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VEINTE MODELOS ( DE ESCRITURA ) PARA ARMAR

XII.- Kyoto                                     

                Sería fácil reducir el mar a un lago de petróleo pestilente; sería suficiente con abrir todas las espitas; hay petróleo suficiente para eso. Incluso se le podría pegar fuego y transformar así la superficie de la tierra en una enorme antorcha visible desde la luna.

                

                   Podrían colocarse neumáticos usados en el fondo de los mares, realizar barreras de coral y goma negra en torno a los continentes; hay suficientes neumáticos usados para eso, y también para sujetar la tierra a cualquier otro planeta, como si fuese una bola de condenado a trabajos forzados…                   

                   Sin embargo quiso construirse un arca, una nueva arca de Noé, hecha de latas de aceite y de petróleo, una nave vistosa con latas de todos los colores, todos los logotipos, las marcas y los nombres de las multinacionales que enlatan los derivados del petróleo, los lubricantes, los disolventes, los  fabricantes de automóviles, los mensajeros del CO2…                   

                     La construyó en forma de globo, y no quiso introducir en ella ningún animal  de ninguna especie. Esperó un tiempo, pensando que no tardaría mucho tiempo en llegar el nuevo diluvio. Abrió una puerta y se encerró en la esfera  una vez construida. Los que pasan por delante preguntan de forma  invariable: 

              __ ¿Y se está cómodo ahí dentro?                  

                      Él responde también con otra pregunta:

              __ ¿Y se está cómodo ahí afuera?  

                   De vez en cuando, como Diógenes, pide que no se paren delante de la puerta, que no le quiten el sol.

Mariano Ibeas  

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