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DESDELDESVAN

SEVEN LOFT...

SEVEN LOFT...

La velada se prometía como concurrida pero llegada la hora, la expectativa hizo trizas las previsiones porque la cantidad de amigos que acudieron a darnos su apoyo y compañía excedió casi la capacidad real del espacio. Ni que decir tiene que el tirón de los artistas miembros de SEVEN LOFT no podía proporcionar otro resultado, de manera que desde aquí: ¡Gracias! ¡ Gracias a todos!
El conjunto visual que ofrece la exposición permite un recorrido estéticamente ameno y artísticamente valioso pues cada artista ha sacado de su chistera el conejo de la sorpresa y el montaje, lejos de desentonar, emulsiona la sabia esencia de su probada profesionalidad para conseguir que la mirada recorra, en instantes, la evolución del arte contemporáneo en un plano armónico y sinérgico.
Tuvimos la ocasión de charlar con amigos, familiares, artistas y gente de la Cultura. Con riesgo de olvidarme de muchos mencionaré a Manolo Medrano y Mª Antonia Diaz, arqueologos y a su vez Concejal del Ayuntamiento, el erudito y escritor Jose Luis Aramendía, los poetas y literatos Pilar Aguarón, Inma Marqueta, Miguel A. Marín Uriol, el fotógrafo y cura Teo Félix, los artistas Debora Quell, Julia y Cori Reig, Carmen Inchausta del Premio Ahora, Eduardo Salavera, Eduardo Cebollada, Margó Venegas, Carmelo Rebullida, Lalo Cruces, Miguel Sanza, Amparo Baró, el profesor y director de Instituto, Hipólito Rojo, viejo amigo y compañero de estudios en nuestra juventud, Rosa Samper, del Club social de Ayto. varias miembros de A.S.P.A., con su presidenta Lola Berga a la cabeza, Victor Civera, coleccionista y antiguo galerista, miembros de la A.A.P.G. arropando a su presidenta  Mariela Gª Vives y al resto de los protagonistas de la muestra. Familiares y amigos varios. Gracias a la gestión de Mariela asistió un equipo de Heraldo que al día siguiente, miércoles, publicó un interesante reportaje sobre el acto.
Para quien quiera visitarla, podrá hacerlo hasta el 5 de febrero próximo, en horario de 10 a 21, todos los días laborables.
E.Mateo. Coordinador.
fotos de Teo Félix, Miguel Sanza y E.Mateo

http://eugeniomateo.blogspot.com/2011/01/cronica-de-una-inauguracion-seven-loft.html

CONVOCATORIAS... IV

CONVOCATORIAS... IV

Daniel Gascón (Zaragoza, 1981) estudió Filología Inglesa y Filología Hispánica. Ha publicado los libros de relatos La edad del pavo (Xordica, 2001) y El fumador pasivo (Xordica, 2005). Sus cuentos han sido seleccionados en las antologías Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual y Pequeñas resistencias 5. Es coguionista de la película de Jonás Trueba Todas las canciones hablan de mí. Colabora en Letras libres y en el suplemento Artes & Letras de Heraldo de Aragón. Mantiene el blog danielgascon.blogia.com.

Daniel Gascón ha sido elegido Nuevo Talento Fnac para este mes de enero. A continuación os facilitamos las fechas de presentación del libro: Daniel Gascón "La vida cotidiana" Alfabia

Del blog de Antón Castro:

http://antoncastro.blogia.com/

CONVOCATORIAS (III)

CONVOCATORIAS (III)

ÉSTE ES GUINDO Y ESTO ES GUINDA,

o al revés.

 Se anuncia la aparición de un libro nuevo de Ángel Guinda "ESPECTRAL" de Olifante, Ediciones de Poesía... seguramente una nueva sorpresa bien personal del poeta. Desde el blog de Antón Castro:

 http://antoncastro.blogia.com/

tomo estas palabras, del propio autor, que lo anuncia:

"SOY agua, tierra, barro, niebla, sol. Latigazo y éxtasis. Soy electricidad, nitrógeno, carbono, oxígeno, hidrógeno. Sangre, músculo, hueso. Pensamiento. Anhídrido carbónico. Soy lo que ingiero y lo que me devora. Magnesio, hierro, calcio, litio, potasio, fósforo. Soy proyectil, detonación, escudo. Vuelo, raíz. Soy guindo, soy gorrión, soy halcón, soy avestruz. Soy esponja y granito. Puerta, ventana, arco, flecha, diana, desviación. Lo veloz y lo inmóvil. Soy transparencia y soy opacidad. Visible e invisible. Lo clonado y lo único. Soy envase y fluido, energía y espíritu, contención y derroche. Vehículo, camino, cumbre, sima. Cifra y clave sellada. Constancia, oscilación. Soy gallina y soy zorro. Soy lo que soy y soy lo que no soy. Víscera. Conmoción. Caducidad y ansia de infinito."

Y estas otras:

"¡PARA SABER QUIÉN SOY comienzo a dialogar con mis fantasmas! ¿Dónde está el trillo que ralló el temblor? ¿Dónde los fuegos fatuos de la infancia? ¿De qué eran clave las chispas espaciales? Peonza de mi fiebre. Yo levitaba a pulmón abierto, en espiral, como avionetas de papel, gaviotas, migas, volutas, polvo de clarión. Y cuando estaba a punto de estrellarme, héroes de otros mundos, con su despliegue de alas, me salvaban. ¡Eran ángeles! ¡Yo los he visto, porque me han mirado!"

Y finalmente:

"DE NIÑO YO VEÍA EN ZARAGOZA rinocerontes con cabeza de hombre, hombres con cabeza de pistola, hombres con cabeza de falo, hombres con cabeza de copón, hombres con cabeza de mardano, con cabeza de buey, de jíbaro; hombres cabezones, cabezudos, hombres con la cabeza en los pies. Ovejas con cabeza de mujer, mujeres con cabeza de cuna, mujeres con cabeza de cierva, mujeres con cabeza de fogón, mujeres con cabeza de basílica, con cabeza de virgen, de holocausto; mujeres con cabeza de piedad, mujeres con la cabeza entre las manos. Manadas de mujeres y de hombres con cabeza sin ojos, boca, orejas, nariz. Hombres y mujeres sin cabeza. Y cabezas rodando por las calles."

NOTA: La imagen corresponde a una exposición de Isabel Biscarri " Esto es un libro" de la Biblioteca de Aragón, también tomada del mismo blog.

CONVOCATORIAS (II)

CONVOCATORIAS (II)

El día 12 de enero a las 19 horas

se presenta en la FNAC de Zaragoza de Plaza de España,

el poemario "El Edén de Eros" de Amparo Sanz Abenia,

lo presentará el poeta Fran Picón, colabora la Asociación Literaria Rey Fernando de Aragón;

recitan poemas  Carmen Aliaga, Maria Otal y  Luis Trébol.
El poemario ha sido prologado por Ángel Guinda, y contiene reseña de Xulio Valcárcel.

Al terminar la presentación todos los asistentes tomaremos un vino.
 
Estáis todos invitados.

CONVOCATORIAS (I)

CONVOCATORIAS (I)

Nos complace invitarle a la inauguración de la exposición del 
    
GRUPO SEVEN LOFT
 
Carmen Casas
Isabel Falcón
Mariela Garcia Vives
Juan C. Laporta
Mercedes Lopez Ramiro
Josefina Paricio
Antonio Royo
 
Que tendrá lugar el proximo martes 11 a las 19,30  en
 Espacio Cultural Adolfo Domínguez
c.c. puerta cinegia.  coso 35
 
 Les esperamos en esta interesante muestra de la nueva  programación para el 2011
 
 
Eugenio Mateo Otto
Coordinador E.C.A.D

DESDE CUBA... CON YOANI

DESDE CUBA... CON YOANI

DESPIDOS Y DESPEDIDAS

Era abogada en una empresa de Camagüey, hasta que el día de los Reyes magos le entregaron no un regalo sino el acta de su despido. Descorazonada, se llevó a casa el vaso plástico con el que tomaba agua en el trabajo y aquella planta de hojas pequeñas que adornaba su buró. En un primer momento, no supo cómo contarle al marido que ya no tenía empleo, ni siquiera llamó a sus padres para decirles que a su “niña” la habían dejado fuera con el nuevo reordenamiento laboral. Soportó y calló mientras comía en la noche y el noticiero nacional hablaba con optimismo sobre el nuevo camino para lograr la eficiencia. Sólo acostada y en la penumbra de la habitación, le explicó a él que no pusiera el reloj despertador, porque al otro día no tendría que levantarse temprano. Su nueva vida, sin trabajo, había comenzado.

Después de recortar la plantilla, el administrador de aquel centro camagüeyano contrató los servicios de un bufete colectivo para que lleve los temas legales. Si antes la solícita abogada se ocupaba de todo el papeleo jurídico por sólo 500 pesos mensuales (menos de 25 USD), ahora la empresa debe abonar unos 2 000 pesos para recibir la asistencia desde una institución externa. La aritmética atormenta a la jurista desempleada, pues ni siquiera le queda el consuelo de que su despido sirvió para hacer más rentable la empresa. Para colmo, los empleados más confiables políticamente o más cercanos en amistad al director se quedaron en sus puestos. Lograron salir airosos declarando sus ineficaces plazas de burócratas como si en realidad estuvieran directamente vinculadas a la producción. De ahí que el secretario general del PCC aparezca ahora –ante los ojos de los posibles inspectores– como si fuera tornero, cuando todos saben que vegeta detrás de una mesa llena de documentos atrasados y amarillentos.

Sin embargo, lo que más angustia a esta mujer que ha caído en el paro no es el futuro de su empleador estatal, sino el rumbo que su vida personal tomará. Nunca ha hecho otra cosa que llenar actas, componer contratos, enmendar declaraciones. Sus diecisiete años de vida profesional los apostó a trabajar para ese patrón gubernamental que hoy la ha dejado en la calle. No sabe nada de peluquería, ni de las artes de una manicura como para abrir su propio salón de belleza; apenas si ha aprendido a manejar una computadora y no habla ningún otro idioma. Tampoco tiene un capital inicial para abrir una cafetería o invertir en la crianza de cerdos; lo único que se le da bien es analizar decretos de leyes, encontrar los intersticios en los artículos jurídicos. En el caso de ella, el despido es la despedida de su vida laboral, el regreso al fogón, la dependencia al hombre que todavía conserva su empleo; es el silencio perenne de aquel reloj que antes sonaba a las seis de la mañana.

NOTA: Esto ocurre en Cuba... y aquí y en París...

La foto es también del mismo blog.

Ver más entradas en el blog de Yoani Sánchez:

http://www.desdecuba.com/generaciony/

 

ELKARTROPIAK ( Y... XII)

ELKARTROPIAK ( Y... XII)

Tu bebé (2)

             Este es tu mundo, un mundo en el que la corteza sí que importa, es una y te la dieron desde el principio, “cuídala, te dijeron” como un huevo frágil, te dijeron, cuidado,  no lo rompas... y así hasta la tumba, hasta que ruede como el cráneo de Yorick en las manos de Hamlet...                  

            Cuando te asomaste a la tumba abierta, viste también otro cráneo desnudo y vacío, el resto  era sólo  humus, y antes gusanos, y antes materia gris y antes el motor del pensamiento y antes... huevo. El huevo primitivo, liso y desnudo te dio lástima, y quisiste vestirlo de corteza, desde fuera.

            Todo está en tus manos, y fuiste añadiendo tierra y barro, le abriste la boca incluso y esbozaba una sonrisa, y los ojos ciegos que no sabían mirar hacia fuera, miraban hacia dentro, con un aire misterioso y siniestro, no quisiste cuencas vacías y le dotaste de párpados, cejas, le dibujaste pestañas, incluso.

             No estabas satisfecho y, __como cuenta una leyenda __ a punto de gritarle ¡Habla! y  asestarle un martillazo, te diste cuenta de que no tenía oído, que no podía oírte, que incluso los pabellones de las orejas no eran capaces de admitir el mínimo eco, ninguna vibración,  incluso que su nariz incipiente no podía recoger tampoco en las fosas nasales la humedad del barro y el aroma de la tierra, te diste cuenta que ni la piel ni la corteza podían responder al tacto de tus manos, que no podría nunca articular palabra…

            Y te sentiste derrotado; tu bebé, tu criatura no sería nunca viable, no podría llegar a término. No sabemos lo que ocurrió entonces en tu cabeza, pero te oímos decir palabrotas, te vimos golpear y patear el suelo con fuerza.

Mariano Ibeas ("Veinte modelos de escultura para armar")

NOTA: La imagen del autor,  J.Ángel Lasa, corresponde al lugar de  la exposición "Elkartropiak", el día 27 de diciembre de 2010, en el Centro Cultural Aiete, San Sebastián.

 

 

ELKARTROPIAK (XI)

ELKARTROPIAK (XI)

Tu bebé (1)

                                            *

                             “Llora y di palabrotas, patalea con fuerza, porque la superficie de la tierra es solo una corteza...”

                    Pero también tu cráneo es una corteza, un puñado de placas sueltas, un conjunto de huesos finamente soldados como en una cremallera, un conjunto de placas tectónicas que flotan sobre el magma frágil de tu cerebro y no sabemos si termina de estar soldado o es  un conjunto flexible y dúctil como el de un niño, no sabemos si los huesos están consolidados, si todavía quedan por cerrar algunas fontanelas, si las calcificaciones necesarias le confieren la suficiente dureza, si las uniones soldadas son fiables, si entre los intersticios, además de la conjuntiva y el material de soldadura, quedan algunos poros, o restos de la oxidación o de la cascarilla, o de la soldadura, o restos de otros restos...

                    “Estos huesos, unidos entre sí por suturas, con una estrecha y sólida imbricación, en el recién nacido, estas suturas no están cerradas, quedando entre ellas espacios membranosos, no osificados “las fontanelas”.

                    No lo sabemos bien, ni nos das permiso para penetrar en tu cerebro, para invadirlo con instrumentos de cirugía __ no invasiva, ni violenta por supuesto __, no una trepanación, ni una radiografía ni un barrido, o un TAC, no, simplemente tu propio testimonio.            

Tu cráneo, el cráneo de un bebé, a flote sobre el magma, difuso y confuso, circunvolucionado, ordenación del caos, sede de la anarquía, del desorden y de la confusión de las ideas, un reducto de magma primigenio, de materia incandescente, del fuego y las llamas del infierno.

Mariano Ibeas ("Veinte modelos de escultura para armar")

NOTA: La imagen del montaje de J.Ángel Lasa, corresponde a la exposición "Elkartropiak", Centro Cultural Aiete, San Sebastián.

ELKARTROPIAK (X)

ELKARTROPIAK (X)

Kyoto

                    Sería fácil reducir el mar a un lago de petróleo pestilente; sería suficiente con abrir todas las espitas; hay petróleo suficiente para eso. Incluso se le podría pegar fuego y transformar así la superficie de la tierra en una enorme antorcha visible desde la luna.

                   Podrían colocarse neumáticos usados en el fondo de los mares, realizar barreras de coral y goma negra en torno a los continentes; hay suficientes neumáticos usados para eso, y también para sujetar la tierra a cualquier otro planeta, como si fuese una bola de condenado a trabajos forzados…

                    Sin embargo quiso construirse un arca, una nueva arca de Noé, hecha de latas de aceite y de petróleo, una nave vistosa con latas de todos los colores, todos los logotipos, las marcas y los nombres de las multinacionales que enlatan los derivados del petróleo, los lubricantes, los disolventes, los  fabricantes de automóviles, los mensajeros del CO2…

                    La construyó en forma de globo, y no quiso introducir en ella ningún animal  de ninguna especie. Esperó un tiempo, pensando que no tardaría mucho tiempo en llegar el nuevo diluvio. Abrió una puerta y se encerró en la esfera  una vez construida. Los que pasan por delante preguntan de forma  invariable:

 __ ¿Y se está cómodo ahí dentro?

                   Él responde también con otra pregunta:

__ ¿Y se está cómodo ahí afuera?

                     De vez en cuando, como Diógenes, pide que no se paren delante de la puerta, que no le quiten el sol.

 

Mariano Ibeas ("Veinte modelos de escultura para armar")

NOTA: La imagen del montaje de J.Ángel Lasa, corresponde a la exposición "Elkartropiak", Centro Cultural Aiete, San Sebastián.

 

ELKARTROPIAK (IX)

ELKARTROPIAK (IX)

Tuviera ella un caballo

                                                *

                   “Si en lugar de nariz tuviera ella un caballo…”

                   Sólo disponía de un cuchillo, tomó un trozo de corteza de pino y comenzó a esculpir lo que le pareció un muñeco, luego otro y otro. Su hermana le miraba con envidia y le pidió que le hiciese un caballo.

                    Luego pensó en una barca, vació un pequeño tronco y con un trozo de papel fabricó una vela, la fijó en un mástil y consiguió llevarlo flotando, guiándolo con un palito a lo largo del arroyo; chocaba contra las piedras,  pero pudo transportar cómodamente uno de sus muñecos…

                   Más tarde se fijó en las barcas…

          “las barcas de dos en dos,

         como sandalias del viento

         puestas a secar al sol”        

                            (Manuel Altolaguirre “Las islas invitadas”)

                    Le dieron lástima las barcas semihundidas en el agua sucia del puerto, algunas arrumbadas en la orilla, acodadas a las rocas, volcadas en la arena, las quillas en el aire, comidas del orín y de la sal, desfondadas, rotas las cuadernas, roída la borda por el roce de los remos y las cuerdas de amarre, apenas superpuestas cien capas de pintura…

                    Y decidió que era necesario colocarlas de pie, darles una dignidad hierática de viejas estatuas y se aplicó de firme a la tarea…

                   Aguantó como pudo las risas y los guiños de  los viejos pescadores, los que necesitan día a día el aire del mar, y el gusto de  la sal y el olor de las algas podridas en las redes del paseo del puerto…

                                               **

                   Comenzó con un viejo chinchorro, y no fue tarea fácil ponerlo de pie… la popa forma un ángulo inclinado respecto de la vertical, hizo un nuevo esfuerzo aprovechando un hueco en la arena pero se le derrumbó como castillo de naipes, completamente descuadernado.

                   Pero no se dio por vencido y lo intentó de nuevo, con la siguiente tuvo algo más de suerte, consiguió tras duros esfuerzos colocar de pie la vieja carcasa; esfuerzo inútil, la barca se partió en dos  a lo largo de la quilla como una raja de melón

                   Entonces decidió que era eso lo que andaba buscando; era un problema de orientación; el destino de las viejas barcas era el regreso al bosque, el retorno al árbol, la vuelta de la materia, de la madera a sus orígenes, al árbol primitivo.

                   Y en la orilla de la playa empezó a crecer un bosque, un verdadero bosque de barcas, las quillas apuntadas al norte, esperando un ligero viento que les permitiese hinchar las velas y tomar el largo…

                   Sólo entonces se sintió satisfecho y se sentó a contemplarlas;  pensó en su hermana:

          “¡Si ella tuviera un caballo!”

                  

Mariano Ibeas ("Veinte modelos de escultura para armar")

NOTA: La imagen del montaje de J.Ángel Lasa, corresponde a la exposición "Elkartropiak", Centro Cultural Aiete, San Sebastián.

ELKARTROPIAK (VIII)

ELKARTROPIAK (VIII)

 Interrogatorio desnudo

        

         __ ¿Mataste a alguien, o simplemente sucedió?

         __ ¿Y para qué tantas escaleras?

__ ¿Trepó por la escalera?

__  ¿Cavaste un agujero, te metiste dentro y esperaste tu objetivo?

__ ¿A dónde te lleva una escalera sin peldaños?

__ ¿Qué pretendes alcanzar con semejante escalera?

__ ¿Eres zurdo o diestro?

__ ¿Pretendías  subir o bajar?

__ ¿Usaste uno de Bellota, un Wolf, un Stihl, un Oregón  o un Altuna?

__ Un simple serrucho manual, mis brazos son fuertes, nada de motores ni de innovaciones técnicas.

__ ¿Por qué serraste los peldaños?

__ ¿Después de cometer el crimen,  qué hiciste luego con la sierra?

__ ¿Después de consumado, te pusiste de rodillas junto al cuerpo y le diste  la vuelta?

__ Me daba miedo el silencio en la noche.

__ La noche era demasiado grande, me pareció inmensa,  y después, no podía dejar de mirar al cielo.

__ ¿No podías haberla serrado como Dios manda?

__ ¿Y qué manda Dios en este caso?

         __ ¿Y cómo haces para que se mantenga enhiesta?

         __ El que trepa se encuentra dividido, no sabe si sube a derecha o a izquierda.

         __ La escalera se escinde, cada banzo pesa en su raíz y queda en el aire, el aire es lo que trepa por la escalera abierta.

Mariano Ibeas ("Veinte modelos de escultura para armar")

NOTA: La imagen del montaje de J.Ángel Lasa, corresponde a la exposición "Elkartropiak", Centro Cultural Aiete, San Sebastián.


 

ELKARTROPIAK (VII)

ELKARTROPIAK (VII)

V.- Los paisajes que atraviesan

             ( Y... tres)***

 A partir de aquí, paso a paso, comienza la disgregación, la degradación  y la descomposición. El arte da paso a la literatura, a la teoría, al trato mercantil,  al comercio y, con suerte,  a la comunión entre el autor/creador/oficiante/ y los fieles/comulgantes, clientes/ compradores/consumidores; algunos de los actores oficiantes, sellan un pacto o firman un contrato y algunas de las piezas cambian de destino y ocupan otros paisajes: un museo de nueva creación, una galería de arte, un restaurante, una sala de juntas, el salón de una casa particular, un fondo de reserva, una inversión rentable…

El resto, una vez concluida la exposición y embaladas las piezas con algo menos de cuidado, regresan al taller, al último paisaje, al reino de las sombras: es de nuevo “el tanatorio” o la muerte lenta, un tributo al olvido, a la desintegración, a la rueda de las reencarnaciones  y al círculo de la existencia; quizás la auténtica tragedia sería  la no consumación de los tiempos y la muerte eterna.

Mariano Ibeas ("Veinte modelos de escultura para armar")

NOTA: La imagen del montaje de J.Ángel Lasa, corresponde a la exposición "Elkartropiak", Centro Cultural Aiete, San Sebastián.

ELKARTROPIAK (VI)

ELKARTROPIAK (VI)

  V.- Los paisajes que atraviesan

       (Dos) **

                   Están listos ya para su viaje definitivo, embaladas primorosamente y con sumo cuidado, hacia una galería de arte; una vez allí de nuevo colocados, situados, colgados o tendidos, separados, alineados, amontonados, iluminados… ordenados según un plan preconcebido, un determinado criterio de orden urdido en la mente del creador… hacia una nueva “hierofanía” en la que el espacio confinado deviene templo y un espacio sagrado para la liturgia y la ceremonia de lo que llaman arte… una transubstanciación: de la mente del creador a la materia creada y de ésta a la del espectador que la hace suya, que la asimila en una comunión posible o imposible.

                   Éste es el nuevo paisaje, el del  “vernissage”, el de la liturgia y el de la consagración, la liturgia de la voz y la palabra, la de los visitantes y los críticos, los mirones, los curiosos, los que se refugian de la lluvia, del frío o del calor, los que ven y se dejan ver,  los marchantes y los posibles compradores, el la liturgia de la  voz y la palabra, de las imágenes y las reseñas de los periódicos, los folletos y los medios de comunicación.

Mariano Ibeas ("Veinte modelos de escultura para armar")

NOTA: La imagen del montaje de J.Ángel Lasa, corresponde a la exposición "Elkartropiak", Centro Cultural Aiete, San Sebastián.

ELKARTROPIAK (V)

ELKARTROPIAK (V)

V.- Los paisajes que atraviesan

                    Los paisajes que atraviesan miden su existencia. Son raíz, tronco, ramas,  hojas, y atraviesan numerosos inviernos, primaveras… hasta que cambian de posición.

                   Del eje vertical __ geotropía __ pasan a otros planos laterales en busca del sol__ fototropía__ y un buen día reciben el mordisco de los dientes de la sierra; primero dirigen su existencia hacia horizontes nuevos: el nuevo azote, pero no del viento, el arrastre, pero no del agua, la pérdida de la materia, pero no del otoño,  que determina un viaje desconocido hasta ahora.

                   Abocados a nuevos paisajes móviles y cambiantes, en el tráfago y el ruido del transporte, tras un viaje corto y frenético, terminan en el suelo del almacén de secado o arrumbados en el taller recogiendo el aire cerrado, el polvo y el paso de los días, protegidos del viento y de la lluvia por un dosel nuevo…

                    La savia no circula ya, apenas fluye por las heridas abiertas, rezuma y gotea en los cortes de la sierra;  pierden agua, la elasticidad de las células se torna en una celulosa muerta, la lignina se endurece, el corcho de las células muertas de la corteza se resquebraja y se desprende, algunos insectos xilófagos intentan la penetración, la puesta de huevos, los hongos aprovechan las últimas humedades y algunos líquenes prosperan todavía.

                   Pero eso será por poco tiempo; con unos nuevos cortes, limados de escofina, o abrasivos de radial terminan perdiendo la corteza, están desnudos, ya no son árbol ya, o tronco o rama, son materia / madera, un nuevo paisaje duro y desconocido.

                   Sometidos a un baño de imprimación, de antixilófagos, alisados con masa plástica, emplaste o masilla, limados de nuevo, lijados o cubiertos de  pintura , de varias capas de pintura, de pintura mate o brillante, de pintura de colores, de pintura de carrocería de automóvil … son otros ya, “artefactos” ajenos al paisaje, objetos incluidos en un nuevo espacio aún por determinar.

              

 

Mariano Ibeas ("Veinte modelos de escultura para armar")

NOTA: La imagen del montaje de J.Ángel Lasa, corresponde a la exposición "Elkartropiak", Centro Cultural Aiete, San Sebastián.

 

ELKARTROPIAK (IV)

ELKARTROPIAK (IV)

IV.- Me prohíben detenerme

          De pasada contempla los últimos edificios de la ciudad, un polígono industrial, una larga tapia que encierra cultivos de invernadero y un rótulo imposible, desmesurado, una pintada que recorre buena parte de la pared con una sola palabra: “acontracorriente”.

         Recordaba vagamente una historia de años atrás, años de lucha ingenua contra el sistema, de asambleas clandestinas, de largas sesiones de discusión política en medio del humo y el vino barato de las tabernas, las noches de confección de boletines y octavillas a golpe de “vietnamita”, el tiempo de las carreras ante los “grises”... y también los amigos y compañeros encerrados en la jefatura durante días.

                   Muchas horas de quemarse las pestañas con los cyclostil de la Gestetner, con la impresora de alcohol, muchos ejercicios de entrenamiento en la lectura inversa o especular y sobre todo la habilidad para la lectura o las interpretaciones “entre líneas”.

         El tren seguía su rodar; volvió al libro de lectura: Erri de Luca, “Montedidio”. En una esquina del marcador de páginas escribió  de forma mecánica la pintada de la tapia y la leyó al revés: “etneirrocartnoca”.

         No le decía nada y regresó a la lectura.

         Días más tarde en el taller intentó ordenar unos  fragmentos de madera, ramas de haya pintados de azul intenso, brillante…;  poco a poco empezó a situarlos como una línea de caracteres de escritura, a colocarlos de izquierda a derecha, de derecha a izquierda.

         Eran en total dieciséis fragmentos, una línea apenas, una caja de composición de imprenta en la que se alineaban unos signos de escritura, unas letras que podían constituir palabras, una frase ordenada y  coherente que podía leerse con facilidad.

         No eran caracteres de imprenta, sin embargo,  pero poco a poco las formas se fueron imponiendo; sobre el suelo de cemento terminó leyendo claramente y sin dudar “ACONTRACORRIENTE”.

Mariano Ibeas ("Veinte modelos de escultura para armar")

NOTA: La imagen del montaje de J.Ángel Lasa, corresponde a la exposición "Elkartropiak", Centro Cultural Aiete, San Sebastián.

y RAMÓN BUENAVENTURA NOS DESEA ...

y RAMÓN BUENAVENTURA NOS DESEA ...




http://www.eListas.net/foro/ramonbuenaventura


EL BLOG CUMPLE CINCO AÑOS...

EL BLOG CUMPLE CINCO AÑOS...

Y parece que fue ayer... cuando escribía lo siguiente:

Declaración I

A partir de ahora,

señoras y señores,

dejaré de desnudarme:

ante ustedes...

¡un muñeco, un figurante!

No seré extraño ni extranjero,

seré un semejante,

y ustedes serán cómplices,

hipócritas conmigo.

Haremos como si

sin llamarnos a engaño,

porque ustedes y yo

sabemos

que sigue la tramoya

de la antigua farsa,

el trampantojo,

la trampa y el cartón...

no nos llamamos a engaño.

El poeta ya no se deja

la piel en los papeles,

el poeta está desdoblado

de sí mismo,

maneja los hilos

en las sombras

se disfraza

de payaso

o saltimbanqui,

o, mejor dicho,

ni se esconde ya siquiera;

se deja ver

y deja en el aire

la traza, el cañamazo...

la urdimbre

y la hilaza están presentes

en sus sedas;

tan sólo, alguna vez,

el poeta ejecuta sus

saltos mortales

en vivo y en directo,

pero no le va la vida en ello.

El poeta

es también

mortal de necesidad

declarado...

y no arriesga nada,

no se arriesga,

no pone nada en juego,

juega con ustedes...

el poeta payaso

¡que salga!

¡que empiece!

                        Mariano Ibeas

 NOTA: La imagen corresponde a la exposición de José Ángel Lasa, "Elkartropiak"

ELKARTROPIAK III

ELKARTROPIAK III

VII.- Naturaleza muerta

                     Huele a cuero el aire, a cuero quemado,  a cuero de caballo o de vaca,  o de cabra, cuero sin curtir, cuero relleno de caballo o de  vaca o de cabra, cuero de caballo joven, de potro o de ternero, o  de vaca joven quemada en el monte entre carballos  y eucaliptos … montes de granito de la España ácida, ácida y amarga, de la España húmeda, de la España irredenta de la del viento del noreste, o del sur que nos trae la muerte, el soplo de la España seca  y árida, que concita a la muerte y a la orgía del fuego y las cenizas como una maldición atávica que ataca a la hora de la siesta y que no da tregua, como una maldición bíblica y recurrente a un paso de la  nada, naturaleza viva olor de muerte, naturaleza muerta.

                   Huyen los insectos, sus corazas de quitina no les salvan de la muerte, estallan como fritos de sartén, los roedores que encontraban su refugio en los huecos y las cuevas ven sus guaridas convertidas en hornos de panadería, bajo las piedras los reptiles aguantan hasta que el infierno pasa, los que deciden huir apenas consiguen un inicio en su carrera, los pájaros, como alcanzados por el rayo, descienden bajo el fuego rompiendo la densidad del aire y caen como plomos, no se  ven  los anfibios, ni siquiera el agua o el barro de las charcas, ahora cuarteado como pieles de lagarto, les brinda protección; bajo la piel, las  plumas o las escamas el olor a muerte se adensa; estallan las piedras, crepitan las piñas de los pinos dispersando las semillas… estalla el aire, se rompe la piedra…

                   Es la piel, la piel de la tierra, la tierra que se quema, que sufre como un cuerpo quemaduras de segundo o de tercer grado; y cuando las quemaduras superan una determinada proporción de la superficie del cuerpo, todos los doctores dicen que la vida es imposible, que cualquier cuerpo vivo estará abocado inevitablemente a la muerte, será un cuerpo muerto, una naturaleza muerta,  una Tierra muerta.

Mariano Ibeas

NOTA:

La foto, tomada el lunes 11-12-2010, corresponde a la exposición de José Ángel Lasa, "Elkartropiak" en el Centro de Cultura de Ayete, "Aiete Kultur Etxea" , en San Sebastián.

 

 

POR EL RÍO ARLANZÓN... EN BURGOS

POR EL RÍO ARLANZÓN... EN BURGOS

FELIZ NAVIDAD... A TODOS

FELIZ NAVIDAD... A TODOS

EL  OLENTXERO

 

Se despertó despacio, se incorporó a duras penas, se sacudió de un manotazo la nieve que le cubría la cara y le nublaba la vista y sintió un fuerte dolor de cabeza, una extraña sensación y el acre sabor de la madera; se rascó con parsimonia el colodrillo por debajo del gorro rojo de lana, miró alrededor e insistió de nuevo como frente a un espejo, explorando todo su corpachón con manos torpes..., se quitó las manoplas, y comprendió que algo no encajaba ni en el paisaje alrededor, ni en su cabeza: tenía un chichón considerable y restos de sangre reseca en la frente; estaba sentado en el suelo, bajo un abeto, sobre la nieve, sucia de restos de carbón; uno de los renos le miraba fijamente con cara estúpida sin dejar de rumiar.

Le pareció un poco ridículo el disfraz rojo que llevaba, con los puños, el cuello y la orla de armiño bastante deslucidos por el uso; aunque sólo fuese una vez al año, pero no había manera de convencer a la jerarquía de que cambiasen el color del uniforme; había que morir al palo.

Había sido un día muy ajetreado, y luego se prolongó en una larga velada en el albergue, el calor de la chimenea, con la conversación distendida y feliz de los parroquianos y el licor de bayas rojas, _  demasiado licor de bayas rojas_ y ya  sólo le quedaban unos pocos regalos de Navidad por repartir...

¡Regalos!;  se puso de pie con rapidez, todavía  inseguro recuperó las riendas, el trineo volaba sobre la nieve... pero algo no encajaba en su cabeza;  consiguió reunir las piezas del puzle: demasiadas manchas de carbón, algunos paquetes de regalo abiertos... unas huellas de pies humanos que se alejaban en la nieve, más restos de carbón de encina, polvo de cisco para el brasero...

Suspiró profundamente y se resignó sin encontrar respuesta.

¡Había que cumplir un año más!

 

... Y por fin, esa noche, también los hijos del carbonero tuvieron verdaderos regalos de Navidad.

 

                                                             Mariano Ibeas

NOTA: En el País Vasco la tradición quiere que los regalos de Navidad los traiga el Olentxero, un personaje que a veces se trastoca con el “carbonero” o “el hombre del saco” que asusta a los niños  o les regala carbón cuando no son buenos.