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DESDELDESVAN

CUADERNO DE VERANO

ES LA MÚSICA DEL SIGLO

IX             

             y cúbrete                   

  no corras presurosa

 tú también

 domina tus impulsos

 debes acercarte hacia el lugar

 como fantasma

como salteador de caminos

como guerrero que espía tras los cerros

el momento preciso del asalto

debes esperarque nadie conozca tu impaciencia

que no se note tu ansiedad

sécate las lágrimas,

pinta tus manos y tus pies,

no calces sandalias

pero apréstate,

párate como para una fiesta,

como para una boda

que sólo te vea por dentro

tu bienamado,

conserva para él tus galas

y cúbrete

cúbrete.

Mariano  Ibeas 

CUADERNO DE VERANO

ES LA MÚSICA DEL SIGLO

 VIII

Conviene que  evites los saltos     

 mejor los pasos rápidos del peregrino 

 

 aquél , el que esperas,

 no forzará sus pasos

 ni correrá presuroso tras las sombras

aquel, al que deseas,

está a punto de llegar a su destino

no tardará en hacerse presentea

quel, que olvida ya las fatigas

y las penas del camino

está cruzando la línea imaginaria

que le separa de ti

y de su destino

cubre su cara de alegría

y ensancha su sonrisa,

despeja su frente de las dudas

y abre sus brazos

Mariano Ibeas 

CUADERNO DE VERANO

ES LA MÚSICA DEL SIGLO

VII

 

conviene que tus pasos sean consecutivos 

 que no se tuerzan tus caminos

 que la vía siga recta mirando al horizonte

 no mires atrás

 que no sean tus pasos presurosos,

saborea la paz mientras llegan temblando al horizonte

los últimos rayos de la tarde

el fuego te espera

en lo más oscuro del rincón

en la cabaña,

podrás cerrar la puerta

y abandonarte al sueño

sabrás que un amanecer te espera

tras la muerte dulce de los sueños

pero no entres todavía,

inclínate en la puerta

y besa el suelo cuantas veces sea de precepto

y luego,

antes de tomar tu magra cena,

otea el horizonte por si llega el huésped

que premiará tu hospitalidad

y rezará por ti, será tu sombra

mientras viva

Mariano Ibeas 

CUADERNO DEL VERANO

ES LA MÚSICA DEL SIGLO

VI

camines lo que camines 

 te siguen como la sombra,

 no podrás esconderte,

porque nunca podrás alejarte de ti mismo

eres un alud de polvo,

un soplo disuelto en tolvanera

eres uno con la raíz del aire

y la brisa con el tiempo de  reposo te adensa

te amasa con las lluvias

te funde para renacer de nuevo

y ya no serás nunca lo que fuiste

sentirás el vértigo de la nada

y el soplo del vacío

y el desaparecer del tiempo,

no contarás ya las nuevas madrugadas

ni el color batido del ocaso

no serás ya sino que fuiste

y nadie lo escribió

no quedan huellas,

también las desdibujó la lluvia

y las sembró el viento

en los nuevos renglones

del desierto 

Mariano Ibeas 

CUADERNO DE VERANO EXTRA

EXTRA EXTRA

Sin que sirva de precedente y cruzando los dedos, o los pies en la postura del loto,  acabo de conectarme vía Cable /ONO con lo cual el sistema, y la página por ende, espero que vaya más de prisa.

Espero colgar también alguna foto/imágen/gráfico de vez en cuando, pero sin abusar, que esto es una página de letras y yo pertenezco a la "galaxia Guttenberg"; para otras cuestiones,  pertinentes más bien a la "galaxia Mc Luhan", se lo dejo para mis colegas y la generación del "litio/silicio".

Allá ellos con sus medios y sus fines.

Quiero que sea un homenaje a todos aquellos que no han accedido nunca a la página/cuaderno/borrador "DESDELDESVAN" y por lo tanto no me leen.

Ellos se lo pierden.

Un abrazo

 

Mariano Ibeas

CUADERNO DE VERANO

ES LA MÚSICA DEL SIGLO

V  

 refiérete a él con alabanzas 

sabes que tus pasos están señalados en la tierra

el ángel que escribe en el libro

guarda el secreto de tus sendas

pero no podrás huir ni esconderte

no temas

el futuro está en el libro

que se guarda desde la eternidad

y tus pasos están escritos

sobre la superficie de los renglones

de izquierd a derecha

tendida está tu vida

la tabla de tu pecho

guarda los secretos

desde siempre conocidos

el cálamo en tu mano

no duda en la escritura

todo está escrito

está desde siempre

desde antes de antes

y no podrás torcer

ni uno sólo de todos los caminos:

ahí está tu vida.

Mariano Ibeas

CUADERNO DE VERANO

ES LA MÚSICA DEL SIGLO

IV            

      Acógelo en tu pecho

 es el atardecer

 las voces del almuédano

 llegan a tu rostro en llamaradas

 es la hora de lo Alto

no sólo de las bombas

también es la hora del ocaso

el tiempo y el lugar de la plegaria

tómate tu tiempo

cierra al tiempo tus oídos

y tus ojos a la luz

y esconde el miedo

que te paraliza los huesos.

Mariano Ibeas  

CUADERNO DE VERANO

ES LA MÚSICA DEL SIGLO

III

      Acércate      

 Acércate y frota la puerta con tu rostro

 Acércate

 no llames todavía                   

 es más saludable que beses primero el umbral

 reposa un punto en el umbral

 apresta ya tus manos limpias

 no te precipites todavía

ahoga en tu garganta el grito de llamada 

detrás de las lamas de la puerta

no te espera nadie

no hay nadie

volaron los últimos cascotes y

cuando el polvo se depositó en la tierra

no quedaban piedra sobre piedra,

los muros de cemento cedieron

al empuje de las excavadoras

y tu casa es un desierto,

la viruela sucia de los impactos de bala

te recuerda otros días pasados

el ángel exterminador no pasó en vano

señaló con sangre los quicios de las puertas,

no se asoman a las cuencas vacías

de las ventanas los rayos de la tarde

la puerta no es ya ni un refugio ni un reparo

tras del cobertor del sueño

donde se encerraron sueños milenarios

donde se concibió el futurode tu pueblo

fecundo y numeroso como las estrellas del cielo

como las aguas del mar

como las arenas del desierto,

brillan a la luz las últimas ascuas del incendio

y sólo quedan humos y cenizas

y un cadáver que no termina de morir

un olor de destrucción y de carne quemada

polvo y ceniza en el aire

y un sabor acre en el fondo de la garganta.

Mariano Ibeas 

CUADERNO DE VERANO

ES LA MÚSICA DEL SIGLO

II   

 si tuvieras la suerte de ver el Lugar  

no lo has soñado siquiera y ya lo tienes

 dentro de ti como una cápsula

 como pupa incubando alas

 y quisieras volar, llegar, fundirte

 te inclinarías en el polvo

 y besarías con unción la piedra del umbral

y sin embargo te paras en la puerta

levantas con solemnidad las manos

en un gesto que no te distingue de los demás

pero que asegura tu pertenencia de rebaño

las palmas hacia arriba, los ojos entornados

los labios despegados murmurando la plegaria,

de pie como un árbol

         sería recomendable que te inclinaras

 sería preciso que te inclinaras

sumiso como animal de compañía

cuerpo a tierra:__ tu cabeza traza en el aire

el recorrido diario del sol

del cenit al ocaso, y surge de nuevo,

del horizonte al cenit __

y que besaras el polvo

es el fruto de la tierra,

cuando la piedra choca contra la piedra

entrega su cosecha de polvo,

cuando el aire silba tras de las balas

recoge su cosecha de polvo en el cemento

viaja con fragmentos de cal, de arenas y de adobes

y transporta en el ataúd del aire

la semilla de los muertos

son féretros alados que caminan en la raíz del aire

y que no encuentran la paz

si no es en  barro

el barro que se amasa con las cenizas y los huesos

que se amasa con las lágrimas de sangre

que seca al sol

o se cuece en el horno

para renacer de nuevo

masa y cuerpo

lanzado hacia delante

buscando su lugar en el vacío.

Mariano Ibeas 

CUADERNO DE VERANO

ES LA MÚSICA DEL SIGLO 

   Cantata sobre las ruinas

   y los muros del Lugar

sobre los textos de Adonis,

llamado también “le chêne du Liban”,

             

      I

Es la música del siglo

Dondequiera que estéis 

en el Lugar veréis su rostro

Busca un lugar en torno a ti

en él verás su rostro:

es un rostro de niño

apenas salido de la escuela

__ la de la vida y la del hambre __

la de la sangre derramada

en abundancia

para una tierra ahíta y sedienta de sangre,

sangre y polvo

sangre amasada con polvo y piedra

piedra y lodo

vuelan las piedras y en la sombra

se adivina el trazo firme en la mirada

demasiadas horas de odio,

absorbido con la leche y con la sangre

sólo sabe del sabor de las lágrimas

lágrimas sorbidas del rostro de su madre

lágrimas y mocos

y sabor de sangre del primer guantazo

y luego más y más sangre

la de los dientes arrancados de golpe:

la culata del fusil golpea

y las botas militares

se ceban en tu cuerpo

y te recoges sobre el polvo

como en un ovillo, en feto

cobijado en la matriz del aire

te recoges en el dorso de la tierra

como en mano abierta

en el cuenco de la piedra

en la raíz de la vida y de la sangre

y hubieras querido morir esta mañana

pero amanecerás de  nuevo un día más

ebrio del odio y de la sangre.

MARIANO IBEAS

CUADERNO DE VERANO

ADONIS

ADONIS

   Traducción de las citas: Aurelio Asiain                             

 I     

 Antes de que despierte el sol de hoy 

la violeta de nuestra casa 

partió con su valija

y tomó luego el tren del aire 

 

 

Antes de que despierte

en la blanda solicitud del sueño

antes de que el sol        

se acerque al horizonte

antes de que la luz

desde su noche de muerte

surja en la herida del cielo

tengo que conjurar la suerte esquiva

antes que mi vida

juegue su suerte a los dados

tengo que cerrar en los candados 

de mi propia tumba

mi sombra enfebrecida

tengo que tomar el norte

del vuelo circular de los halcones

debo retomar mis decisiones

__ la huella en cruz en la ceniza

encierra las brasas de los últimos tizones __

vuela sin cesar el buitre en su círculo de tiza

y acecha mi carroña

no asoma por el lado del camino

ningún ser vivo

hay polvo revuelto en tolvaneras

y una siembra de terrones

la lluvia se tornó en piedra

y no hay surcos que tracen sus renglones

antes de que el verano venza sus colores

vestiré el uniforme de exilado,

tomaré en silencio mi maleta

y en la raíz del aire

trazaré por fin un signo

de suave despedida.

                              

Mariano Ibeas

Mayo de 2006 ( y no podía imaginarme

lo que de profético

podrían encerrar mis palabras)                                

CUADERNO DE VACACIONES

Entre paréntesis, también

 Palabras robadas a Luis Mateo Díaz,

de quien tomo las palabras y la cita

que cierra el poema:

“el hombre es una isla arrebatada

al río del tiempo” (Luis Mateo Díaz: )

 

 

 Algo se quiebra

al filo de la tarde

en estallido de dolor y grito

relámpago de luz

en la sombra plomiza

odio líquido en la herida

un golpe de muerte

en círculo de abrazos

y al dorso punzante de la helada

un nuevo amanecer

carne temblorosa,

rosada y frágil

el aire resquebraja

a voz en grito

la oscuridad se puebla

esquirlas de luz

y un llanto sordo

en cada esquina

la mañana del adiós

sembró destellos congelados

en las zarzas del jardín,

el polen de hielo

se esparce entre los troncos ateridos

aventados remolinos

llenan los rincones

de los patios,

el rumor en las pisadas

mar de nieve, los ecos

de antiguos extravíos

y naufragios

en el ceño fruncido

tras los visillos

nadie por la calle

la mañana se endurece

en las aristas del sueño

tiembla el despertar…

… el pueblo es una isla.

“el hombre es una isla

arrebatada al río del tiempo”

Por la transcripción:

Mariano Ibeas 

CUADERNO DE VERANO

Puerta trasera

 

 

Balaguer, el viejo dictador,

  sordo y casi ciego, antes de morir,

se hace leer  alguno de sus poemas.

 

 

El viejo patriarca,

 en su laberinto de sombras,

 el ogro comedor de niños,

el padrecito

de  todos los sandominicanos

va a rendir el cuerpo

                            y el alma…

no se sabe ante quién,

el Tiempo, Dios, la Historia

dirán la última palabra,

pero mientras tanto

tiembla en su manos temblorosas

la vieja pluma

de dictar sentencias

de muerte, a ciegas;

sólo queda el recuerdo

y el temblor de una niebla de luz

en sus ojos ciegos:

se despidió de él la luz hace tiempo

sólo queda la lucidez

viva víspera de la muerte,

sordo ya a las aduladoras voces,

ciego ya a las aladas albas frente al mar;

ya no le quedan siquiera las palabras,

huyeron vergonzosas  de sus labios;

no le queda más que el gesto,

un gesto escueto y decidido,

       “traedme el libro,

         mi libro y mis poemas,

         y leedlo despacito”

acunadme como  entonces,

acunadme despacito,

pues soy en verdad,

ante la muerte,

                       un niño.

MARIANO IBEAS

CUADERNO DE VERANO

 “Del nuevo despertar”

 

Ante mí


 

Ante mí…

 en el infinito espacio

 de los días

 que aún son por venir,

que no han llegado,

confío en el papel

__triste legado__

mis dudas, esperanzas

 y alegrías.

No temas por tu voz

ni por tu estado,

no dudes en la senda,

déjate fluir

y  en las orillas

de un río, de una playa,

encontrarás

frente al abismo,

cuatro cosas sencillas,

y un lugar, al fin,

donde descansa

la sombra de ti mismo.


Mariano Ibeas

CUADERNO DE VERANO...

HAY AGUJEROS NEGROS (Y DOS)

 

apenas si me veo

 trasplantado de la paz del lecho

 a la tormenta de la ducha:

se escucha

el bronco aclarar de los conductos

y un manotazo

arranca las legañas de mis sueños.

Todo se conjura contra mí:

Edredones, algodones, bastoncillos

__ guadañas de la Parca__

el grano peleón en el cogote

no cede a mis embates,

combates con las uñas, con la piel,

las pelusillas

__ fecundo ombligo primigenio__

se asientan en todos los rincones;

acepto humores,

vendo, cambio, ofrezco,

derramo por doquier

__ me sobra  vida

            y no es pera a la tumba__

desechos de este cuerpo:

¡saliva!,¡ sangre!,¡ linfa!

Y se te oía por la puerta

entreabierta

mientras te lavabas

y yo pensaba sentencioso:

            “la vida…

sangre,    sudor,

         semen y babas.

Mariano Ibeas

CUADERNO DE VERANO...

 

 

Hay agujeros negros (UNO)

 

 

“Y después de levantarme y acercarme

 al baño, y echar el asco y las entrañas

 por las cañerías y tirar de la cadena se me ocurre

 que es agradable estar vivo y hacer la guerra

 y el amor y este poema, y que el mundo

 bien merece otra mirada”

 Roger Wolfe,

“Días perdidos en los transportes públicos”, 1992

 

 

 

 

Hay agujeros negros

por donde se nos va

a pedacitos la vida,

el desagüe del lavabo,

por ejemplo,

cada mañana recoge su cosecha;

mientras me miro

impasible y triste en el espejo;

los restos de mi cuerpo

en torbellino, no esperan a la muerte,

se van sin más

__ mansa corriente__

desandando el laberinto

por cañerías oscuras y remotas:

apenas sin descanso

veo caer la lluvia celular

en el lavabo,

la nieve sobre el hombro

anuncia atardeceres

y el pelo en el cepillo

se enreda todavía

y hay un claro más 

 en el bosque primitivo;

 

Mariano Ibeas

CUADERNO DE VERANO...

A LA SOMBRA DE LOS DIOSES DE LA GUERRA

Página de una historia secreta de la muerte

 La tierra era sangre mezclada con polen

 la historia se hacía sexo entre sus muslos

 y el tiempo se volvía macho y hembra

 la historia era un riachuelo cuyos días resplandecían

los libros no eran hojas

sino pozos llenos de voces que se apresuraban

hacia caminos que se disputaban los cielos

y él no aprendió nada  

¿acaso consistiría la vida en ignorar y olvidar? 

 

Ali Ahmad Said Ester, llamado ADONIS        

en “Singulares”Linteo Poesía, 2005 

 

NOTA: En estos días de fuego no olvidemos la voz del poeta.

Adonis, nacido en 1930 en la actual Siria, pone su voz para aquellos

que no la tienen, que son silenciados a bombazos en una tierra

elegida por los dioses y mil veces maldita por los hombres.

Dice el autor :"Escribir para destruir la mentira,

para superarla. Sin esto, la palabra y la escritura

no tendrían valor".

CUADERNO DE VERANO...

VERANO (Y TRES)

 

__ en apariencia

 tú nos sobrevuelas__

comer, defecar,

tal vez aparearse

desarmando las paciencias

apenas sin respiro ( un suspiro)

para asimilar el mundo 

                  y sus trabajos

los olores,

los sabores,

los  colores

con mil ojos de metal

sorbiendo los humores a destajo

__ tan humanos

que atan a la tierra

a mis hermanos__

            Si a tu pesar

un manotazo,

un golpe del azar,

un golpe bajo

te siega de raíz,

a tu manera

no habrás viajado en vano,

efímera mosca fugaz,

¡mosca cojonera!

MARIANO IBEAS

DEL CUADERNO DE VERANO...

VERANO (DOS)

cualquier lugar es bueno

 para aparearse y cagar

 y, en feliz aterrizaje,

 a tu medida recreas el paisaje

de la humana geografía:

aquí un valle, allá un lago,

dos fértiles colinas,

cadenas de montañas,

pobladas cordilleras blancas;

una cueva rosada, una caverna

oscura, un torrente, una llanura,

un volcán, una pradera…

tal vez no más

te  espera

para vivir tu esencia,

para volar sin tino,

de aquí para allá

sin rumbo ni destino:

(CONTINUARÁ)

MARIANO IBEAS

DEL CUADERNO DE VERANO...

VERANO (UNO)

Vienes sin llamar

  Homenaje a Roger Wolfe en "Cinco Años de Cama” 

Vienes sin llamar
 y te vas sin despedirte,
veloz, efímera, insaciable,
al aire de mis días soleados
y mis tardes de paz
en las umbría

 no cejas en tu empeño:

los rastros de tu paso

en feroz geometría,

los marcas incansable

sobre el mapa de los sueños;

comer y defecar

en cualquier rincón del globo

__ ictus de ritmo febril__

ligera de equipaje

del suelo al vuelo

en un suspiro

ni un instante dejas de viajar

“del coro al caño,

del caño al coro”

no importa el lugar,

ni la distancia, ni el decoro:

 

(Continuará)

Mariano Ibeas