CONTRACÓDIGOS X
10
Nada
Nada,
yo sólo quería la nada
el no ser
el no estar
el hueco y el vacío;
perdí la voz
y me encontré el eco,
busqué el silencio
y no hubo palabras
para llenarlo esta vez.
Mariano Ibeas
10
Nada
Nada,
yo sólo quería la nada
el no ser
el no estar
el hueco y el vacío;
perdí la voz
y me encontré el eco,
busqué el silencio
y no hubo palabras
para llenarlo esta vez.
Mariano Ibeas
9
Hielo
Hielo
sobre hielo,
nieve sobre agua,
(lágrimas)
aire en el aire
fuego en el fuego
tierra a la tierra
nada en la nada.
Mariano Ibeas
8
Qué cerca
¡Qué cerca
me cerca
el resplandor de la muerte
cada día!
y no tengo
ni sombra ni reparo
donde guardarme;
no puedo huir
ni escapar de su mirada,
antes que
de sus cuencas vacías,
surja la luz.
Mariano Ibeas
He encontrado también este fragmento de Miguel Labordeta que no me resisto a copiar...
palabras de profeta... o casi:
MIGUEL LABORDETA
VIOLENTO IDÍLICO (1949)
NERÓN JIMÉNEZ CONTESTA AL MENSAJE DE AMOR DE VALDEMAR GRIS (FINAL)
Mientras os ponéis de acuerdo
preparando las víctimas futuras,
yo me invado total,
yo me libero en el espléndido océano de mi desventura
y me despojo de guerras civiles,
¡masacradores de holocaustos!
Y una vez morir
todo perfecto ya
sin rabia ni mirada
ni esperanza de mitos,
¡sucumbir de tu amor único
oh nada maravillosa ¡
Y también este poema mío:
7
Me sobrevivirá
Me sobrevivirá
el silencio
y el esplendor
de unos huesos calcinados
y es estertor
de la ceniza
y unas manos vacías
intentando atrapar
el tiempo.
Mariano Ibeas
6
Yo quise
Yo quise gritar
una verdad
sobre el monte y las colinas,
establecer los límites
del mar y del desierto,
y no hallé a nadie
que me diese razón
o metro justo,
ni nada
que mereciese
mi voz…
o mi silencio.
Mariano Ibeas
5
¿Qué quedará
¿Qué quedará de ti
cuando vuelvas hacia dentro
tus ojos ciegos?
¿qué será de tu voz
o tu silencio?
Serán ojos que no ven
pero exploran el vacío,
serán eco o huella,
no palabra ni presencia,
porque tú ya no verás
ni oirás
sino hacia dentro.
Mariano Ibeas
Desde el Moncayo,
¡Feliz Año 2009 !
Guardo
Guardo
en la vieja alacena
los frutos del invierno
y en el arca de nogal
las semillas del otoño
y en la alberca
el agua necesaria
para fecundar la tierra;
sólo fío al aire y al sol
la primavera.
Mariano Ibeas
3
Nadie
vende milagros
en la plaza del mercado
ni se fía vino o aguardiente
por la noche en la taberna,
sólo el sol
sale para todos,
pero la tierra miserable
parte y reparte:
de un lado la gloria
del otro…
el hambre.
Mariano Ibeas
2
Me iré despacio,
esperaré las lluvias
que deshacen mis arcillas
lentamente
y seré polvo en el camino
con el sol de primavera,
cal de mis huesos
al leve soplo del aire…
no quedarán las huellas
en el barro
ni rastro en el papel,
serán sombras fugitivas
mis pasos en la noche
nada,
nunca existió,
nada.
Mariano Ibeas
1
UN POEMA PARA DESENGRASAR...
¿Con qué rayo de sol
retornaré a buscarte,
Con qué lluvias
fecundarás mi llanto,
Con qué voz sellaré
el silencio,
Con qué palabra
podré resucitarte?
Mariano Ibeas