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DESDELDESVAN

PÁJAROS DE NANJING

PÁJAROS DE NANJING

Pájaros de Nanjing

 

El vidente

__ casi ciego __

que precide el futuro

en las líneas de la mano,

en los huesecillos del dominó,

en las cartas,

en los palillos de bambú

que señalan el porvenir

a cambio de unas monedas

sólo escucha...,

escucha el canto de los pájaros,

en las alamedas:

nunca le han fallado

en sus pronósticos

los pájaros que cantan

en las alamedas de Nanjing.

 

          Mariano  Ibeas

 

 Nota: La foto es de Nanjing Lu,la gran calle peatonal, en dirección al Bund, en Shanghai.

FORGES, GENIAL, (II)

FORGES, GENIAL,  (II)

FORGES, GENIAL, COMO SIEMPRE (I)

FORGES, GENIAL, COMO SIEMPRE (I)

PÁJAROS DE SHANGHAI...

PÁJAROS DE SHANGHAI...

Pájaros... de Shanghai

 

 Ídolo de pies de barro


Shanghai es barro,

sabe a barro,

huele a barro…

los pies hundidos en el agua

y en el fango

en las grasa y los coches

en el aire gris compacto

de polvo, de cenizas,

de aire denso de humedad;

todo se resuelve en polvo

y el polvo más la lluvia

en barro…

 

Shanghai crece hacia abajo

__ los pilotes de los rascacielos se hunden docenas de metros en el barro__

y hacia arriba

se construye sobre barro

se destruye como el barro

se amasa con la lluvia,

con sudor, con lágrimas

construye con sudor y lágrimas sus ladrillos, sus tejas,

amasa su cemento

se cuecen con el sol, se apilan

uno sobre otro

los millones de habitantes,

los millones de ladrillos…

 

Shanghai de amanecer  es oro

su cabeza es oro

su pecho de plata

su vientre de bronce:

sólo sus pies son de barro

__o tal vez su corazón __

se construye y se destruye,

vida y muerte fundidas en el barro,

semillas y cenizas,

denso atardecer de barro.

 

            Mariano Ibeas

PAJAROS DE ZONGSHAN PARK...

PAJAROS DE ZONGSHAN PARK...

Pájaros de Zhongshan Park

 

Lo tengo claro

el transcurrir del tiempo…

tengo que recapitular despacio

volver las páginas de nuevo

no, no hay espacio en blanco

está todo borroso,

fundido,

negro;

no sé si fue ayer

o es hoy mañana

no sé si soñé o viví

vigilante del sueño”

o desperté temprano:

el tiempo se condensa,

se adensa o se disuelve

en líquido, en cristales

se estira o se rehace

y se deshace

como nubes de verano,

como lluvia de tormenta

como látigos de lluvia

como aletear de pájaros,

sólo las nubes

sólo cielo gris

aire gris

y cantos de chicharras

que taladran el vacío:

¡todo es río la ciudad!

 

          Mariano Ibeas

UN MINÚSCULO ROCE...

UN MINÚSCULO ROCE...

“UN MINÚSCULO ROCE”

        Dedicado a LadyB,

             que necesita gafas poéticas.

 

Las alas de los ángeles

que antes fueron niños

nunca son de algodón.

 

Sobre los hombros suspendida

una leve estructura de aluminio

sujeta repetidas capas

de finísima piel.

 

Si un viento inadvertido los eleva

hacia un lugar incierto,

el mundo no se para

cuando los ve pasar.

 

En ese mismo instante,

quienes miran atentos se estremecen

al percibir su roce.

 

Nota1:

El autor y el libro son desconocidos para mí. Debería preguntárselo a mi amigo  Emilio Pedro Gómez.

Nota 2:

El angelito (de 6 m. de altura) que ilustra el poema es la obra de Isabel Coixet en el pabellón de España de la Expo de Shanghai, dos días antes de la final del mundial.

Chistes del verano

Chistes del verano

Dedicado a mi amigo Enrique J, que es ingeniero, claro y a Patri también, por supuesto.

De mi amigo el listo:

http://listocomics.com

PÁJAROS DE SHANGHAI

PÁJAROS DE SHANGHAI

Pájaros de Shanghai

"pour faire le portraît d’un oiseau"

                         Jacques Prévert

Bajo mi balcón

__ en el piso 23 __

las palomas vuelan al atardecer

en círculo, sobre los castaños...

No se atreven a salir de la manzana

de casas de tejado rojo,

al final se posan

sobre las aristas del tejado

mientras sierran su quitina

las chicharras,

no se atreven a salir más allá,

los rascacielos

dibujan  los barrotes de su jaula.

 

Mariano Ibeas

Nota: Hace un poco más de dos años, en mi primer viaje a China, escribí estos poemas, Hoy , después del segundo viaje, poco tengo que añadir... quizás sólo nuevas imágenes, como ésta por ejemplo, en un barrio de infraviviendas comido por los rascacielos.

LE DOY GRACIAS AL TIEMPO

LE DOY GRACIAS AL TIEMPO

  y... XXXVIII

Le doy gracias al tiempo

A "Rosadilo", que ha descubierto mi blog... y mi poesía.

        "Le doy gracias al tiempo,

        que me toma en sus brazos

        y borra tras de sí el camino"

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano)

 

Gracias le doy al tiempo de la espera

y el reposo en el andén:

eso me permite estar un tiempo

a salvo de mí mismo;

escucho el silbo de los trenes

y el aliento que acompaña

la niebla

y el frescor de madrugada

despierta mis sentidos:

sólo el viaje es lo que importa,

el destino es prescindible,

el tiempo que te toma entre tus brazos

y te acuna

no deja tras de sí ninguna huella;

las llevas contigo,

son tu fruto,

forman parte de tí mismo;

tu ruta y tu sendero

completan tu equipaje

y al final

__ si es que hay final __

te encuentras solo y desvalido,

desnudo delante del espejo;

luz o vacío, qué más da,

ser y tiempo,

al comienzo y al final

    sólo el rostro de ti mismo.

 

Mariano Ibeas

                   en abril de 2010



 

ÉL NO LO HARÍA...

ÉL NO LO HARÍA...

Vuelvo de vacaciones...no precisamente de las playas del Caribe,

y lo inauguro con este chiste de mi amigo Danuto & Martingo.

Ver más en :

http://www.cuartopoder.es/elcondensadordefluzo/

FELICES VACACIONES...

FELICES VACACIONES...

CADA DÍA EL SOL DEJA CARTAS...

CADA DÍA EL SOL DEJA CARTAS...

            XXXVII

 

Cada día el sol deja cartas    

  Cada día el sol deja cartas

en el borde de mi ventana. 

Sólo la noche puede leerlas.

   (Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano). 

 

Lees cada día tu carta al sol 

de media tarde

y no te alejas;

te reflejas en el fondo como espejo

de tu otro yo que te contempla

en el envés del sueño;

sólo la noche sabe leer

y mostrar tus cartas,

sólo la noche puede leerlas,

no eres un jugador de ventaja;

la noche

teje con suave hilo

el cristal de los cendales

y no te cubre del todo;

emerge tras de ti,

como fantasma,

el perfil del aire

y la levedad del soplo vespertino

levanta como niebla

el sudario y las cenizas;

no valió la pena pelear

y la lucha con el ángel

hasta la luz de amanecida;

venciste quizás,

pero fuiste al final vencido

y entregas tu derrota como un trofeo,

como una maleta sin dueño

que queda al borde del camino:

no la necesitas,

para el viaje, no hay billete de regreso.

 

          Mariano Ibeas

 

          Nota: La foto es de Emilio Pedro y Maribel Poc, en San Martín de Veri.

TÚ NO HABLARÁS, OH MUERTE...

TÚ NO HABLARÁS, OH MUERTE...

           XXXVI

Tú no hablarás, oh muerte                 

 

  ¿Tú no hablarás, oh muerte?

Mira a tu hermana la vida: 

ella tiembla también por tu silencio.

   (Adonis. "Polen" y sobre textos de María Zambrano).

 

mírate, hombre

mírate despacio y mira a tu alrededor

eres mirada,

la poesía es mirada

la filosofía es mirada

vivir es mirar…

Y dijo Dios:

“fabriquemos al hombre nuevo”

y  vio que el barro era bueno

y fue menester más barro,

el humus de la tierra,

amasado con barro y con arcilla,

con barro y cenizas de hombre

naturaleza  mineral

de todos los hombres que cayeron al borde del sendero

de los que quemó el fuego

de los que arrastró el agua

de los que azotó el viento y

dispersaron en el seno del tornado

tornaron a la tierra en vuelo de pavesas

cayeron con estruendo tronchados como árboles,

como arena,

como gotas de lluvia,

como cenizas, como légamo sutil,

como semillas,

brotaron luego

y se encontraron sin raíz ni patria,

sin costa, ni playa de arribada

sin puerto seguro

al albur de la tormenta.

 

              Mariano Ibeas

 

 

VA Y VIENE EL ÁRBOL...

VA Y VIENE EL ÁRBOL...

          XXXV

 

Va y viene el árbol

           (A José Ángel Lasa)


Va y viene el árbol, 

pero en su sombra.

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano). 

 

Va y viene el árbol,

pero en su sombra únicamente;

no traspasa el círculo de tiza

ni el elipse que dibuja al sol,

se despereza al sur en el solsticio

y torna su curso como el astro

sólo el cielo limita su fatiga

y el viento a la violencia de sus ramas

trae a la tierra el cargamento de raíces

y busca sin cesar su centro

en el eje entre el cenit y el nadir

está su empeño

y su tropía...

 

           Mariano Ibeas

Nota:

La foto es de Emilio Pedro y Maribel Poc, en San Martín de Veri.

EL AIRE ES UN POETA ERRANTE...

EL AIRE ES UN POETA ERRANTE...

                   XXXIV

 

    El aire es un poeta errante 

  En nuestro pueblo el aire es un poeta errante.

Ahí están las ventanas que lo escuchan.

     (Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano).

                              

Fías tu libertad al aire

y tu fuerza al vuelo de los pájaros;

el atardecer trae las sombras y el reposo,

sacudes tu ropa y tus sandalias,

trazas con tu mano un círculo

y con tu brazo extiendes tu capa en las arenas,

tu cuerpo es una sombra

y el aire un  poeta errante;

__se sienta entre los vendedores de la plaza

y extiende su mano a los extranjeros mercaderes__

abres tu casa a la calle,

descorres las cortinas de la puerta,

aprestas los postigos,

como el almuédano en la torre

que extiende

sobre las murallas y las cúpulas

el vuelo de palomas y torcaces,

lanzas tu canto y tu plegaria al aire

cantas y cuentas…

 

y apenas el sonido

rompe el silencio y la soledad,

tu voz se graba en el hondo del corazón,

en la piel reseca del tambor que canta;

el ritmo y el eco del sonido en la raíz del alba

pueblan la noche

y fluye

como un manantial en el bosque de las sombras,

y no quisieras que amaneciese tan temprano,

por prolongar un poco más

el eco de la vida,

por alejar un poco más

el aliento cercano de la muerte.

 

               Mariano Ibeas   

Nota: La foto es de Emilio Pedro y Maribel Poc, en San Martín de Veri.

EL PERFUME SE AGOTA...

EL PERFUME SE AGOTA...

             XXXIII

 El perfume se agota

  "El perfume se agota al salir de la yema. 

¿Por eso huye sin retorno? 

El tiempo olvida su lengua

cuando el cuerpo se pone a hablar".

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano).

  

El perfume se agota sin embargo,

vuela sin cesar,

como falena a la luz efímera,

ni siquiera  come

no lo necesita;

se reproduce y muere

sale de su capullo como hoja que extiende

sus alas desplegadas

partiendo de la yema…

no siente ni siquiera la leve caricia del viento

que susurra incierto entre las ramas;

scomo el perfume,

se agota tu vigor,

se olvida tu fuerza,

tu joven lozanía huye,

queda atrás un gusto a tierra entre tus labios

y una leve sensación de escombro en la corteza;

comienza la carrera loca sin retorno,

y no habrá vuelta atrás,

el tiempo olvida su costumbre

y la ruina se renueva cada día:

tras un nuevo despertar,

olvidas las palabras,

tu lengua se rebela,

tus labios no dibujan la sonrisa necesaria

para abortar el orto de la lengua;

callas

y el silencio es elocuente:

tu cuerpo se pone  a hablar.

    

         Mariano Ibeas

Nota. La foto es de Emilio Pedro y de Maribel Poc, San Martín de Veri

EL VIENTO GUARDÓ SUS MANOS...

EL VIENTO GUARDÓ SUS MANOS...

                   XXXII

 

 El viento guardó sus manos

  Toda una noche, el viento guardó sus manos.

  Posadas en el árbol frente a casa, 

como si el árbol fuera mi cuerpo, mis miembros.

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano).

 

 

Te basta con la soledad del árbol

y su pedestal de ramas;

toman al asalto los pájaros

la sombra,

construyen sus refugios y sus nidos

y tú solo permaneces;

como árbol,

como estatua de sal frente por frente,

has edificado tu casa y tu refugio

a las sombra de sus hojas

y sus ramas se tienden frente a ti

como  los brazos alzados en plegaria;

los has techado con sombras

frente al latigazo del sol en el verano

y cierne el viento del otoño

el rumor de murmullo entre sus ramas,

duerme en blanco sudario la nieve del invierno

en su raíz

y surge con fuerza la vida en primavera;

hoy lo abrazas:

te aferras con dolor a su corteza

como un miembro más,

los miembros de tu cuerpo

en torno al árbol

y bajo su piel sientes el latido y acompasas

a tu viejo corazón el latido de la savia

y los frutos de tu cuerpo se confunden

con los suyos, tu semilla está latente,

tus miembros son la prueba:

su vida es tu vida, tu herencia continúa.

                Mariano Ibeas

 

LA SOMBRA DE OTEIZA...

LA SOMBRA DE OTEIZA...

La sombra de Oteiza en el arte español de los cincuenta.

                    (Dedicado a J.Á. Lasa)

"Si en lo informal el desgarro de las torsiones resecas de las sargas, negras y sanguinolentas, de los homúnculos millarescos, son la expresiva representación del pesimismo existencial que invade tempranamente el arte de los años cincuenta, lo analítico tiene en Oteiza el ejemplo de la fértil indagación sobre el vacío, cuya influencia se irradiará durante años en nuestro país y en Europa. Y no sólo en la década de los cincuenta, su densa obra teórica, al modo de una ingente opera aperta, será una aportación decisiva al pensamiento artístico y, en  general, a la cultura de tiempos ulteriores. Oteiza planea la búsqueda del espacio absoluto como trascendente y positivo paradigma del vacío existencial del alma humana.

A su vez, el silencio definitivo de su actividad creadora a finales de esos años cincuenta, promueve una de las reflexiones metafísicas de mayor sugerencia, densidad, complejidad y ambición, también, en la historia del arte contemporáneo de nuestro tiempo."

                 (Alfonso de la Torre, Comisario de la exposición)

Díaz-Alegría, el "jesuita sin papeles"...

Díaz-Alegría, el "jesuita sin papeles"...

José María Díez-Alegría, jesuita 'sin papeles'

Castigado por Roma por no aceptar silencios ni censuras, practicó la teología de la liberación en el madrileño Pozo del Tío Raimundo - Escribió 'Yo creo en la esperanza'

Ayer murió José María Díez-Alegría, uno de los grandes teólogos españoles. Iba a cumplir en octubre los 99 años de vida. Fue jesuita impenitente, obligado por los inquisidores del Vaticano a dejar la orden de Ignacio de Loyola por no aceptar silencios ni censuras. Pese a todo, nunca dejó de vivir en (y con) la Compañía de Jesús. "Soy un jesuita sin papeles", ironizaba.

Nacido en la sucursal del Banco de España de Gijón, de la que su padre era director, Alegría (al teólogo Díez-Alegría todos le llamaban Alegría) se mudó pronto al bando de los mineros. Una vez le preguntaron cómo un banquero podía ser católico, y Díez-Alegría contestó con esta anécdota brechtiana. Fue un banquero a confesarse y le dijo: "Mire, padre, yo soy banquero". Alegría le respondió: "¡Mal empezamos!".

Leer más:

http://www.elpais.com/articulo/Necrologicas/Jose/Maria/Diez-Alegria/jesuita/papeles/elpeputec/20100626elpepinec_1/Tes

LA NATURALEZA NO ENVEJECE...

LA NATURALEZA NO ENVEJECE...

                    XXXI

 La naturaleza no envejece

 

La naturaleza no envejece 

salvo en una cosa:  las palabras.

(Adonis, "Polen" y sobre textos de María Zambrano) . 

 

La naturaleza no envejece,

se renueva cada día y surge                

generosa y lozana

y reparte sin tasa sus frutos abundantes,

alimenta sin cesar a toda criatura

y no pide nada a cambio,

tan solo respeto y paz;

desata los rayos y los truenos,

libera los vientos, las mareas,

sacude su corteza

y escupe lava y fuego;

reparte en los vientos las cenizas

eleva el agua al aire

y es como maná que cae del cielo,

que renueva y renace

cada día,

cede a la tierra los frutos con carga de semillas

con su ofrenda y su promesa…

no rechaza nada:

todo encuentra su lugar

en el seno de su seno y en lo hondo del abismo,

donde bullen las aguas

y su cargazón de vida,

donde nacen las corrientes y los ríos

que atraviesan los océanos;

apacienta sin cesar a sus rebaños

de estrellas en el prado de los cielos

y en las escaleras  de la montaña,

donde tiende su dosel,

extiende el manto de las aguas;

no ofrece reposo,

todo mueve al gesto y la mirada;

todo fluye, todo vuelve:

una cosa sólo se gasta y envejece,

                       la palabra.

 

           Mariano Ibeas