Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes al tema HISTORIAS DE LA CAVERNA.

VIENE EL PASADO...

20110917213354-bidasoaibaialeosobrelie2.jpg

Viene el pasado... y te atropella!

He encontrado la siguiente cita en un libro que me acaban de regalar:

"La primera vez que mis pies lo pisaron (Bilbao) fue a raíz de un campeonato de natación en Portugalete. Viajamos de San Sebastián con una especie de entrenador/instructor, un falangista de los muchos que vivían entonces del deporte. Se llamaba Godofredo. No es fácil llamarse así, ni siquiera en aquella época, pero yo prefería mil veces ese nombre que esos otros tan vulgares como había por todas partes"

           (Álvaro Gurrea Saavedra, "Agur al viejo Bilbao" (1960-1985) Memorias de un donostiarra bilbaíno, Ed. BBK, bizkaiko gaiak = temas vizcaínos, Bilbao 2011.

Hasta aquí la cita; lo curioso es que a mí también me sonaba el tal Godofredo y viene a la mente una serie de preguntas.

.- ¿No era también un tal Godofredo el profesor de gimnasia que oficiaba en el Colegio San Miguel de Fuenterrabía (hoy Ondarribia)?

.- ¿No era el que dividía sus huestes en formación cerrada en dos grupos: "los de la bahía" y "los del frontón"?

.- ¿No respondía a la figura del falangista reciclado que decía, cada vez que tenía que mostrarnos algún movimiento de las famosas tablas de gimnasia sueca, aquello de : "puedo pero no puedo" como si fuese un herido de guerra?.

.- ¿No tenía entre nosotros además fama de fumador empedernido, incumplidor y borrachín?

La verdad es que las historias de nuestra gimnasia y nuestros exámenes como alumnos libres en las viejas pistas de atletismo del antiguo Estadio de Anoeta darían para muchas más anécdotas y no pocos comentarios.

En fin, que no sabría responder a las preguntas, porque a veces, cuando menos te lo piensas, viene el pasado... y te atropella.

NOTA: La foto es una pintura de la marina de Ondarribia de Menchu Gal.

 

 

EL IDIOMA DE ADÁN

20110201133115-viewer.png

Anillo de serpiente

         Anillo de serpiente

         que bajó del árbol

         y perdió su centro

         desde entonces

         busca con desesperación su encuentro

         “ouruboros”

         comienzo y final

         unidos un punto más arriba o más abajo

         en torno al árbol

         y su empuje vertical

         desde entonces

         se arrastra horizontal

         y busca en la raíz el alimento

         y en la huella del polvo

         el rastro de su paso

        y en la herida del calcañar

                         su asiento.

Mariano Ibeas

01/02/2011 13:31 MARIANO IBEAS #. HISTORIAS DE LA CAVERNA No hay comentarios. Comentar.

HISTORIAS DE LA CAVERNA II

20100407190247-viewer.png

                   Dedicado a Anabel Consejo

 

 

 

  Herencia paterna

 

         Recuerdas a tu padre y lo asocias con la madera, al banco de carpintería, al olor de las virutas recién levantadas con el cepillo o la garlopa.

         Olían bien y crujían como materia viva, se retorcían entre las manos en espirales de fuego. Era un juego… y los golpes del martillo o del mazo  te sonaban a música celestial. Era un espectáculo ver cómo se desprendían  de forma precisa las astillas a golpes del escoplo o de la azuela…

         Podía surgir cualquier cosa de un madero informe; un montante de carro, una cercha,  un yugo, una camba o la esteva de un arado. Algo de eso te queda en el gusto ancestral por la madera, en el deseo de acariciarla, de su tacto cálido, en su olor diverso y en su agradecimiento material; es posible incluso mordisquear un trozo de rama o una astilla, quizás buscando en la madera los orígenes de todo.

         Vuelves a “El árbol del universo”  de Ibn Al Arabí que te ronda por la cabeza y recuerdas tus pinitos de tallado o escultura de madera de boj, o tu famosa reproducción de un fragmento del mosaico de Rávena, una cabeza de San Pedro, con trozos de madera de distintas texturas y colores; el cura de La Suys quiso comprártelo y tú te negaste en redondo; hicisteis la maqueta e incluso te propuso colaborar en la decoración mural de la nueva iglesia; te negaste en redondo, quizás perdiste la oportunidad de tu vida.

         Madera, materia,… y tu raíz paterna que vuelve, que asocias con el invierno, con las tardes largas y el largo peregrinar de las sombras tras las horas de la escuela…

Mariano Ibeas, "Historias de la caverna"

HISTORIAS DE LA CAVERNA I

20100402212030-poster.jpg

2 de Abril: Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil

Desde 1967, el 2 de abril —aniversario del nacimiento del escritor Hans Christian Andersen—, las Secciones Nacionales de IBBY organizan la celebración del Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil para estimular el amor por la lectura y para promover el interés por los libros para niños.

 

HISTORIAS DE LA CAVERNA  I

Y acaricias una vez más los cuadernos de la escuela.

         En la escritura de tu madre detectas el esfuerzo por la belleza de la escritura, por unos dibujos ingenuos y elementales, realizados con escasos medios en lápices de colores, algunos ejercicios copiados al calco quizá del libro “Lecciones de cosas” o tomados como ejercicio caligráfico de la pizarra en la que se escriben para la copia lecciones de urbanidad o de moral. Se nota la mano aplicada de la maestra…

         Los rescataste el último verano, estaban en el fondo de la maleta, y los recuerdos también, perdidos como tesoros en el desván de la abuela.

         El desván era tu paraíso y tu refugio.

         Era también el mundo de los sueños; los viejos librotes del desván que te hacían perder la noción del tiempo y olvidarte de bajar a cenar.

         Viejos devocionarios en latín, enormes tomos de “La Ciudad de Dios” de San Agustín y un manuscrito que has citado varias veces, que creías perdido y cuyas últimas palabras recuerdas todavía “Dado en Aoíz a tantos de tantos…” has olvidado la fecha pero es seguro que se trataba de un texto de finales del siglo XIX. El antiguo tío cura debió participar como seminarista o capellán en alguna de las guerras carlistas.

         Y tu raíz materna que vuelve de nuevo en forma de escritura, de viejos cuadernos de letra minuciosa y aplicada, un orgullo y un tesoro que vuelves a descubrir temblando de ternura.

 Mariano Ibeas, "Historias de la caverna"

 

La imagen está tomada de:http://www.educared.org.ar/imaginaria/12/5/dia.htm



Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris