Llueve, llueve sin cesar...
DIECINUEVE
“Él me dijo asustado: la lluvia cae sin agua sin tinta, ¿llegará un tiempo en que los campos renieguen de sus hierbas? (Adonis, “Adoniada”, pag 204.)
¨El me dijo asustado:
Llueve , llueve sin cesar…
y la lluvia no saciará la sed de la tierra
llueve y están secos los barrancos,
llueve sin agua
y tren barro,
barro, cañas y barro
de la orilla
se lo arrancan a los campos
y aquí no llueve ya
pero todo, todo
es puro llanto:
las calles son los ríos,
los ríos son los campos
y navegan por las calles
los autos como barcos
vuelas los muebles
mueren los pájaros
caminan los árboles por la calle,
flotan los enseres, los armarios,
se fueron ya las neveras
por las calles flotando
se fueron ya las lavadoras
los furgones
y se quedaron, nos quedamos todos
atónitos mirando,
suspendidos, alelados, mirando,
blandamente mirando
cómo la calle era un río
un torrente desatado,
cómo la calle ya no era la calle
sino una montaña de autos,
un arsenal de escombros
una monumental falla,
un esperpento,
un monumento aterrador
de aguas cañas y barro…!
Mariano Ibeas 12/11/2024