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VEINTE MODELOS (DE ESCRITURA) PARA ARMAR

“VEINTE MODELOS (DE ESCRITURA) PARA ARMAR”                                              Dedicado a José Ángel Lasa Garikano 

I.- Últimos regalos                  

Las arañas diminutas lanzan sus hilos invisibles al vacío, millones de arañas diminutas cuelgan boca abajo al extremo de su hilo y esperan con paciencia.                 

Hasta que sopla el viento; el viento favorable en el momento oportuno, rompe los hilos. Las arañas emprenden su peregrinación en alas del viento, sin rumbo conocido, o tal vez sí.Son millones, millones y millones de criaturas invisibles, salidas de millones de millones de huevecillos traslúcidos, unos días antes. Son arañas etéreas, casi invisibles como el cristal del aire, más leves que el viento, más fluidas que el agua, más puras que el hielo.

El rayo y la tormenta no les afectan: ni se inmutan, les iluminan el sol y la luna y las estrellas, las auroras boreales en los círculos polares; ahora se han descubierto auroras boreales en otros planetas, hay una nueva teoría sobre su formación, se habla de tormentas magnéticas. Sabemos que las pequeñas arañas están por todas partes,  pero no sabemos de la existencia de arañas en esos cuerpos celestes.

Javier Tomeo se lo preguntaría a su amigo Ramón y seguramente tendría una respuesta para ello; pero mi amigo Ramón sólo entiende de coches, de mecánica y mucho, pero no creo que para esto tenga una explicación convincente.

Habría que revisar muchas teorías para encontrar una explicación, y pasará mucho tiempo hasta entonces.

Mientras tanto las arañas viajan con el viento, se les encuentra en el Tíbet, en los Himalayas, en los Andes, en el Atlas y en el Sahara ruedan con las arenas del desierto, vuelan y se cuelgan de las nubes.

Ahí está el secreto. Viajan con las nubes, encuentran su modo de colgar los hilos en cualquier acúmulo de gotitas de agua.Algunas caerán con la lluvia, pero dejan en el aire sus hilos de viaje, como maletas abandonadas en una estación término. Son sus últimos regalos.

Yo creo que las nubes se lo agradecen, porque estos hilos las mantienen compactas, porque definen sus formas y colores, porque las arañas tejen nubes, porque anudan en las nubes las gotas de agua, como inmensas telarañas.

Mariano Ibeas

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Autor: Mariano Ibeas

Los Veinte modelos van dedicados a José Ángel Lasa, él sabrá por qué.
Mariano Ibeas

Fecha: 15/10/2006 18:52.


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