BURGOS...
Burgos, plaza de la catedral, domingo 10 de Marzo 2013.
Burgos, plaza de la catedral, domingo 10 de Marzo 2013.
III
Petróleo
Suaves ráfagas de lluvia en las olas
Al sur de las Bonin, de madrugada.
La luz del comedor vacío
Devuelve sombras agigantadas
De chigre y pasacabos
Sobre la bovedilla donde estoy subido.
Salvo los hombres de guardia en la sala de máquinas,
El piloto a la rueda, el vigía a la proa,
La tripulación duerme; en catres sobre cubierta
O estrechas literas de hierro bajo resonantes
Pasillos en el interior.
El barco arde corazón de horno
Venas de vapor y nervios de cobre
Tiembla, se retuerce un poco y siempre avanza;
Muelle balanceo del casco y honda
Vibración de la turbina bajo los pies.
Lleva lo que todas estas
Naciones dementes y enganchadas necesitan:
Láminas de acero y
Lentas inyecciones de petróleo puro.
Gary Snyder
II
El arroyo Piute
Sierra entera de granito:
Un árbol sería bastante
Hasta una roca, un pequeño arroyo,
Un jirón de corteza en una charca.
Loma tras loma, con fracturas y pliegues,
Grandes árboles encerrados
En estrechas grietas de piedra
Una inmensa luna encima, es demasiado.
La mente vaga. Un millón de
Veranos, el aire de la noche quieto y las rocas
Calientes. Cielo sobre interminables montañas.
Toda la basura que conlleva ser persona
Se desprende, la dura roca tiembla
Hasta el sólido presente no parece alcanzar
Esta burbuja del corazón.
Palabras y libros
Como un pequeño arroyo cayendo desde un risco
Desaparecen en el aire seco.
Una mente clara y atenta
No tiene opinión, pero aquello
Que ve es de verdad visto.
Nadie ama la roca, pero estamos aquí.
La noche hiela. Un picapinos
A la luz de la luna
Se adelanta en la sombra de los enebros:
Ocultos allí detrás
Fríos y orgullosos ojos de Puma o Coyote
Me ven levantarme e irme.
Gary Snyder, "La mente salvaje"
Vivaqueando una vez en el bosque Siuslaw
Dormí bajo rododendro
Toda la noche cayeron flores
Tiritando sobre un trozo de cartón
Pies metidos en la mochila
Manos hundidas en los bolsillos
Apenas podía dormir.
Recordé cuando éramos estudiantes
Durmiendo juntos en un cama grande y caliente
Éramos los amantes más jóvenes
Cuando lo dejamos sólo teníamos diecinueve.
Ahora nuestros amigos están casados
Tú das clases en el este
No me importa vivir de este modo
Colinas verdes la larga playa azul
Pero a veces durmiendo al raso
Vuelvo al recuerdo de cuanto te tenía.
Gary Snyder
I
mediados de agosto
en el mirador forestal del monte Soudrogh.
Valle abajo la calima de humo
Tres días de calor tras cinco días de lluvia
Brilla la resina en las piñas.
Sobre rocas y prados
Nuevos enjambres de insectos.
No recuerdo cosas que una vez leí
Algunos amigos, pero están en las ciudades.
Beber aguanieve helada en un pocillo de lata
Contemplar una distancia de kilómetros
Desde el aire quieto de las alturas.
GARY SNYDER
LA MENTE SALVAJE (Poemas y ensayos)
Árdora exprés. Madrid, 200
La obra del poeta Gary Snyder (San Francisco 1930) plantea una esclarecedora revisión de nuestra pertenencia al mundo natural. En su poesía convergen el conocimiento detallado de la naturaleza y de la tradición literaria oriental, el legado ético del budismo, __residió en Japón durante una década__, y la recuperación de la intimidad con el entorno propia de las culturas primitivas. Vinculado a la generación “beat” y al pensamiento ecologista, los ensayos de Snyder recogen el fundamento intelectual de una posición política y estética tan fascinante como rigurosa. “La mente salvaje”, antología que reúne pomas y textos en prosa es un libro esencial de este autor casi desconocido en lengua castellana.
Del blog de Yoani Sánchez...
¿Qué es diferente? Los olores y la temperatura, pienso en un primer momento. Después llegan los ruidos que son tan peculiares en cada lugar, la grisura del cielo en el invierno o el tono oscuro de las aguas de un río que atraviesa parte de Europa. ¿Qué es realmente lo nuevo? Me sigo cuestionando mientras pruebo un sabor aquí o estrecho por primera vez unas manos acá. La música quizás, el sonido del tranvía frenando en la parada, la nieve que se amontona a los lados de la acera, las flores de primavera que luchan por salir aunque les espera quizás la peor de las heladas. ¿Dónde radica lo extraño? En las campanadas de las Iglesias que en cada hora en punto parecen competir, o en ciertas casas que de tan antiguas hacen verse como de corta edad a las construcciones de La Habana vieja.
Pero ni en la profusión de autos modernos, ni en la señal wifi que permite conectarse a Internet casi por todos lados, radica la verdadera novedad para mí. Tampoco en los kioscos llenos de periódicos, en los estantes repletos de ofertas de las tiendas o en el perro que en medio del pasillo del metro es tratado como dueño y señor de la situación. Lo raro no es la amabilidad de los dependientes, la casi ausencia de colas, las gárgolas de garras y dientes afilados que sobresalen de las fachadas o el vino que humea y que se toma más para calentar el cuerpo que para disfrute del paladar. Ninguna de esas sensaciones de estreno o casi olvidadas por una década sin viajar, son las que marcan la diferencia entre la Isla que ahora veo en la distancia y los países que visito en esta ocasión.
El contraste principal radica en lo que está o no permitido. Desde que bajé del primer avión estoy esperando que me regañen, que alguien salga y me advierta “eso no se puede hacer”. Busco con la mirada al custodio que vendrá a decirme “no está permitido hacer fotos”, al policía de rostro sombrío que me gritará “ciudadana, identificación”, al funcionario que cortará mi paso por algún pasillo mientras sentencia “aquí no es posible entrar”. Pero, no acabo de toparme con ninguno de estos personajes tan comunes en Cuba. De manera que para mí la gran diferencia no son los deliciosos panes con semilla, la perdida carne de res que ahora regresa a mi plato o el sonido de otra lengua en mis oídos. No. La gran diferencia es que no siento permanentemente sobre mí la señal roja de lo proscrito, el silbato que me sorprende en algo clandestino, la constante sensación de que cualquier cosa que haga o piense podría estar prohibida.
http://www.desdecuba.com/generaciony/?p=7267
El escritor, pensador y diplomático francoalemán Stéphane Hessel ha fallecido a los 95 años. El autor de ¡Indignaos! falleció en la noche del martes al miércoles y su esposa fue la que se encargó personalmente de informar a los medios.
Hessel vendió más de dos millones de ejemplares con su obra, un manifiesto para el movimiento indignado en todo el mundo. Muchos consideran su novela, publicada a finales de 2010, como la impulsora de los movimientos de protesta populares franceses y españoles que comenzaron meses después. Sin embargo los organizadores de las manifestaciones del 15M rechazan cualquier tipo de vinculación con el libro y aseguran que no tuvo nada que ver con las protestas.
Pero ¡Indignaos! no es su único éxito. Tras ella escribió ¡Reacciona!, ¡Comprometeos! y Hay alternativas. Su última obra, ¡No os rindáis! está ya a punto de salir.
"¡Ay tarde de otoño
llena del sol de Madrid!"
juan josé bellod, "árbol de otoño" (Inédito)
"el azul descendente del cielo
es reflector
de un inmenso magma de cuarzo dorado.
Alquimia:
de oro los aros de los juegos
de oro las ruedas de las bicicletas
de oro las piedras de Debod, el egipcio,
de oro agua, palmas y palmeras
de oro el rojo y el verde de las luces de tráfico
de oro voces, momentos y ladridos
estatuas de oro las gentes.
Todo lo real trocado en oro."
juan josé bellod, "árbol de oro"
"Arde aúreo
solitario y resplandece.
Si el aire le agita
el árbol de oro
multiplica un milagro
de soles sin número"
juan josé bellod, "árbol de oro"
"Alquimista
Madrid ha otoñado
para hacerse de oro.
Hay en una esquina del Parque del Oeste
un viejo olmo semiseco
incendiado de luz, sin remedio
cada otoño, a las cinco de la tarde".
juan josé bellod, "árbol de otoño"
El padre Ebro, tras la riada, ha dejado a su paso en las orillas multitud de restos... hay que observar un poco y es fácil darse de bruces con "esculturas encntradas"...
Un paseo y la sorpresa está asegurada, si además le damos un poco la vuelta, más sorpresas todavía. Hay que darse prisa porque los servicios de limpieza del ayuntamiento lo clasifican enseguida como basura, y en cuanto se carga en el camión, se acabó la maravilla.
Mariano Ibeas.
Si la Candelària plora, de l'hivern ja estem fora; si la Candelària riu, torna-te'n al niu; tant si riu com si plora, de l'hivern ja estem fora.
En este caso un nuevo libro de Carmen Santos... "El sueño de las Antillas", trae consigo buenos augurios y deseo que no nos haga esperar demasiado.
También un anuncio de primavera.
Se anuncia primavera en el barrio... y al cierzo no hay quien lo pare, ni siquiera las señales de STOP.
Se anuncia primavera en el barrio...
Hace días que frecuentan los zorzales las ramas más altas de los chopos, los tordos y las hurracas están nerviosos y vuelan enlazando los tejados y las terrazas, las cotorras argentinas se dan un festín de flores en los "prunus japónica" y parece que nievan copos de color de rosa, las palomas turcas hacen nido en los sauces de la calle peatonal, a las orillas del río las grullas aprovechan el limo de las orillas tras la crecida, los cormoranes pescan en la corriente y, mientras tanto, las gaviotas juegan con el cierzo que no cesa.
Al final, como siempre, casi se nos pasa el comunicarlo por aquí, como en el facebook parece que hay más actividad no sé si este grupo tiene sentido que siga abierto para convocar las tertulias, si hay alguien que sólo se entere de nuestras reuniones por este sistema, por favor que se manifieste...
