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DESDELDESVAN

Miente la mariposa...

Miente la mariposa...

 Veintiuno (777)        VEINTISIETE

 

            Él me dijo:¿Qué dice la mariposa? Canté: un fuego se prende en la flor de la                            noche, un fuego sobre los pétalos”. (Adonaida, pág. 206)/

 

 

Miente la mariposa:

            Se exhibe sobre la flor

que la alimenta

            robándole su belleza,

tiende su larga lengua

            en espiral

mientras liba su esencia,

muestra su impudicia

            de cristal volátil

            y no quiere saber más

de la flor y la abandona

solo sabe del aire que la mueve,

se va, vuela, se vuelve

y en todo su riqueza

ni Salomón le imita

            en hermosura;

vive para morir, efímera,

un suspiro nada más

de algo que tiembla

una chispa, una centella

entre los dedos

como escamas de luz

            prisionera

y vuela libre de nuevo

en otra flor

            mil veces repetida

como una herida en el tiempo

breve e infinito

solo por ser y haber sido,

            en un instante,

libre, esclavos prisionero,

reo de vida, milagro

            de belleza, de vuelo etéreo

ser sin más

            relámpago, explosión

y luego, en un punto consumido

como el amor,

como el amor,

            un tiempo.

 

Mariano Ibeas  27/01/ 2025

 

El lenguaje...

El lenguaje...

06/25

 Veinte (776)  VEINTISÉIS

 

“Él me dijo: es preferible que ahora tengas en la cabeza  y el corazón visiones reveladoras para estar a la altura de la tempestad?” (Adoniada 206)

 

El lenguaje

es un balbucir del espíritu

del soplo esencial

            de los pulmones.

Viene de lejos, del corazón,

de lo oscuro, de lo profundo,

nace del infierno,

            de la caverna

y se manifiesta en lo más puro

en el balbuceo de los niños,

en el grito,

en el territorio fértil

            de la infancia

y en la poesía:

__ es un no sé qué

            que queda balbuciendo__

un temblor,

            un agitación de luces

y de sombras

lo no dicho aún

            por indecible

lo no nombrado aún

            por innombrable

como el número de arenas del desierto

como el número de estrellas

            o de pájaros;

sonidos, palabras, estribillos,

voces repetidas en el mismo orden

que suenan y resuenan en las cavernas

como el ritmo del mar

            y de las olas

un dos, un dos,  un dos…

como el latir del corazón

y el fuelle del aire en los pulmones

y que emerge violento en erupción

en grito

y que convoca  a la acción

a la práctica de la piedad

al encuentro del otro

            y de lo otro…

El hombre taciturno

que se manifiesta nuevo

en la palabra.

 

Mariano Ibeas 24/01/2025

Perteneces a la tierra...

Perteneces a la tierra...

05/25

 Diecinueve (774) VEINTICINCO

 

“Él me dijo: Él amaba la tierra, dijo que pertenecía a la tierra y a su secreto, que en ella se esclarecían sus cenizas…” (Adoniada, pág. 205)

 

Perteneces a la tierra,

a la raíz y su secreto,

eres tierra, barro, limo

de la estirpe de Adán

nacido de la tierra,

amasado con las manos,

con agua de lluvia,

con las sombras de la tarde,

con el abrazo de los brazos

y el ritmo de la rueda…

ruedan los granos de polvo

            en tolvanera

y su masa se amasa

y se amansa entre las manos:

eres de la raíz de los muertos

            del secreto

y del tiempo del oscuro

del tiempo del no ser todavía;

            vienes del árbol

del fuego y sus cenizas,

polvo en el polvo

__ mas polvo enamorado__.

Eres barro, hijo del barro

y las cenizas,

y te alzaste un día

de las sombras a la luz

con el soplo del aire,

un viento que llega

desde las entrañas

en la dura agonía del respirar,

de sacarle a las sombras

un hálito de vida,

un rayo de luz…

eres barro, arena , polvo

y en la luz

se esclarecen tus cenizas.

 

Mariano Ibeas  25/01/2025

Con suerte el poeta...

Con suerte el poeta...

II

Con suerte el poeta

traducirá en palabras

la ira de los dioses,

el tiempo de las nubes

el flujo de las aguas

el rodar de las estrellas

y reducirá el todo

a número, metro y compás,

música de las esferas.

Pero no siempre está

el poeta oráculo de los dioses

no está ni se le espera:

confundió los hados

y se quedó dormido

en el reino de las sombras;

volvió la vista atrás

y no está cuando se le necesita

ni es tampoco entendido

en lo que dice

simplemente balbucea

viene de un mundo

a otro mundo

y no quiere revelar

la luz que le ciega.

 

Mariano Ibeas 23/01/2025

El poeta no siempre está presente...

El poeta no siempre está presente...

04/25              VEINTICUATRO

 Dieciocho (773)

 

“Él me dijo: entonces veríais cómo las heridas se convertían en tinajas de vino, que los verdugos bebían a la salud de sus dioses” (Adonaida, pág.205)

I

El poeta no siempre está presente,

no está ni se le espera,

sufre de la inspiración

del soplo de los dioses

y solo habla por pluma de ganso

cuando se manifiesta

            a la luz

y dice lo inenarrable.

Es como la herida que supura,

            como el fiel de la balanza

que  no se manifiesta tampoco

            más que en temblor y la duda,

cuando el tiempo y la justicia

            tienen su final

__ tal vez a la hora de la muerte__

(Continuará)

Si hubieses podido verlo...

Si hubieses podido verlo...

(DIECISIETE (772) VEINTITRES

 

            (A Félix, feliz y bienvenido…!)

            “Si hubieses podido verlo a lo largo de su vida o escucharlo cuando le                           obligaron a hablar…”  (Adonis, “Adoniada”, pág. 205)

 

Si hubieses podido verlo

antes de nacer

cuando era todo fe

            todo esperanza

            todo amor

hubiese venido a la luz

antes de la llegada del sol

entre los dedos rosados

            de la aurora…

Ahora está ahí

            carne trémula

hijo de hombre

            y de mujer

arrojado a la vida,

como se arroja al náufrago,

            __ medio muerto,

            medio vivo__.

a las arenas de la playa,

__ engendrado,  no creado,

hijo de hombre y de mujer__,

tierno y menesteroso,

sometido a todos los vientos, 

a las corrientes de aire,

a los fuegos desatados,

al ritmo horizontal

            de las mareas y de las olas,

alas sin aire

            desalado y desolado,

sin un asidero

            en el vértigo de respirar

sin pausa

            vivo y redivivo,

alimentando lluvias,

            caracolas y nubes impacientes,

vino a este lado del mar

            a este lado de la tierra

en un intento

            por ponerse de pie

en pie de lucha y de batalla

y pelear

y pelear y pelear…!

 

            Mariano Ibeas 12/01 /2025

La semilla...

La semilla...

La Semilla  (771)

            “ La semilla, toda semilla, ¿no está vencida cuando es enterrada?

                                   (María Zambrano, “El hombre y lo divino”)

 

De la naturaleza de la semilla,

 muerta para resucitar,

para inaugurar

con una vida nueva

el eterno retorno…

Félix, feliz que naces

cuando el año muere,

cuando todo está por estrenar:

la luz

            __al abrir los ojos_

la sonrisa

            __ al abrir la boca__

las manos

            __ al abrir los puños__

los abrazos

            __ al abrir los brazos__

el que te damos

            el que das

al abrigo de la esperanza

de las horas y los días nuevos

que esperan / que esperamos

            al amanecer,

como un regalo,

un mundo nuevo para ti,

un mundo nuevo

            para nosotros

que lo esperamos todo

cuando ya no queda

            casi nada por esperar.

Félix, feliz,

            nacido del agua

y del fuego

al otro lado del mar,

en el mundo del otro lado

donde solo llegan

el amor y el mar.

 

Mariano Ibeas 10/01/2025

Bienvenido... II

Bienvenido... II

II  (Continuación)

 

¡Félix, feliz, bienvenido!

            Bienvenido al dolor,

al llanto y a la herida, al golpe

            del hambre y del cansancio

al reino del sueño y de los sueños,

al de la abundancia y la miseria,

al choque del odio y la violencia

al choque de la guerra y la  amenaza

            al mundo dividido

de los ricos más ricos y de los pobres

más pobres todavía,

al fuego del hogar, al calor

y el color  de las caricias…

Este es tu mundo, Félix,

¡bienvenido al amor!

¡Bienvenido!

 

Mariano Ibeas 03/01/202

Bienvenido...

Bienvenido (770)

 

(A Félix que llegó como fruto / retoño de año nuevo.)

 

I

¡Bienvenido, Félix,

            Feliz, bienvenido..!

Bienvenido a la luz

            alucinada,

amaneciendo el año nuevo,

a la luz desde las sombras

            al amanecer cautivo

del sol y de la luna de plata

apenas abiertos

            los ojos asombrados…

a la luz y al aire

            que llena tus pulmones,

respirando en el reino

            de los pájaros y el viento,

en el oxígeno nutricio

que te permite seguir viviendo:

__ luz, clavel y espada,

a esta tierra de tu esperanza__

que diría el maestro Otero,

bienvenido al aire

            de músicas y de alas,

de cantos de grillo y de cigarras,

de la música callada

            de las esferas,

del ritmo, el grito y la palabra,

bienvenido a la tierra

bienvenido al agua

            al aliento del mar

y de las olas,

de los ríos y los bosques nemorosos,

al frío y a  la escarcha…

bienvenido  al dolor,

a la herida  y el llanto

que precede a la palabra,

al grito desusado

            que se acerca a los labios,

que te acerca al canto de la piel

al roce del beso y del abrazo.

 

Quiero...

Quiero...

2.- QUIERO...

03 de enero de 2025 - 09:15 - BURGALÉS DE PRO

 

Quiero

 

  "(Dedicado a Félix, que acaba de llegar)

 

 Quiero más puertas abiertas...

es más, no quiero

que las puertas tengan puertas:

las prefiero abiertas

al sol y al aire

y a la  tierra

y a la vida...

siempre te espero

               con las puertas abiertas...

 

 Mariano Ibeas

Quisiera...

Quisiera...

1.- QUISIERA...

02 de enero de 2025 - 08:44 - BURGALÉS DE PRO

 

1.- Quisiera

 

Quisiera tener la serenidad del mar en calma,

la paciencia de las arenas del desierto,

la paz del árbol a la orilla del arroyo,

la ternura infinita del trigo que se mece

con la suave brisa del viento.

 Quisiera la ligereza de los pájaros

que  dibujan sus senderos en el perfil del aire.

Quisiera un cayado y una espada,

y un sueño por vivir

en la tarde enamorada…

 

Mariano Ibeas

 

Digo:

Digo:

CUARENTA Y NUEVE  (Y FIN)

Él me dijo:

            Todos los que lucharon e hicieron la paz son compañeros míos en la iluminación: sin retorno ni fin”.

            (Adonis, Adoniada, Pág. 214)

 

Digo:

Un mundo se acaba

y otro nuevo nace

al otro lado del mar.

Entonces el mundo

acaba de comenzar

y hay luz

para la esperanza.

Todos aquellos

que lucharon conmigo

e hicieron algo

            por la paz

son compañeros míos

en la iluminación

sin retorno ni fin

y yo le digo

a este universo

que ya no me recibe,

que me rechaza

            entre sus escombros:

no soy

y nunca he sido

más de lo que soy

            ahora,

una luz apenas,

            una pavesa

que brilla un instante

en la oscuridad

y ¡ay! se extingue

para siempre,

un caminante abrumado,

exhausto

al borde del camino,

que ni siquiera

            se ve a sí mismo,

que no encuentra su imagen

en el manantial

que se mira en el rostro

            del otro

y ni siquiera ve

            lo que ve.

 

Mariano Ibeas 14/03/2026

 

(Y aquí se termina (de momento ) la serie “ÉL ME DIJO” sobre los textos de Adonis y de María Zambrano).

 

Los pechos de mi vida...

Los pechos de mi vida...

CUARENTA Y OCHO

Él me dijo:

De un tiempo remoto

a un mañana moribundo. Bajo mi techo no hay ira en venta y los pechos de mi vida se vaciaron de leche.      (Adonis, Adoniada, Pág 213)

 

Los pechos

de mi vida

            se  vaciaron de leche.

Ya no hay esperanza

en todo lo soñado :

lo que había guardado

            en cántaros,

como el maná,

ya no manan

            ni la leche ni la miel:

es un campo yermo,

desierto a la cosecha;

en el fondo del pozo,

muerta la palabra,

ya no surgen de las sombras

ni la voz ni el grito:

manantial, alfaguara,

un  pacto con la vida,

pero el tiempo ha muerto

sin florecer;

la promesa de libertad

            y amor

no acabo su cumplimiento.

¿Existe de verdad

un lugar,

una cumbre, un valle

donde perderme?

Un lugar donde respirar

un aire más puro

            y limpio?

 

Mariano Ibeas 14/03/2026

 

 

¿Qué es lo que pretendes...?

¿Qué es lo que pretendes...?

CUARENTA Y SIETE

Él me dijo:

            Una máquina para capturar nuestras arrugas y nuestras proezas”

            (Adonis, Adoniada, Pág. 213)

 

¿Qué es lo que pretendes

            enterrar o volver

en cenizas?

¿Mereció la pena

darle puertas al tiempo

para encerrar

en los pliegues de tu piel

            tantas arrugas?

Lo que resultó ser

el producto de tus sueños,

vuelos de la imaginación,

deseos anhelos y quimeras,

los triunfos de tantas batallas

            inútiles

que peleaste,

            ¿ubi sunt?

La diosa de la aurora

que alumbra la esperanza,

que fija bajo los párpados

            el resplandor de las estrellas

no hizo su trabajo:

ya no engalana

            nuestros sueños.

A fuerza de otear

            lo invisible

te has quedado

            del lado de acá,

en el bando

            de los perdedores,

cuando una simple hormiga,

o una cigarra

            vivieron su luz

a la sombra de una estrella.

La máquina que te tritura

            es una bendición del cielo:

una máquina

fruto del polvo del carbón

y de láminas de hierro

te muele

            como  el trigo

en el molino o el centeno

y no será el pan

el fruto del destino.

 

Mariano Ibeas 13/03/2026

¿Cuál sería la diferencia...?

¿Cuál sería la diferencia...?

CUARENTA Y SEIS

Él me dijo:

Si acaso el universo estallara de nuevo y nos dispersáramos en el corazón de la tierra ¿Cuál sería el camino? (Adonis, Adoniada, Pág, 212)

 

¿Cuál sería la diferencia

entre vivir o morir

sin nadie para guardar memoria?

Él me dijo:

Es el fin,

es la ciudad de Babilonia,

la historia no tiene

            vuelta de hoja, no está escrita

en el envés,

no hay misterio escrito

que tolere la mentira:

la cultura es un barniz,

un montón de polvo,

y de cenizas,

hilachas de sudario

que se escurre entre los dedos:

tu cuerpo aherrojado

            tu mente soñando

con ser libre…

Apártate a un rincón,

llora o sonríe,

si aún te quedan ganas:

¿El mundo de hoy es un recuerdo

del mundo de ayer?

O al contrario.

Estoy prendido,

hundido en la telaraña

de los días,

pegajosa, pero firme,

y la araña acecha;

frota sus patitas

y parece que sonríe

también.

Estás cerca del fin:

No hay ni espacio,

ni tiempo

y esto no es un juego;

ya jugaste tus piezas

sobre el tablero,

no hay tiempo para más

¡Jaque mate,

fundido al negro!

 

Mariano Ibeas 13/03/2026

Paseas la ciudad...

Paseas la ciudad...

CUARENTA Y CINCO

Él me dijo:

            ¿Qué hace la poesía?, Te pregunta el dinero. Nada.

(Adonis, Adoniada, Pág, 212)

 

Paseas la ciudad;

las calles

no responden

a los pasos de los visitantes.

Pasaban por aquí

__ están de paso,

desde hace dos mil años

están de paso__

los edificios son de barro

y también están de paso.

Amasaron barro

y no terminaron de escribir

            sus versos, sus aleyas,

en los muros;

los que los construyeron

todos están muertos,

como tú,

que lo estarás pronto

y de tus pasos

no quedará ni rastro.

El sueño no tiene

puerta de salida:

te quedaste dentro

y tu realidad es una puerta

            una habitación vacía,

sin ventanas…

¿Qué hace la poesía?

__ preguntan

los dueños del dinero__.

Nada, no hace nada.

Y sigues haciendo

            cábalas

sobre tu propio extravío,

sobre la importancia

            de la llama

sobre qué hacen los cielos

que ya no te cobijan.

¡Nada!

 

Mariano Ibeas 13/03/2026

 

Me quedaré aquí...

Me quedaré aquí...

CUARENTA Y CUATRO

Él me dijo:

No viajaré más. No iré a ningún paraíso cercano”.

            (Adonis, Adoniada, Pág. 201)

 

Me quedaré aquí,

            en este paraíso

esperando

a que venga el ángel

con la espada…

¿es la vida

            la que instruye

o es la muerte?

¿Aprendemos solo al final

cuando ya no hay tiempo

            ni remedio?

¿Deberemos seguir creyendo

            en  las promesas

sin poder sacudir

            el polvo del sudario?

No viajaré más,

ni buscaré un paraíso

            lejano

donde ni siquiera

esté abierta  la puerta

y hay un ángel

            con espada

            esperando.

No buscaré el éxtasis

            del amor,

ni me asomaré

            al vértigo

            del abismo.

La iglesia está en silencio

y arde Nôtre Dame

en una luz

            cargada de cenizas,

como si las nubes

vinieran a habitar

en su regazo.

¿Acaso sigues creyendo

en los milagros?

La muerte es un sueño,

un sueño victorioso

que lo invade todo…!

 

Mariano Ibeas 12/03/2026

Imagino...

Imagino...

CUARENTA Y TRES (II)

Él me dijo:

¿Es la vida lo que nos instruye o es la muerte.

¿Qué creer? Una promesa.

            (Adonis, Adoniada, Pág. 211

 

Imagino,

__ si el río enfermara__,

si se secara

            y se convirtiera en polvo

para las criaturas

            de sus profundidades

no habría salida

y en la superficie tampoco,

nada subsistiría.

Imagino la tierra

            en esta desolación

sin sabiduría, sin respuesta.

¿Acaso todo lo que nace

            en esta tierra

es una piltrafa, un harapo

tejido por la mano

del delirio y la desolación?

¿Cómo curar este suelo

si no es con un puñado

            de tierra

que se lanza sobre el cadáver?

He escuchado las voces

            de la aves en la orilla,

El murmullo quedo

            de las estatuas en el parque,

observo el rubor

            de los patos del estanque,

la luz difusa

que declina…

En estos momentos

presiento

que mi vida es un manto,

un abrigo glorioso

que me acompaña

            desde siempre,

pero que se deshila

            lentamente,

            hilo a hilo,

y cada vez

que intento remendarlo

la aguja de mi voz

            se quiebra

y se descose,

como si mi voz mendigara

a la puerta de la muerte!

 

Mariano Ibeas 11/03/2026

¿Qué haré...?

¿Qué haré...?

CUARENTA Y DOS (I)

“Él me dijo:

¿Cómo curar este suelo si no es con un puñado de tierra?

(Adonis, Adoniada, Pág. 211)

 

¿Qué haré

los próximos años?

¿Acaso pondré al río

como ejemplo:

Pasearé sus orillas,

su color de barro

            tras las tormentas,

la nieve líquida

            tras los mayencos?

Un río que fluye

            impasible

por la tierra sedienta,

que arrastra turbulento

alegrías y tristezas…

Que ya no vuelve.

Haré como él

en los próximos años

quizás tampoco lo preveo

posible , sin embargo.

 

Mariano Ibeas 11/03/2026

 

 

Mañana, en la DPZ...

Mañana, en la DPZ...