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UN CUENTO CHINO... (y III )

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Un cuento chino (Tercera parte y final (provisional).

El comisario Martínez estaba de mal humor;  la operación Emperador había sido un éxito; sí, la operación había sido un éxito, daba gozo ver todos aquellos fajos de billetes,  sacados a espuertas__ no, ya no se utilizan las espuertas, sino los carritos de la compra__  de los almacenes de Guo Ping  y colocados para la foto del alijo sobre una mesa, bien ordenaditos, por los agentes de la Policía Judicial. Recordaba las felicitaciones, las sonrisas,  incluso las bromas: ¿a cuento de qué se mezclaba en semejantes asuntos un tipo como Nacho Vidal? 

Algo no cuadraba. Entre los efectos decomisados__, billetes de banco sobre todo__, en la cámara acorazada del chalet de Somosaguas una cosa le llamó la atención: un estuche primoroso en madera lacada, como una bombonera y dentro… ¡ocho pares de nueces! __ ¿Ocho pares de nueces?

__ Sí, ocho pares, 16 nueces colocadas de dos en dos.

El comisario Martínez no es ningún tonto; se ha informado bien, sabe que el número  8 para los chinos es el de la suerte… y todos los chinos son supersticiosos, incluso Guo Ping.  Pero aquello no tenía sentido. También les gusta jugar, pero este juego no tenía ninguna gracia. Habían encontrado diamantes, piedras preciosas, oro, quizás droga, que estaba todavía sin analizar, en los lugares más insospechados, pero... ¿nueces?.

Ni corto ni perezoso tomó un martillo y una a una fue cascando con cuidado las nueces; cuando hubo terminado y tenía separadas sobre la mesa, las cáscaras y los frutos, llamó a su ayudante:

__Nada, no he encontrado nada, están vacías, o mejor dicho son nueces, ¡nueces!, “Juglans regia”,  nueces chinas corrientes y vulgares.

En cuanto pudo, llamó también a Guo Ping.

Guo Ping, un tipo duro que se había resistido a confesar pese a las evidencias,  echó una ojeada a la mesa, lanzó un grito y no pudo contener las lágrimas… entre sollozos se pudo oír una frase en chino que repetía sin cesar. El intérprete tradujo:

__“du he tao”  el juego de las nueces; ¡se acabaron los ocho años de suerte para siempre!. “

                                                         Mariano Ibeas

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Autor: Mariano Ibeas

Aquí falta un EPÍLOGO que debería comenzar por esta noticia: "Gao Ping sale en libertad, la razón es que algún juez no hizo bien sutrabajo y prolongó su estancia en la cárcel de manera ilegal... por razones de procedimiento..." (Continuará)

Fecha: 30/11/2012 15:20.


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