CONTRACÓDIGOS XII
12
No temas
No temas,
la soledad no duele,
engancha, ata, ase,
cierra sordamente un círculo…
y regresas
donde siempre,
donde solías,
al fondo, al fondo,
al centro de ti mismo.
Mariano Ibeas
12
No temas
No temas,
la soledad no duele,
engancha, ata, ase,
cierra sordamente un círculo…
y regresas
donde siempre,
donde solías,
al fondo, al fondo,
al centro de ti mismo.
Mariano Ibeas
Quiero referirme a tres noticias últimas que han llegado a los periódicos:
"Vuelta a clase en Gaza entre los escombros", 200.000 escolares reanudan el curso tras la ofensiva israelí" (El País, domingo 25 de enero de 2009)
Dicen que comenzaron a verse mochilas a las espaldas de los niños en Gaza,camino de la escuela; otros tardarán mucho en incorporarse todavía, porque el ejército israelí destruyó más de 35 escuelas, entre otras los colegios de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados... volverán al menos a la calle, jugarán durante el recreo entre ruinas y cascotes, y quizás algúno también sonreirá.
Volverán a los escombros; y es preferible esta imagen a la de la sangre derramada, a las caras de terror, a las ruinas y la desolación que con eficacia absoluta les han preparado los verdugos...
Los niños son siempre víctimas inocentes, pero también lo dice el libro "los padres probaron las uvas verdes y los hijos sufren la dentera" y a estos y otros principios parecen aferrarse los victimarios de hoy.
"Cuatro niños mueren al desplomarse un pabellón polideportivo de San Boi de Llobregat, en Barcelona"
Hay víctimas también y en este caso a causa del viento, una fuerte racha que levantó y derribó más tarde sobre los niños que estaban entrenando, una parte de la cubierta y las paredes del polideportivo... Mañana volverán al cole y en su clase habrá pupitres vacíos, algunos están en el hospital, otros no regresarán ya; ¿cómo puede soportar un niño el descubrimiento brutal de la muerte que acecha entre los escombros? ¿cómo puede aceptar que podría haber sido él mismo, su hermano, su amigo el que ya no está?
Y Tercera noticia de algunos días atrás:
"Un grupo de "talibanes" destruye cuatro escuelas de niñas en Afganistan"
No, no les interesa que vayan a la escuela; esta vez sí, su esperanza de una cambio reducido a escombros.. y vuelta al gineceo, a las faldas de las madres en el interior de la casa, confinadas a la cárcel del hogar , a la infancia rota y secuestrada, a la condena del matrimonio amañado a los doce años, a la ignorancia, al "burka", a la inexistencia social, a la esclavitud práctica... y son millones de ellas.
Tres historias de escombros... y ¿qué queremos construir sobre estas bases?
Aunque le imagen que me imagino sugiere algo de esperanza; prefiero ver de espaldas a los niños de Gaza que se dirigen a la escuela, aunque tengan que retirar los cascotes del pupitre y escribir en un rincón de la pared con yeso, porque ya no hay muros siquiera.
Mariano Ibeas
11
Vuelve
(Dedicado a Patricia Potet)
Vuelve
la caricia
al roce (al pulpejo) de mis dedos;
todo pasa por mis manos
hoy:
la abundancia de recuerdos,
el vacío
y la limosna
de un día más vivido,
el cuento de los días
el pálpito de horas
el compás binario
de arterias coronarias
(que alienta el corazón);
cuento; uno, dos
y cierro el círculo.
¡o.k., de acuerdo!
Mariano Ibeas
10
Nada
Nada,
yo sólo quería la nada
el no ser
el no estar
el hueco y el vacío;
perdí la voz
y me encontré el eco,
busqué el silencio
y no hubo palabras
para llenarlo esta vez.
Mariano Ibeas
9
Hielo
Hielo
sobre hielo,
nieve sobre agua,
(lágrimas)
aire en el aire
fuego en el fuego
tierra a la tierra
nada en la nada.
Mariano Ibeas
8
Qué cerca
¡Qué cerca
me cerca
el resplandor de la muerte
cada día!
y no tengo
ni sombra ni reparo
donde guardarme;
no puedo huir
ni escapar de su mirada,
antes que
de sus cuencas vacías,
surja la luz.
Mariano Ibeas
He encontrado también este fragmento de Miguel Labordeta que no me resisto a copiar...
palabras de profeta... o casi:
MIGUEL LABORDETA
VIOLENTO IDÍLICO (1949)
NERÓN JIMÉNEZ CONTESTA AL MENSAJE DE AMOR DE VALDEMAR GRIS (FINAL)
Mientras os ponéis de acuerdo
preparando las víctimas futuras,
yo me invado total,
yo me libero en el espléndido océano de mi desventura
y me despojo de guerras civiles,
¡masacradores de holocaustos!
Y una vez morir
todo perfecto ya
sin rabia ni mirada
ni esperanza de mitos,
¡sucumbir de tu amor único
oh nada maravillosa ¡
Y también este poema mío:
7
Me sobrevivirá
Me sobrevivirá
el silencio
y el esplendor
de unos huesos calcinados
y es estertor
de la ceniza
y unas manos vacías
intentando atrapar
el tiempo.
Mariano Ibeas
YO TAMBIÉN DECLARO UNA TREGUA
Yo también me declaro una tregua, la de los vencidos, la de los muertos, la de las víctimas, la de todos, porque en Gaza todos hemos perdido.
Ha sido una enorme pérdida para toda la humanidad, como lo fue el holocausto, como lo fueron Sabra y Chatila, como lo fueron Hiroshima, las torres gemelas o la estación de Atocha en Madrid...
Pero no puedo resistirme a mostrar una última imagen; un amigo me envía una serie de imágenes confrontadas entre el pasado, la segunda guerra mundial... y el presente de Gaza.
Poco resquicio queda para la esperanza, a no ser por el color de las fotos, se diría que no ha pasado el tiempo... pero el salvador de tanta ruina, no vendrá de los Estados Unidos.
Responsables directos... colaboradores necesarios, cómplices todos, pero nunca con nuestra indiferencia o con nuestro silencio.
Mariano Ibeas
TRIBUNA: GUSTAVO MARTÍN GARZO
Los niños muertos
http://www.elpais.com/articulo/opinion/ninos/muertos/elpepuopi/20090118elpepiopi_4/Tes
"No deberíamos olvidar nunca las imágenes de los niños palestinos heridos y muertos difundidas estos días por los medios de comunicación. Un padre mostraba el cuerpecito de su hijo como si fuera un cesto vacío; tres hermanos, tirados entre la ropa vieja, recordaban los corderos que se llevan las inundaciones; varios pequeños miraban en un hospital a los adultos como esos animales domésticos que no entienden al hombre. Son imágenes que nos acusan, pues somos responsables de ellas. Somos responsables por nuestra indiferencia, y por elegir en las urnas a gobiernos incapaces de reaccionar con dignidad ante horrores así."
Aunque "sobran las palabras", recomiendo la lectura de este texto que hoy publica el diario El País.
"SI COMERCIAMOS CON ISRAEL Y LES VENDEMOS ARMAS, SOMOS PARTÍCIPES Y CULPABLES DE SUS CRÍMENES, CÓMPLICES DE LA MASACRE Y EL GENOCIDIO "
HOY SE PRESENTA EL LEGADO DE MIGUEL LABORDETA
Desdel el blog de Antón Castro:
http://antoncastro.blogia.com/
"El legado del poeta Miguel Labordeta (Zaragoza, 1921-1969) llega por fin a la Universidad de Zaragoza. En medio, han pasado años de negociaciones, de desencuentros, de quimeras, e incluso de congresos universitarios en torno a su figura, como el que organizaron en abril de 1994 Túa Blesa y Elena Pallarés. El 1 de agosto de 2009 se cumplen 40 años de la muerte de “aquel orangután celeste” que se vomitaba en la “zaragozana gusanera” y que, hastiado y solo, se marchaba a leer a sus poetas chinos favoritos."
He citado estos últimos días algunos versos de Miguel Labordeta, y también estoy releyendo su obra... creo que se merece algo más que el olvido y su poesía sigue siendo viva y necesaria; más que nunca su voz resuena fuerte y consecuente con una visión bastante pesimista y triste de la condición humana. Han pasado muchos años y no podemos decir que tengamos muchas razones para la alegría y el obtimismo.
Pero serán los poetas, los poetas tiernos y sensibles como él, los que nos salvarán del olvido y de la muerte... "poesía para el pobre, poesía necesaria, como el pan de cada día...
Un saludo
Mariano Ibeas
MENTIRAS EN TIEMPOS DE GUERRA
Gervasio Sánchez, Heraldo de Aragón, 14 enero 2009
http://www.heraldo.es/blogs/gervasiosanchez/?p=28
Un ejército poderoso dispara sin piedad, destroza sin piedad, hiere sin piedad, mata sin piedad. Un estado poderoso justifica los crímenes, permite las violaciones de las leyes de guerra, prohíbe la atención y evacuación de los heridos y miente en tiempos de guerra a su población. Sin piedad. Sin vergüenza. Sin derechos. Sin testigos.
Llevan años justificando las matanzas de civiles con excusas repugnantes que sus propias comisiones de investigación acaban rechazando años después. Más de 17.000 libaneses, en su mayoría civiles, murieron en la invasión del Líbano de 1982. Permitieron la masacre de casi dos millares de mujeres, niños y ancianos en Sabra y Chatila. Bombardearon una base de la ONU en 1996 en el sur de Líbano, matando a un centenar de civiles, la mitad niños. Mataron a 1.200 civiles en el verano de hace dos años y destrozaron las infraestructuras del país vecino para vengar la captura de dos soldados israelíes por milicianos de Hezbolá.
Sus dirigentes políticos y militares han institucionalizado la mentira. Han acusado a los combatientes enemigos de utilizar a la población civil como escudos humanos y de hacer montajes con las víctimas civiles. Como si fuese necesario escenificar el dolor y la muerte.
Si existiese un Tribunal Internacional Penal sobre crímenes de guerra en Oriente Medio, varios líderes políticos y militares israelíes estarían cumpliendo largas condenas en celdas cercanas a las de algunos líderes enemigos, como ocurre en La Haya con los criminales de la antigua Yugoslavia.
En los cuatro meses que transcurrieron entre julio y octubre de 2008, el alto el fuego pactado entre israelíes y palestinos sólo fue violado en contadas ocasiones. Apenas una docena de cohetes artesanales perturbó la tranquilidad en los pueblos israelíes vecinos a Gaza. Un enfrentamiento entre soldados israelíes y miembros de Hamás provocó esta nueva fase de tensión que ha desembocado en la masacre actual. Una acción de guerra perpetrada por Israel con el resultado de seis palestinos muertos volvió a abrir la caja de Pandora.
Las cifras de muertos son demoledoras. Desde el inicio de la Segunda Intifada en septiembre de 2000, casi 5.000 palestinos han muerto frente a 1.100 israelíes. En el año 2008, 650 palestinos murieron frente a 25 israelíes. Desde el inicio de los actuales ataques contra Gaza, casi un millar de palestinos han muerto frente a una quincena de israelíes (varias víctimas por fuego amigo). En la llamada Primera Intifada, que se inicio el 9 de diciembre de 1987 y que concluyó el 13 de septiembre de 1993, 1.162 palestinos y 160 israelíes perecieron en los enfrentamientos.
La repulsa contra el uso indiscriminado de la fuerza por parte de Israel es generalizada en el mundo entero. Incluso personas simpatizantes del el estado hebreo son muy críticas con este nuevo capítulo de violencia descarnada.
Un amigo me envía este correo que considero de interés:
No sé si conocen la melancólica belleza arcaica de PALÄSTINALIED, difundida canción del trovador alemán Walter von der Vogelweide (1170-1230).
MANUEL VICENT EL PAÍS, 11 enero 2009
El odio
Cuando termine la matanza actual, el odio sucio que quede en el aire será el arma de más largo alcance en esta guerra perpetua entre Israel y Palestina. El tiempo no cuenta. Tarde o temprano estos niños de Gaza destrozados en las escuelas, los heridos rematados por bombas de racimo en los propios hospitales, las casas y mezquitas destruidas con decenas de muertos cada día fermentando bajo los cascotes, trabajo ejecutado a la perfección por el ejército israelí, uno de los más poderosos del mundo, no harán sino ahondar el pozo negro en el que se van a sepultar todos, las víctimas y los verdugos, los vencedores y los vencidos. Para saber lo vulnerable que se siente Israel, no hay más que ver con qué extrema saña, pareja a la agonía, ataca a un pueblo hacinado en la miseria, desesperado y prácticamente indefenso. Convertido en una maquinaria de guerra, con la precisión de una garra de tigre, el ejército hebreo responde a las estúpidas provocaciones de los fanáticos de Hamás con una demoledora lluvia de acero sobre Gaza para cobrarse los cadáveres al ciento por uno, que es el rédito prometido por Yavhé a los suyos. Pero no se trata de ningún triunfo. De hecho, la inseguridad radical del estado de Israel es también nuestro propio riesgo, no exento de culpa. Como el odio de los humillados es el arma de más largo alcance, cualquiera de nosotros un día puede saltar por los aires mientras esté comiendo chuletas en un asador de Madrid o tomando una copa en un café de París o de Nueva York. Si se dejan a un lado las disquisiciones de los analistas acerca de este conflicto enquistado, lo cierto es que uno no podría vivir hoy con una mínima dignidad si no denunciara este exterminio perpetrado por los israelíes contra el pueblo palestino, aunque solo sea para no despreciarse ante el espejo al afeitarse. A cualquier cataclismo de la naturaleza le sigue el silencio de Dios, que nunca reivindica a miles de muertos. Ningún creyente se escandaliza. Pero la matanza indiscriminada que Israel impone a la población civil de Gaza es una catástrofe moral y callar, escurrir el bulto, buscar motivos para justificarla no deja de ser una bajeza. Por otra parte, Israel nunca podrá vencer con las armas. Sólo la paz duradera será su gran victoria.
http://www.elpais.com/articulo/ultima/odio/elpepuopi/20090111elpepiult_1/Tes
LA MASACRE CONTINÚA...
EL ASESINATO SE COMPLETA,
EL CRIMEN DEL ESTADO DE ISRAEL,
LA VERGÜENZA DEL RESTO DE LAS NACIONES,
LA MATANZA DE LOS INOCENTES,
LA INMORALIDAD Y LA BARBARIE...
¿HASTA CUÁNDO?
MÁS DE OCCHOCIENTOS MUERTOS
¡ ... Y UN TERCIO DE ELLOS, NIÑOS !
SEVERA CONMINACIÓN DE UN CIUDADANO DEL MUNDO
MIGUEL LABORDETA SUBÍAS, “EPILÍRICA”
Matáos
pero dejad tranquilo a ese niño que duerme en una cuna.
Si vuestra rabia es fuego que devora el cielo
y en vuestras almohadas crecen las pistolas:
destruíos aniquilaos ensangrentad
con ojos desgarrados los acumulados cementerios
que bajo la luna de tantas cosas callan
pero dejad tranquilo al campesino
que cante en la mañana
el azul nutritivo de los soles.
Invadid con vuestro traqueteo
los talleres los navíos las universidades
las oficinas espectrales donde tanta gente languidece
triturad toda rosa hollad al noble pensativo
preparad las bombas de fósforo y las nupcias del agua con al muerte
que han de aplastar a las dulces muchachas paseantes
en esa misma hora que sonríe
por una desconocida ciudad de provincias
pero dejad tranquilo al joven estudiante
que lleva en su corazón un estío secreto.
Inundad los periódicos las radios los cines las tribunas
de entelequias estructuras incompatibilidades
pero dejad tranquilo al obrero que fumando un pitillo
ríe con los amigos en aquel bar de la esquina.
Asesinaos si así lo deseáis
exterminaos vosotros: los teorizantes de ambas cercas
que jamás asiríais un fusil de bravura
pero dejad tranquilo a ese hombre tan bueno y tan vulgar
que con su mujer pasea en los económicos atardeceres.
Aplastaos pero vosotros
los inquisitoriales azuzadores de la matanza
los implacables dogmáticos de estrechez mentecata
los monstruosos depositarios de la enorme Gran Estafa
los opulentos energúmenos que en alza favorable de cotizaciones
preparáis la trituración de los sueños modestos
bajo un hacha de martirios inútiles.
Pisotead mi sepulcro también
os lo permito si así lo deseáis inclusive y todo
aventad mis cenizas gratuitamente
si consideráis que mi voz de la calle no se acomoda a vuestros fines suculentos
pero dejad tranquilo a ese niño que duerme en una cuna
al campesino que nos suda la harina y el aceite
al joven estudiante con su llave de oro
al obrero en su ocio ganado fumándose un pitillo
a al hombre gris que coge los tranvías
con su gabán roído a las seis de la tarde.
Esperan otra cosa.
los parieron sus madres para vivir con todos
y entre todos aspiran a vivir tan solo esto
yde ellos ha de crecer
si surge
una raza de hombres con puñales de amor inverosímil
hacia otras aventuras más hermosas.
(De “Obra Completa de Miguel Labordeta Vol. II Ed. El Bardo)
Matáos si queréis,
pero dejad tranquilo a ese niño que duerme en una cuna...
Como siempre, es mejor dar la voz a los poetas,
a Miguel Labordeta, por ejemplo, en "Epilírico"
Pisotead mi sepulcro también
os lo permito si así lo deseáis inclusive y todo
aventad mis cenizas gratuitamente
si consideráis que mi voz de la calle no se acomoda a vuestros fines suculentos
pero dejad tranquilo a ese niño que duerme en una cuna
al campesino que nos suda la harina y el aceite
al joven estudiante con su llave de oro
al obrero en su ocio ganado fumándose un pitillo
y al hombre gris que coge los tranvías
con su gabán roído a las seis de la tarde.
a Mahamud Darvix, un poeta palestino recientemente fallecido que decía:
Al asesino:
si hubieras visto el rostro de la víctima
te lo habrías pensado,
te habrías acordado de tu madre
en la cámara de gas,
te habrías liberado de la razón del fusil
y habrías cambiado de idea:
¡Así se recobra la identidad! "
(de una carta al director, en El País)