Mi cuerpo se transforma...
TREINTA Y TRES
“Él me dijo:
Le entrego a mi pensamiento su cuerpo,
lo desencadeno y digo que la verdad es una embriaguez”.
Adonis, Adoniada, Pág. 207)
Mi cuerpo se transforma
en una entidad
extraña a mí
en la que apenas
me reconozco;
solo me reconcilio
con el sueño
en el que , al parecer,
él y yo
nos ponemos de acuerdo.
Pero ya no me pertenece.
Decide por sí mismo:
es una especie
de juego creativo
al que nos libramos
cada noche…
y no se resuelve
el misterio
más que al despertar;
él protesta
y yo me escondo
en la rutina cotidiana;
nos distanciamos
y cada uno por su lado
sigue su camino:
cada uno percibe
como una bendición
la luz de amanecer,
un horizonte abierto
como nuevo
y una luz cegadora
que me remite de nuevo
al sueño
a la tiniebla,
al misterio de los ínferos,
a la libertad
creadora
de ritos y de símbolos…
Mariano Ibeas 27/02/2026
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