¡Ay, como el agua (III)...
III (793)
¡Ay como el agua! (III)
Agua cuyo ser es estar
en alguna parte,
y por su condición
móvil e inmóvil,
derramable,
puede estar y quedarse
en todas partes…
Si se destruye
no se aniquila,
se transforma
y nace en una nueva condición:
cae, se escurre
discurre éntrelas grietas
y entre los muros frágiles
que intentan apresarla,
fluye, flota como nube
sobre la materia,
llueve del cielo
y empapa la tierra
nutre, engendra,
vivifica
y nace de nuevo…
Mariano Ibeas 14/03/2025
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