YO, EL UNO...
Yo, el uno
( dedicado a Charo Martínez Romero...
que lo rescató del olvido )
Yo,
el uno,
el único,
mi otro yo
y mi contario,
en lucha desigual
no consiguen
ponerse de acuerdo.
Mariano Ibeas
Yo, el uno
( dedicado a Charo Martínez Romero...
que lo rescató del olvido )
Yo,
el uno,
el único,
mi otro yo
y mi contario,
en lucha desigual
no consiguen
ponerse de acuerdo.
Mariano Ibeas
No temo el despertar
No temo el despertar
sabiéndote a mi lado,
no temo amanecer
sediento
ni dormir ahíto de esperar
la madrugada.
No quiero ver húmeda tu almohada,
los gritos ahogados en silencio;
no temo despuntar la aurora atrevida.
No quiero desvelar
mi herida en al alborada,
no quisiera romper en brumas
madrugada.
No temo al vacío contra el muro del
tiempo, al hueco y a la nada.
Sólo quisiera vencer
los límites del sueño
y soñar que es verdad
muy de mañana.
Mariano Ibeas
Si sé que estás ahí
Si sé que estás ahí,
al otro lado de mi sueño,
soñaré seguro que te veo,
que escucho tus palabras,
que vivo entre tus labios.
Si siento tu aliento junto a mí
y que respiras,
seguro que viviré despacio
y mi corazón tranquilo
bombeará mi sangre
mansamente.
Si adivino tu llegada
mi sangre, en arroyo,
a borbotones,
golpeará mis sienes
y será el eco de tus pasos.
Vendrás a mí como el amanecer
a poblar mi vida de alegría,
a romper los lazos de las sombras.
Si sé que tus ojos miran
un momento hacia los míos,
me ahogaré despacio
en lo profundo:
será un sueño lento, sosegado
y no tendrá ya despertar.
Mariano Ibeas
(De "Palabras guardadas")
Puertas abiertas...
al campo, a la primavera,
al aire libre,
a la libertad,
a la amistad...
Movera _ Zaragoza
SER LUZ (II)
Contrapoema dedicado a los empleados
de limpieza del Ayto. de Zaragoza.
Me acuerdo de Ángel Guinda...
Y digo:”ahí hay un poema
que me espera:
“Ser luz...”
y enseguida recuerdo la cita:
"Toda la luz del mundo”
ya tengo los comienzos:
“Ser luz...”
y los empleados de la empresa
de limpieza siguen barriendo
en las aceras.
Un cruce de calles en el “Actur”,
en la acera una mancha un tanto sospechosa:
aceite, gasolina, sangre quizás...
el río de automóviles fluye indiferente,
yo paso también
obediente a los semáforos,
y el empleado de Focsa,
un negro de riguroso negro resplandeciente,
con su chaleco reflectante
de seguridad,
hace de forma concienzuda
su trabajo.
Veo que ha cambiado de empresa:
SER LUZ
(SERvicio de
Limpieza Urgente Zaragoza)
... yo sigo mi camino,
y el empleado ¡ay!
siguió barriendo.
NOTA:
El último gusano de luz
es un teléfono con luz fría
en manos de cualquier adolescente...
y ha perdido toda su carga poética.
No tiene cobertura.
Mariano Ibeas
Ser luz (I)
“Toda la luz del mundo”
( Homenaje a Ángel Guinda )
Ser luz
humilde y fría,
un reflejo,
__ por cada estrella que brilla
arriba,
debe haber
una luciérnaga que brilla
abajo entre la hierba__
gusanito de luz,
vagalume,
un fulgor apenas,
y , sin embargo,
te derramas desde dentro
y sueño y sueñas...
¿Con qué sueñan las luciérnagas?
¿ Y los niños... ?
¿Qué sueñan los niños
que capturan la luz
entre las manos?
Un sol pequeño,
un astro secuestrado,
¡ toda la luz del mundo
en una mano !
Mariano Ibeas
Otros fantasmas
El de mi madre, por ejemplo,
Sus viejos cuadernos
De aplicada caligrafía
Y dibujos ingenuos
A lápices de colores…
Olores a humedad
A tiempo muerto y fijado
En la sin par geografía
Del fondo de mapa en la foto escolar
Infancia renacida
Muchos años antes
Antes de que nadie imaginase nada
Ni el futuro siquiera
Antes de la guerra
Y antes del fin
de sus sueños de muchacha…
Antes de su niñez perdida.
Mariano Ibeas
Cardo mariano
"Silybum marianum". Med. protector hepático
Cardo humilde y, sin embargo, cardo,
nardo de nieve y hielo,
y , sin embargo, nardo,
a los pies de la virgen
que amamanta y mece,
extiende su tapiz,
refresca su cansancio;
__ una vía láctea sin final
se lanza
y en estrellas bebe
el néctar de su seno,
dulce y breve __
no llevará las hojas del acanto
al templo vestal, vestido de Afrodita,
no esperará
desnuda sementera;
tan sólo leve,
de su mano virginal
manso durmiente
del sueño del invierno bajo nieve
y en primavera floreal
crece y florece
en alimento verdial
y en eficaz remedio hepático
comparece ante ti, humilde cardo:
cardo de hielo, para los otros, cardo,
cardo de nieve, para vosotros, nardo.
Mariano Ibeas, (de la cosecha de 2002)
Abro la maleta,
la vieja maleta de cartón en el desván
y me saltan a la cara
los fantasmas de la infancia:
__ “ Colegio San Miguel" __
los cuadernos de Historia,
de Literatura ,
de Ciencias Naturales,
de Francés…
Método de Francés.
Dr. Albiñana Goussard,
catedrático del Instituto “Goya” de Zaragoza
Método de Latín “Le Petitmangin”
y un viejo misal del P. Nácar – Colunga…
Todo encerrado en el polvo
y en el silencio roto
por los gorriones y los vencejos.
Todo queda tan lejos
en el espacio y en el tiempo.
Algunos cromos de una colección de cromos,
__ ¿de qué?
__ Ni lo recuerdo.
y todo me parece tan lejano
tan triste
y tan viejo…
El viejo soy yo
y la maleta es el espejo.
Mariano Ibeas
ATRÉVETE A OLVIDARME
Dispara.
Atrévete.
No me resisto.
La vida es la pistola,
el miedo es el gatillo.
Atrévete a olvidarme.
Si te pesa mi amor...
Atrévete
y dispara,
atraviésame el alma por los siglos...
Por la espalda no puedes dispararme.
Nací para mirarte...
Atrévete a olvidarme.
Belén Reyes "Atrévete a olvidarme"
Olifante, Ediciones de Poesía, Zaragoza 2007
En homenaje a Belén Reyes
cuyo libro acaba de presentarse esta tarde.
"Puedo escribir los versos
más tristes esta noche..."
...de noviembre
recordando a Pablo…
Puedo amar
y seguir sufriendo,
pero no puedo dejar
de recordarte.
Puedo vivir sin ti
desgranado los momentos de la noche,
pero no puedo dejar de verte,
durmiendo aquí a mi lado…
Puedo soñar
otra vida, otra existencia,
pero no puedo resolver el nudo
que me ata a ti…
Puedo sentir que respiras
y no puedo acompasarme
contigo,
no sé si puedo seguir viviendo
sin amarte,
no sé si debo
seguir viviendo…
Mariano Ibeas
(De "Palabras guardadas", 2000)
"il mio profilo
in bianco e nero
nel guardarsi intorno
si colora"
De "Autoritratto"
Francesco Fiorentino,
"A passo d’uomo"
“El viejo afilador aparece cada invierno
y su llamada serpentea en el aire”
Carmen Borja
El viejo afilador
no sabe de lluvias,
tan sólo llega
cuando los trigos están floridos
de jébenes y amapolas;
su silbo agrio
se cierne en las laderas
_ apresta presto la rueda,
las piedras de esmeril,
la correa de cuero,
y pisa firme la palanca __
las hoces se declinan,
abandonan espeteras y vigas del desván,
castañetean las zoquetas;
lluvia de herrumbrey óxido de invierno
estalla en el infierno
de centellas de fuego;
ahorma dulce el filo
y un dedo con sigilo
acaricia el corte:
¡buena hoz gallega!
no descansarán,
si la piedra y Dios mediante
respetan los sembríos.
__ ¡Abuela, vengan las tijeras,
los cuchillos de cocina,
el cuchillo capador,
la segureja ...!
__ ¿Ay, hijo mío,
si al tiempo de matanza
regresarás de nuevo....
y el viejo afilador
empuja nuevamente su rueda de rodar,
hilando el filo blanco
y polvoriento,
lentamente,
de la carretera.
Mariano Ibeas
Que no te cuenten cuentos
Que no te cuenten cuentos,
_ ya te lo advirtió León Felipe _
que no se aduerma tu voz
con cuentos
ni mentiras
de esas que dan a manos llenas
o que se sacan con trabajo
del fondo del bolsillo
como moneda de cobre,
como moneda caliente
que adormece la conciencia
y sabe a poco
en el estómago del pobre...
Que no te cuenten cuentos
en medio de la plaza,
ni los pregonen desde el foro
_ mirándote a los ojos, dicen,
leyéndolo en los labios, dicen _
nunca fue tan verdad tanta mentira
derramada
sobre las conciencias dormidas:
mentiras para la guerra,
para la paz, mentiras,
sólo el dolor y la muerte
son verdad.
Que no te cuenten cuentos:
cuenta los muertos y heridos
de las dos orillas,
¡Sólo las víctimas
son de verdad!
Mariano Ibeas
Nombrevilla, Campo Romanos, (Zaragoza )
ºQué pobres, qué tristes...!
"Al fin una certeza: la mentira"
José Luis Piquero
I
¡Qué pobres, qué tristes mis palabras!
He sentido el dolor en mi costado
y el dolor estaba lejos;
he visto el horror presente
y el grito por la muerte
y por la vida derramada
y yo estaba lejos.
He buscado palabras
__ mis palabras __
para declarar lo que siento
y las palabras rebotan
como las piedras
contra el muro,
como pelotas golpean
en las paredes del cerebro,
no hay palabras:
intento masticar una palabra
y me la trago dentro.
¡Qué pobres, qué tristes las palabras!
Busco respuestas
y encuentro más y más preguntas
que resuenan como un eco:
¿quién?, ¿qué?, ¿por qué?
¿para qué?__ qui prodest __
me responde el vacío
y el silencio de la muerte.
He buscado mis lágrimas,
y mis ojos están secos,
y no puedo llorar ni gritar
desde tan lejos.
He buscado otra voz,
otra mirada de frente:
nadie me responde,
las miradas se cruzan en silencio
y callan.
Hay un silencio de vida detenida
__ de muerte presentida__
miles de voces en la calle
callan,
de vez en cuando aplauden
y por no poder decir
no dicen nada.
Mariano Ibeas
A los que dejaron su vida en la carretera,
in memoriam.
La luna bebe
del plato de los charcos,
la lluvia fue fresca y generosa,
en el aire reposa
el brillo de la tarde
y ya no arde
el fuego en el hogar
no hay lugar
para la pena
que fue dolor y rabia
el delito y la condena
de vivir
en sombra...
y de morir
¡qué pena!
arrojado del asfalto
a la cuneta.
Mariano Ibeas
Si tú no estás…
Si tú no estás,
busco tu sombra en el vacío.
Si tú no ríes,
oigo tu risa entre los pinos.
Si no me miras,
me siento traspasado,
transparente…,
siento sin cesar tus pasos
en eco entre mis sueños.
Despierto en tus silencios,
grito entre tus labios,
entiendo que es lo mismo
esperar que olvidar,
sentir que crear,
odiar que amar…
Vuelvo a mirar despacio…
y sorprendo tu vacío,
y ya no estás.
Mariano Ibeas
(De "Palabras guardadas")
Pronominal…
Tu nombre
es un pronombre.
Tú ;
eres Tú,
sólo tú, simplemente.
Yo, ensimismado,
busco mi mismo sino,
sí y no,
sí o no,
tú y yo
solamente;
sólo al ritmo loco
del dos por dos…
dos por uno,
no, siempre dos;
todo del todo
del uno al yo
y al tú,
tu nombre
es un pronombre,
eres Tú.
(Mariano Ibeas De "Palabras guardadas")