Rumiante...
Rumiante
“ La vida no es más que un apasionado diálogo entre el mundo y el alma”
(Mª Zambrano, OC:III, pág 211)
Quiero reconocer hoy
mi calidad de rumiante:
estoy en esa edad
en la que ya no puedo quedarme,
permanecer estático
e impasible;
es imposible
y solo permanece inmóvil
aquello de lo que queremos
alejarnos…
Queremos huir del futuro
que se acerca inexorable.
La vida es una continua fuga,
una huida, una carrera
incontenible
que nos aproxima
a los abismos, los del no ser.
Si me detengo
soy como un pelota contra el muro,
mi vida rebota
hacia atrás,
se hace recuerdo,
una inmersión inútil
en el pasado ya vivido.
Imposible permanecer:
el río nos arrastra,
la corriente nos empuja
el presente es un fluido
miserable
que huye del instante.
Si me detengo
la nada se agiganta en torno;
crecen la angustia y el vacío,
me rodean
y entonces,
incapacitado de correr hacia delante,
me hundo hacia atrás
me inmerjo en lo que queda
a mi espalda,
a lo ya vivido,
me queda lo rumiado
vuelvo a la nostalgia todavía.
Mariano Ibeas 26/08/2025
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