… que cuando se procedió a la reforma del edificio para convertirlo en la sede central de la Diputación General de Aragón, los archivos y todo lo que les rodeaba fueron transportados a unas instalaciones en la Escuela de Capacitación Agraria del barrio de  Movera y arrumbados de nuevo en una nave, antiguo gallinero…

         “que allí fueron a parar archivos, fichas de afiliación, parte o toda la biblioteca, aparatos y herramientas usadas en las concentraciones, viejos archivos fotográficos, el fichero completo del Servicio Social…

             (Continuará)


 

VALORES ETERNOS... II

VALORES ETERNOS... II

 

 

VALORES ETERNOS... (Con fecha de caducidad)

 

(Segunda parte)

         Cuando quise volver de nuevo, me encontré con que el viejo gallinero había sido asaltado por los alumnos de la residencia que habían llevado a cabo una batalla desigual. No les faltaron municiones. Toneladas de papel esparcido por el suelo, fotografías, archivos, ficheros del S.S. (Servicio Social). Incluso disponían de viejos radio-transmisores y emisoras de campaña, caretas antigás,  un verdadero festín a cargo de la memoria histórica que regresa. Debió desarrollarse una batalla campal en toda regla, una batalla que no figurará en ninguna crónica  aparte de ésta.

Y sin embargo… aquello representaba el equivalente a un almacén de dinamita por un doble motivo: por el contenido ideológico que destilaba y por el riesgo de incendio…

Así que el director del centro optó por llamar a los empleados de la recogida de basuras y cargados los camiones, todo terminó en el punto de reciclaje…

Años más tarde una recién doctorada universitaria que presentaba la edición de su memoria de licenciatura… sobre “El servicio social en la mujer… etc. etc.”

 Todo ello perdido para siempre.

 Años más tarde… y no precisamente “ante el pelotón de fusilamiento”__, algo parecido debió pensar una prestigiosa y estudiosa alumna de historia de la Universidad de Zaragoza__,  pongamos que podría ser María Pilar Rebollo Mesas, autora entre otros trabajos de “El servicio social en la mujer en la provincia de Huesca, (1937-1978)”__ pero de estos datos no puedo asegurar el rigor de mi memoria__; publica un libro, basado en la citada memoria de licenciatura, sobre la Sección Femenina en Aragón y la organización del Servicio Social (S.S.) en Huesca.

En el prólogo del libro antes citado se dice:

“A la altura de este inicio del siglo XXI, aún hay pendientes en la historiografía española del franquismo un buen número de temas escasamente desarrollados. Temas cuyas limitaciones han provenido no solo de la dificultad que presentaban los archivos, cerrados o inexistentes, sino también por parte de la sociedad española de asumir determinadas partes de su pasado reciente…”

(Continuará)


VALORES ETERNOS...

VALORES ETERNOS...

VALORES ETERNOS... CON FECHA DE CADUCIDAD... I

 

I .- Viejas glorias

         Del montón de escombros  y documentos que alfombran el antiguo gallinero he conseguido recuperar algunos libros:

         .- “Obras completas” de José Antonio Primo de Rivera

         .- “Ha estallado la paz” de José Mª Gironella

         .- Algunos títulos de editorial Doncel de la colección “La ballena alegre”:

                   .- “Luiso”, o “María Matrícula de Bilbao” de  J.Mª. Sánchez Silva y Luis de Diego

                   .- “El niño, la golondrina y el gato” de Miguel Buñuel

                   .- “El bordón y la estrella” de J. Aguirre Bellver

y otro montón de libros más.

Todos los libros llevan dos sellos; un sello circular de “Falange Tradicionalista y de las J.O.N.S., SECCIÓN FEMENINA, Juventudes de Zaragoza” y otro rectangular con un número de registro de Cultura y otro de Biblioteca, ambos sellos con el emblema del yugo y las flechas.

         Además del montón de libros variados y variopintos, también conseguí rescatar viejas fotografías __ recuerdo una de ellas con ocasión de una concentración anual en Alcubierre de las fuerzas vivas del movimiento, los uniformes de falangista, con sus camisas y correajes, los automóviles oficiales, negros y solemnes, la masa desplegada a lo largo de la carretera y la explanada… brazo en alto. Me volví asqueado, pero prometí regresar.

         Y también documentos, muchos documentos.

         Llegué a reconocer  fichas y estadillos de la Sección Femenina, del Servicio Social… una de las fichas correspondía a un despacho laboral bien conocido por mí  donde  una antigua alumna mía había realizado las prácticas, en los últimos años en los que las “prácticas en empresa” fueron a sustituir las antiguas canastillas del Servicio Social con labores de punto de cruz.

         Todo ello perdido para siempre.

UN NUEVO CUENTO CHINO (y IV)

UN NUEVO CUENTO CHINO (y IV)

 

 

UN CUENTO CHINO  (IV Epílogo y final)


“du he tao”  JUEGO DE CLONES

Guo Ping no permaneció mucho tiempo inactivo, ni siquiera en la cárcel, donde fue a parar como medida de prudencia, porque sus recursos le permitían eludir la justicia y desaparecer del país. Le retiraron el pasaporte y no necesitó fianza porque los carritos de la compra cargados de billetes y confiscados por el juez cubrían de forma suficiente lo que hubiera supuesto una fianza más que prudente como garantía. Todo terminaría con una inspección fiscal y seguramente con una pequeña multa; sería el peaje para cerrar el incidente. Pero quedaba todavía el asunto de las nueces.

Antes de mover a sus abogados movió a sus agentes en el Mercado de Cultura Tianjiao en el área de Shilihe distrito de Chaoyang,  el mercado de Pekin especializado en la compra-venta de “nueces de la suerte”.

El encargo era terminante. Había que substituir los ocho pares de nueces de la suerte destruidas de forma estúpida por el comisario Martínez. A cualquier precio.

¿Qué pensaría encontrar el estúpido comisario en el interior de las nueces?

Gao Ping era un comerciante legal; también lo eran sus negocios y su dinero y su reputación debía quedar a salvo… y sobre todo no quedar en evidencia, para un chino eso es como el honor: esencial.

Pocos días más tarde quedó en libertad.

En su despacho, Gao Ping sonreía satisfecho y hacía rodar de dos en dos, en la palma de la mano las nueces de la suerte. Ocho pares de nueces, ocho, dieciséis nueces brillantes e iguales dos a dos como dos gotas de agua.

La tormenta había pasado, era el año del caballo; venían por delante al menos ocho años de prosperidad.

Mariano Ibeas 

 

UN NUEVO CUENTO CHINO... III

UN NUEVO CUENTO CHINO... III

UN CUENTO CHINO III

“du he tao”  JUEGO DE CLONES

El comisario Martínez estaba de mal humor;  la operación Emperador había sido un éxito; sí, la operación había sido un éxito, daba gozo ver todos aquellos fajos de billetes,  sacados a espuertas__ no, ya no se utilizan las espuertas, sino los carritos de la compra__  de los almacenes de Guo Ping  y colocados para la foto del alijo sobre una mesa, bien ordenaditos, por los agentes de la Policía Judicial. Recordaba las felicitaciones, las sonrisas,  incluso las bromas: ¿a cuento de qué se mezclaba en semejantes asuntos un tipo como Nacho Vidal? 

Algo no cuadraba. Entre los efectos decomisados__, billetes de banco sobre todo__, en la cámara acorazada del chalet de Somosaguas una cosa le llamó la atención: un estuche primoroso en madera lacada, como una bombonera y dentro… ¡ocho pares de nueces! __ ¿Ocho pares de nueces?

__ Sí, ocho pares, 16 nueces colocadas de dos en dos.

El comisario Martínez no es ningún tonto; se ha informado bien, sabe que el número  8 para los chinos es el de la suerte… y todos los chinos son supersticiosos, incluso Guo Ping.  Pero aquello no tenía sentido. También les gusta jugar, pero este juego no tenía ninguna gracia. Habían encontrado diamantes, piedras preciosas, oro, quizás droga, que estaba todavía sin analizar, en los lugares más insospechados.

Ni corto ni perezoso tomó un martillo y una a una fue cascando con cuidado las nueces; cuando hubo terminado y tenía separadas sobre la mesa, las cáscaras y los frutos, llamó a su ayudante:

__Nada, no he encontrado nada, están vacías, o mejor dicho son nueces, ¡nueces!, “Juglans regia”,  nueces chinas corrientes y vulgares.

En cuanto pudo, llamó también a Guo Ping.

Guo Ping, un tipo duro que se había resistido a confesar pese a las evidencias,  echó una ojeada a la mesa, lanzó un grito y no pudo contener las lágrimas… entre sollozos se pudo oír una frase en chino que repetía sin cesar. El intérprete tradujo:

__“du he tao”  el juego de las nueces; ¡se acabaron los ocho años de suerte para siempre!. “

 

UN NUEVO CUENTO CHINO II

UN NUEVO CUENTO CHINO II

UN CUENTO CHINO II

“du he tao”  JUEGO DE CLONES

OPERACIÓN EMPERADOR: El ‘emperador’ Gao controlaba decenas de empresas y sicarios para lavar dinero.

 Un enorme chalé en Somosaguas (Madrid), coches de lujo, una galería de arte, decenas de sociedades de importación-exportación y venta de ropa en el polígono Cobo Calleja de Fuenlabrada, contactos con políticos al más alto nivel... Pero, a pesar de su enorme tren de vida, y de que evidentemente era una de las personas más poderosas de la comunidad china, Gao Ping, el presunto líder de la organización criminal china desarticulada el martes y que blanqueaba entre 200 y 300 millones de euros al año, no tenía apenas nada en el banco. Fue así como los agentes de la brigada de crimen organizado de la Policía Nacional lo pusieron en el punto de mira hace tres años. Gracias a sus investigaciones descubrieron que su red cobraba de la inmensa mayoría de bazares chinos abiertos en el país. En mayor o menor medida, señala la policía, casi todos acababan pagando algo a Gao, lo supieran o no.

El programa Equipo de Investigación de Antena 3 emitirá este viernes por la noche (00:00 horas) una entrevista inédita con Gao Ping, el presunto cabecilla de la red mafiosa china desarticulada esta semana en el polígono Cobo Calleja de Fuenlabrada, acusada de blanquear cientos de millones de euros.

El programa le entrevistó hace un año en uno de los almacenes que Ping gestionaba en Fuenlabrada y desde donde se presentó como un hombre dedicado a la "importación de bazares".

En la redada fueron detenidas decenas de personas, entre ellas un concejal de Fuenlabrada y el actor porno, Nacho Vidal. Ambos quedaron en libertad con cargos.     

                                                                (De El País y  El Huffington Post)

 

UN NUEVO CUENTO CHINO...

UN NUEVO CUENTO CHINO...

UN CUENTO CHINO I (tercera versión)

(En la versión anterior este cuento se quedó sin completar)

“DU HE TAO JUEGO DE CLONES

Una multitud de personas se encuentran amontonadas en una esquina en el Mercado de Cultura Tianjiao en el área de Shilihe distrito de Chaoyang, conteniendo la respiración, como si estuvieran esperando un gran acontecimiento. Porque en China, y en el mercado, cualquier cosa puede suceder.

Todo el mundo estaba allí para presenciar y tomar parte en el  "du he tao" lo cual significa "juego de las nueces" en chino, una actividad tradicional que se celebra a mediados de otoño de cada año para los recolectores de nueces, coleccionistas y oportunistas de todo pelo.

En el centro de la multitud está Zhang Jing.  Zhang había pagado unos 400 yuanes (63,8 dólares) a Tengzhi Gu, un vendedor de nueces que lleva en el negocio más de 20 años, por unas cuantas nueces recién cosechadas.

Zhang y todo el mundo miraba nerviosamente a Gu pelando las capas exteriores verdes hábilmente con un cuchillo. Entonces, dos nueces frescas con conchas blancas se ofrecieron a la vista de la multitud.  Gu midió las dos partes de la cáscara y declaró: "Ambas tienen 45 milímetros (de diámetro). ¡Qué buena pareja!" 

"Ha valido la pena", dijo Zhang, visiblemente aliviado y un poco emocionado con el resultado. Zhang es un recién llegado a la hora de coleccionar y valorar las nueces.
Inspeccionó la forma y el grano con cuidado, mientras la multitud lo felicitó diciendo: "No está mal para un principiante! Conservarlas bien, joven”.                                                                                                                                                                                            By Yiu Lu