Conocerse...
10.- Conocerse es trascenderse
Conocerse.
Fluir en el interior del ser…
¡Qué desgracia!
¡Qué inmensa soledad
El que no ha contemplado,
al menos una sola vez,
la Aurora!
La Aurora es guía,
heraldo, precursora,
anunciadora del día…
La Aurora es anunciación
y visitadora,
fija su atención,
__incluso su atención poética__
como visión,
__incluso como visión poética__,
al borde de la luz,
al límite del grito y del vagido
a la luz de la palabra,
a la sombra de una sombra
donde ella,
la misma luz tiembla
como medrosa de posarse
sobre la tierra hueca,
buscando un nido,
una copa, un hundimiento
en la montaña,
hasta fluir,
ladera abajo,
hacia la costa, para fundirse luego
y desaparecer en el mar.
Venga la luz,
venga como siempre
a ser costumbre,
a deslizarse como sierpe
a penetrar despacio
en el reino oscuro del amor:
una razón nueva
una “vita nuova”
hasta llenar
hasta los bordes
la copa donde se ofrece
el filtro mortal del amor
que hace
flotar a los amantes
en un mundo etéreo
de nubes y de alas
volando en las alturas
fuera de la órbita
“che muove il sole
e l’altre stelle”…
M. Ibeas, Cornellá, 25/06/2025