EN MIS ORÍGENES
EN MIS ORÍGENES
En mis orígenes hay un río
y, desde entonces,
siempre muero de sed.
31 / 03 / 2016
EN MIS ORÍGENES
En mis orígenes hay un río
y, desde entonces,
siempre muero de sed.
31 / 03 / 2016
HA MUERTO HUMBERTO ECO
Los dioses, nos tememos, son también imperfectos.
No han sido diseñados satisfactoriamente.
A unos falta elegancia, a otros misericordia.
Los hay tacaños, broncos, rencorosos,
por exceso de celo, de justicia
o de amor irritantemente puro. Nadie pensó en soñarlos eruditos.
Si hubiera al menos ángeles leídos.
Lo peor es, quizá, la Csa Eterna.
No tienen biblioteca en los cielos.
Oh, sí, suplicaríamos
por una tibia cápsula sin tiempo, alcanzada por voces
de poetas amados. Mas ¿cómo se podrá soportar
la eterna eternidad sin libro alguno?
Ese diseño habrá que mejorarlo.
(Aurora Luque, en "(Tras)lúcidas. Poesía escrita por mujeres (1980-2016) Bartleby Editores.
EN EL FONDO OSCURO
“Arena blanca.
Andando por la playa
me sigue el alba.
(Ángela Serna, “Solitudine”)
En el fondo oscuro
de los recuerdos
pasos quedos
sobre la alfombra de los sueños
que se acercan
o se alejan
__ no lo sé__
Los sueños no se avisan
vienen o van,
encierran un misterio
que no se resuelve nunca
al despertar…
el despertar de los sueños
una piedra contra el cristal
con el canto del gallo
y al alba, al alba,
amanece
una vez más.
28/ 03 / 2016
AH…! LAS PALABRAS
“Ah, las palabras
más maravillosas: “rosa”, “poema”, “mar
son “m” pura y otras letras”
(Blas de Otero)
Ah, las palabras,
Blas de Otero
que me escuchas,
no son nada
y ahora menos
__ en los tiempos digitales__
Un impulso en un teclado,
una luz en la pantalla…
no se quedan
permanentes,
no son tinta que se fija en un papel
vuelan, vuelan,
en el aire, hojas secas
arden, fuego, en las pavesas
son cenizas, polvo, tamo
de las eras
diluídas en el agua
como agua de lluvia, como río,
pasan, fluyen, no se quedan…
las palabras, escaleras
hacia la nada
puro soplo __ espíritu sin sombra__
las palabras que me nombran
__ indefinible esencia__
articuladas apenas
son ya grito
inútil contra la piedra…
escupe tus palabras
arrójalas al viento al vacío:
son semillas
de la muerte
abonan
el silencio de la tierra.
28/ 03 / 2016
HACE TIEMPO
Recuerdo que una vez, cuando era niña,
me pareció que el mundo era un desierto.
Los pájaros nos habían abandonado para siempre:
las estrellas no tenían sentido,
y el mar no estaba ya en su sitio,
como si todo hubiera sido un sueño equivocado.
Sé que una vez, cuando era niña,
el mundo fue una tumba, un enorme agujero,
un socavón que se tragó a la vida,
un embudo por el que huyó el futuro.
Es cierto que una vez, allá, en la infancia,
oí el silencio como un grito de arena.
Se callaron las almas, los ríos y mis sienes,
se me calló la sangre, como si de improviso,
sin entender por qué, me hubiesen apagado.
Y el mundo ya no estaba, sólo quedaba yo:
un asombro tan triste como la triste muerte,
una extrañeza rara, húmeda, pegajosa.
Y un odio lacerante, una rabia homicida
que, paciente, ascendía hasta el pecho,
llegaba hasta los dientes haciéndolos crujir.
Es verdad, fue hace tiempo, cuando todo empezaba,
cuando el mundo tenía la dimensión de un hombre,
y yo estaba segura de que un día mi padre volvería
y mientras él cantaba ante su caballete
se quedarían quietos los barcos en el puerto
y la luna saldría con su cara de nata.
Pero no volvió nunca.
Sólo quedan sus cuadros,
sus paisajes, sus barcas,
la luz mediterránea que había en sus pinceles
y una niña que espera en un muelle lejano
y una mujer que sabe que los muertos no mueren.
Francisca Aguirre.
ME DESBOCO
“Río de lava.
En la boca del volcán,
una palabra.
(Ángela Serna, “Solitudine”)
Me desboco
por la boca del volcán
que funde lava
que cubre lentamente
la ladera, de colada
no hay destino fatal:
el gigante late, respira
y come y digiere
y, de vez en cuando,
por las malas digestiones
vomita…
¿Y qué le importa del hombre
que lo habita?
Hubo otros hombres antes
creciendo por sus laderas
mucho tiempo ha
tiempo atrás
del tiempo tal
no hay memoria…
y otros vendrán después
de igual manera.
Mariano Ibeas
21 /03/2016
SUBO LA ESCALERA
“En la escalera
la sombra de una flor
ya marchita.
(Ángela Serna, “Solitudine”)
Subo la escalera
como quien trepa a un árbol:
las ramas
son los cabios
que sostienen la techumbre
y de pronto
se abre el cielo,
como se abre una flor;
tengo los ojos abiertos
y me aplico a contemplar
el cielo raso,
un cielo imposible
desde dentro:
vivo en la jungla
de los sueños
y los cuentos
y sueño desnudo
y despierto…
21 /03/2016
MI FRAGILIDAD
“En mi pie izquierdo
posas tu fragilidad,
hormiga sola.
(Ángela Serna, “Solitudine”)
Mi fragilidad
reposa en equilibrio
sobre una brizna de paja.
***
Me siento
a la vera del camino
a contemplar
el esfuerzo de Sísifo
de una hormiga.
***
Siento el placer
de respirar
una y otra vez
la borrachera del oxígeno
que fluye lentamente
por mi piel.
16/02/2016
Mariano Ibeas
NEGRA SOMBRA
(A la memoria de Rosalía de Castro)
(Sombra)
Sólo el amor puede salvarte
de esa “negra sombra” que te visita
cada atardecer.
(Ángela Serna, “Solitudine”)
Negra sombra
que me asombra
y me persigue
más allá
de los cañaverales,
negra sombra, Rosalía,
sólo el amanecer
la borra
y sólo la muerte
la diluye…
sólo en sombras
se destruye
el amor de cada día.
16/02/2016
Mariano Ibeas
NOSOTRAS
Nosotras,
las Mujeres de Seda
también lanzamos dardos,
-PIEDRA PAPEL TIJERA-
Nosotras,
las Mujeres de Seda
nos cosemos la lengua
y clavamos después el alfiler
en las alas abiertas
de las mariposas.
Nosotras,
las semejantes,
las lanzadoras de cuchillos,
las acuchilladas,
las mujeres gusano,
las agusanadas por dentro…
Nosotras,
las mujeres sedosas,
las mujeres sedadas,
para no lanzarnos
al Vacío.
El Sueño es una trenza,
un cuello de mujer hecho de pan de oro.
El Sueño es una tranza,
un cuello de mujer hecho de pan de oro.
Sé bienvenido Tú que vienes a nombrarme
“Floral, liviana Ophelia, perfumada Georgette…”
(Arándanos y Lirios en el pecho)
Sé bienvenido Tú mientras cubre mi rostro
el nocturno turbante
-la Duermevela-.
CARMEN ALIAGA, "Nosotras".
EL POETA GASTA MUCHO PAPEL
“ A la tierra
lo que es de la tierra
a la mar
lo que es del mar”
El poeta gasta mucho papel
mucha soledad
muchos silencios...
y esa es su vida:
la vida en negro
sobre blanco
en un papel...
Mariano Ibeas"
16/02/2016
CORRES POR MI PIEL
Corres por mi piel
como un escalofrío
y es tu cuerpo
el sembradío
la lluvia sementera
semen / símil
la semilla
aras la tierra con tus manos
que empuñan la mancera
y esperan abiertas
hacia el cielo
implorando los cuidados
del sol, del aire, del agua
y el tiempo
que distribuye amaneceres,
con parsimonia avara,
otorga
rayos y tormentas
plácidos sesteos,
granizo, nubadas y cenizas,
cierzo y regañón…
no ha lugar
para la siega
el tiempo va
y viene
de igual manera.
Mariano Ibeas 14/03/2016
UNA ISLA EN INVIERNO
Una isla en invierno
no es más que luz y mar
no hay nadie,
o casi nadie;
los mayores pasean por la playa
no hay niños,
se oye el rumor de las olas
el susurro del viento
el grito de las gaviotas
espanta las nubes
y una pereza como de siglos
se instala entre las rocas...
Vegetan los árboles
__ o más bien se suspenden
en el tiempo__
la bruma dibuja los trampantojos
de las colinas;
no hay nadie, casi
no hay nadie, nada,
todo es pasado fugaz
__ invierno / infierno__
mar a mar.
Mariano Ibeas
20 febrero 2015
NO FEAR
Sabes que sí, que siempre tengo miedo,
que mi fuerza está hecha de temores.
No he crecido en valor sino en misterio,
esa forma poética y absurda
de nombrar lo escondido
para calmar al mar de la impaciencia.
Sólo sé que me asusta la dureza
de piedra en la mirada de la gente.
El valor hiela mi corazón. Me asusta
acabar siendo piedra sobre piedra
sepultada en los ojos de esa gente.
Me asusta
prostituir palabras para evitar verdades
que no se marcharán.
Y me asusta el silencio y las palabras
que arrojo hacia el silencio cuando la vida calla,
pues cicatrizan mal
las heridas abiertas con un cuchillo sucio.
(Me asusto yo despierta entre el miedo y el mundo,
como si no bastase ser feliz algún día,
como si nada nunca fuese a ser suficiente,
como si al aceptarlo firmase una derrota.
Entres tristes victorias se va, se muere el tiempo,
y yo no sé qué hacer para guardarlo,
para tenerlo cerca y respirando
a mis pies como un gato que nos permite a veces
tocarlo suavemente mientras está dormido).
Me asusta
que los deseos suenen a ruido de otros pasos,
que en la última luz, como en la noche,
los sueños estén llenos
de muchachas extrañas y feroces
-las que yo tal vez fui, las que he olvidado-
caminando descalzas
hacia playas que ya no mira nadie.
Que tú cierres mis ojos ante el miedo,
que yó cierre los tuyos
y los párpados cierren
un oscuro telón sobre la nada.
EPITAFIO
Dejé de tener miedo.
Imagina
lo que ahora tengo
y vive
como si no hubieras podido imaginarlo.
("Perros de noviembre", Ediciones de la Isla de Siltolá, 2016)
Soltando un perro. Dedicado a todas las mujeres lectoras -son muchas- que acaban sus noches en brazos de algún libro.
LA ELEGIDA
Ha sido muy hermoso, como siempre,
dejarme secuestrar por tus caricias.
Lo esperaba y has sido lo esperado
y, mientras tú cumplías tu destino,
yo he jugado las cartas que tenía:
hormonas y horizontes
y esa curiosa sed de alma del cuerpo.
Arco de aliento, flecha del deseo,
jadeo de animal que muere y mata,
resurrección y pan de cada día.
Ya está, mi amor, apaga el cigarrillo,
tu lado de la luz y mi silencio.
Hace treinta segundos
que mis ojos añoran mi mesilla.
Sobre el lomo del libro que ahora duerme me espera
--a mí, soy su elegida--
el exacto galope que me adentra en mí misma.
Un noble potro oscuro es mi montura,
el mar más lento ruge dentro y lejos.
Dios duerme, yo me escapo;
a veces mi alma tiembla como el aire
cuajado de tambores de sus guerras.
(Olga Bernad, “Perros de noviembre”, Ediciones de la Isla de Siltolá, Colección Siltolá Poesía, 2016)
http://cariciasperplejas.blogspot.com.es/…/un-poema-de-perr…
Mariano Ibeas
Que mi voz te lleve…
“Que la voz te acompañe”
(Anabel Torres, « en un abrir
y cerrar de hojas » 2002)
Que mi voz te lleve
y te acompañe
como un eco
en el silencio del cuarto
en la costumbre inhabitada
del día que declina.
Que mi voz te llegue
a la planta del pie
como una huella
y temblando, despacio,
como un escalofrío,
te alcance al corazón.
Que mi voz se quiebre
un día entre tus labios
como una melodía,
un rumor de terciopelo al fín,
al roce de los dedos
en las páginas de un libro.
Que mi voz se tienda
en arco desde lejos,
que brille como un eco
de luz, que rompe en los espejos,
al mar de atardecer.
Que mi voz te llame
desde siempre, desde lejos : ¡Manuel !
MARIANO IBEAS
EL ENCUENTRO
"A Rafael Alberti"
Diré un día: bienvenido
a la casa. Esta es tu lumbre.
Bebe en tu copa tu vino,
mira el cielo, parte el pan.
Cuánto has tardado. Anduviste
bajo las constelaciones
del Sur, navegaste ríos
de son diferente. Cuánto
duró tu viaje. Te noto
cansado. No me preguntes.
Da de comer a tus perros,
oye la canción del álamo.
No me preguntes por nada,
no me preguntes.
Si hablase,
llorarías. Si enfrentases
tus espectros al espejo,
seguro que no verías
imágenes reflejadas.
Lo vivo lejano ha muerto:
lo mató el tiempo. Tú sólo
puedes enterrarlo. Dale
tierra mañana, después
de descansar. Bienvenido
a tu casa. No preguntes
nada. Mañana hablaremos.
---José Hierro---
<Libro de las alucinaciones>
Mi ventana se asoma a Regent′s Park.
Soy esa piedra que nace junto al hombre,
un ojo tras otro por el camino
de luciérnagas estériles. Gotea su llanto
sobre el césped oscuro de mi piel,
y muere en la curva del día
a las puertas del infierno.
Perdidos estamos en la mirada de la fuente,
abriendo en el agua estelas de palabras.
Extraños, moribundos,
pájaros secos entre hileras de sombras,
dóciles al oleaje del vino y al recuerdo
que adorna la tarde de frágiles tormentas.
El viento derriba biombos y nombres
desencadena las hojas, despeina el río,
corre hacia mí, enamorado y solo,
aúlla lenguajes clandestinos. Arranca mi vida
y deposita en el horizonte su fuego
de sedientas palomas olvidadas.
Ana María Navales
De "Los labios de la luna", 1987